04 de noviembre de 2017
04.11.2017
Baloncesto

El respeto no implica miedo

Los antecedentes de las últimas visitas blancas y el gran partido isleño del miércoles invitan a pensar que el Real Madrid puede caer de nuevo en el Santiago Martín

04.11.2017 | 01:13
El respeto no implica miedo

Que no haya dos sin tres. Sin importarle lo más mínimo el cartel y el estado de forma con los que llegaba a la Isla, el Iberostar Tenerife logró derrotar al Real Madrid en sus dos últimas visitas al Santiago Martín, y esta tarde los aurinegros quieren escribir un nuevo capítulo glorioso en su ya de por sí rutilante historia más reciente. Una empresa a priori más que complicada a la que los de Markovic presentan sumo respeto... pero no miedo. Así, con descaro, el cuadro blanco podría caer de nuevo en Los Majuelos. Pero más allá de estirar la tendencia y de agarrarse al factor emocional, el conjunto lagunero parece hoy obligado a firmar un partido caso redondo para anotarse la que sería su quinta victoria en siete jornadas y, de paso, empezar a despejar su camino de cara a la Copa del Rey.

En ese esquema de encuentro sin fisuras (y en las antípodas de la imagen dejada en Andorra), el duelo del pasado miércoles contra el Orlandina es, salvando las distancias, el mejor espejo posible. Y es que contra el conjunto italiano se vio al Iberostar Tenerife más equilibrado de todo el curso en los dos lados de la cancha. Acertado en ataque casi desde el salto inicial y, sobre todo, intenso en defensa de principio a fin para dejar a su rival en 47 puntos. Puestos a elegir en caso de que la manta no cubra del todo (algo lógico ante el pedigrí de su adversario de hoy), debe ser esta segunda faceta, la de aplicarse atrás, en la que más deben incidir los canaristas.

Método, el de encajar pocos puntos, necesario para minimizar lo posible la producción ofensiva del conjunto merengue, que dando continuidad a su estilo de juego de los últimos años llega a este compromiso como el mejor ataque de toda la Liga Endesa: 93,1 de media. Enfrente, de aurinegro, la defensa que menos tantos recibe hasta la fecha: 68,6 por partido. Por eso, plantear un encuentro a 90 puntos, parece, a priori, el camino más corto hacia el suicidio deportivo. Además, dentro de esta aplicación cerca de su propio aro, parece obligada igualmente la entrega en el rebote, donde los de Markovic también se están mostrando intratables. Hoy, ante el conjunto que lanza con mejor porcentaje, conceder segundas opciones podría acarrear vías de agua insalvables.

Más allá de ofrecer su mejor cara, el Iberostar deberá lidiar así mismo contra un conjunto, el merengue, que se presenta a la contienda apenas 45 horas después de haber sufrido su primera derrota en 40 días y tras 10 partidos seguidos solventados de forma positiva. Dudas o rival herido. Solo se sabrá a partir del salto inicial. Lo que sí se antoja como invariable es el impacto de Luka Doncic, a sus 18 años ya líder natural de este Real Madrid ante la marcha de Sergio Rodríguez, la grave lesión de Sergi Llull y las repetidas bajas en el juego interior de Pablo Laso. Con el esloveno en su versión imparable, acotar lo que haga el resto se antoja vital para que los blancos vuelvan a hincar la rodilla en el Santiago Martín.

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