Fútbol Primera División

Muy fácil para Leo Messi

El argentino reaparece ante el Deportivo con un gol, que se le sigue negando al valenciano Alcácer

16.10.2016 | 04:53

Messi recogió el brazalete de Busquets, le tomó el pulso a balón con dos toques rutinarios y, tras un desmarque perfectamente atendido por Neymar, marcó a los tres minutos de pisar el campo. Alcácer tuvo 45 minutos para romper su sequía azulgrana y, sobre todo, tres oportunidades que sueña cualquier goleador. No aprovechó ni una y se marchó al vestuario renegando de su suerte. Todo eso ocurrió con el partido resuelto, tras un primer tiempo bien jugado y mejor rematado por el Barça, que respiró tras lograr el 3-0. Porque era necesaria esa distancia de seguridad para borrar el recuerdo de las dos últimas visitas del Dépor, resueltas con un 2-2 tras igualar la ventaja local. Así que, salvo por la sequía de Alcácer, pleno para Luis Enrique: dosificó al equipo titular, confirmó la recuperación de Messi y descubrió que tiene en Rafinha un refuerzo inesperado.

La tarde en que se confirmó que no hay futuro para Aleix Vidal en el Barça, la alegría y los goles volvieron al Camp Nou. Con tal de no dar cancha al exsevillista, Luis Enrique se entregó a la fórmula de los tres centrales, que había dado buen resultado en Leganés (1-5), pero con algunas dudas sobre la fiabilidad defensiva. La presencia de Arda en uno de los carriles, con Mascherano guardándole las espaldas, también provocó ayer algún desajuste, pero el Deportivo no tuvo filo por esa banda. La capacidad de sorpresa dependió de la calidad del turco Emre Çolac y del revoltoso Andone, demasiado solos para inquietar a Ter Stegen.

Con el 3-4-3, al Barça le costó recuperar el balón rápido, pero fue un cañón en ataque. Cuatro goles, tres palos y un puñado de paradas de Lux indican bien a las claras que la avería del Dépor pudo haber sido histórica. Y eso que aguantó veinte minutos con la portería a cero. De puro milagro porque en una misma jugada, a los siete minutos, Neymar envió una volea al larguero y el rechace, con todo a favor, lo cabeceó Luis Suárez fuera. El gol premió al mejor del Barça ayer, Rafinha. Todo empezó con una recuperación al borde del área, seguida de una pared con Arda que le dejó en condiciones de elegir:_finalizar o dársela a Neymar, a boca de puerta. Tiró raso y duro, lo suficiente para doblar la mano de Lux.

A partir de ahí, Neymar se sumó a la fiesta. Primero con un lanzamiento de falta a la medida de Piqué, cuyo cabezazo encontró el cuerpo de Lux y el rechace cayó a los pies de Rafinha. Antes del descanso, Neymar encontró en el área a Luis Suárez, que primero engañó a Albentosa y después superó al portero. El uruguayo aún pudo ampliar su cuenta con un cañonazo que se estrelló por segunda vez en la madera de Lux.

Con 3-0, Luis Enrique puso un ojo en el Dépor y otro en el Manchester City. Esa idea le sirvió tanto para reservar a Luis Suárez o a Busquets como para ir desengrasando a Messi. Y esta vez, a diferencia de la pasada temporada con 2-0, le salió bien. Entre otras cosas porque Messi tenía hambre atrasada y a los tres minutos ya había dejado su firma, entre otras cosas porque Neymar hizo de asistente de lujo. Poco después llegó la expulsión de Laure, por un codazo a Neymar, y el partido se destensó. Hasta el final, el Barça no tuvo más interés que el estreno goleador de Alcácer, un imposible ayer. Porque incluso cuando el ariete acertó, en un cabezazo picado, se le negó el gol por la parada de Lux y el poste. Fue la única frustración del Barça en una tarde que confirmó lo fácil que es el fútbol con Messi.

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