Baloncesto
Herbalife Gran Canaria8192Iberostar Tenerife
 

Un Iberostar súper tumba al Granca

El cuadro lagunero firma un histórico triunfo tras un partido que siempre controla y en el que aguanta todos los arreones de su rival. La pareja interior Vázquez-Bogris y los triples de Beirán, claves para los aurinegros

03.10.2016 | 03:39
Un Iberostar súper tumba al Granca
Un Iberostar súper tumba al Granca

Este Iberostar también es súper. Una pretemporada cargada de dudas (por los resultados registrados), un rival enchido tras ganar hace una semana la Supercopa Endesa, y un lugar, Gran Canaria, donde nunca había ganado ningún equipo tinerfeño, parecían argumentos más que sólidos para que el cuadro lagunero saldara con derrota su estreno oficial en la temporada 2016/17. Pero ayer el cuadro canarista demostró que también aspira a cotas mayúsculas. No tan grandes como para aspirar a títulos, pero sí lo suficientemente ambiciosas como para poner en un brete a cualquier. Y así hizo con el Herbalife para hacer saltar la banca en el Gran Canaria Arena.

Los de Vidorreta nunca le perdieron la cara al choque, gozaron de pequeñas rentas que estiraron en el tiempo lo máximo posible. Lo hicieron circulando bien el balón y siendo generosos en el rebote. Pero es que también aguantaron los canaristas con los dientes apretados cada uno de los arreones de los locales, fueron capaces de emparejar la, a priori, lucha interior con unos Vázquez y Bogris soberbios, y apenas otorgaron libertad de movimientos a los exteriores claretianos. Ingredientes perfectos para, poco a poco, meter el miedo en el cuerpo a un rival, el amarillo, que ya no tuvo capacidad de contestación cuando apareció en escena Javi Beirán, casi inédito hasta el descanso y autor de 18 puntos en los dos últimos cuartos. Una aparición a lo grande, la del madrileño, para convertirse en el aguafiestas de la celebración claretiana; un golpe sobre la mesa para crecer (por si existían dudas) en la raza y carácter de este Iberostar Tenerife

Quizá por tratarse de la primera jornada, por todos los fastos previos al inicio o simplemente por la connotación de derbi que tenía, el duelo arrancó a trompicones. Lo evidenció el Iberostar con varios balones regalados, bien por mandarlos al limbo o bien por no estar los suficientemente sólidos de manos. En medio de la espesura apareció Grigonis, que sacó tajada de su verticalidad de ara al aro (2-5). Los laguneros aumentaron su renta tras triple de Beirán (4-8), pero ahí se toparon con un punto más de intensidad de su rival, que por momentos estuvo impecable desde el 6,75 para un parcial de 9-0 (13-8, 7'). Con el obligado tiempo muerto de Vidorreta y con todo el quinteto reserva ya en cancha, el Iberostar logró al menos detener la inspiración local y meterse en un intercambio de canastas donde mucho tuvo que ver un excelso White, tan valiente como definidor en sus penetraciones. Entre las diabluras del base de Phoenix (en las veces de dos), algún que otro rebote ofensivo y un triple desde la esquina de Hanley, el cuadro aurinegro logró de nuevo la delantera en el electrónico tras un 2x2 entre Davin y Grigonis (20-22, 12').

Intenso en la defensa por anticipación, aplicado en el rebote de su propio aro y rapiñando varios balones sueltos en la zona ajena, el Iberostar estaba acogotando al campeón de la Supercopa. Minutos de oficio que mantenían de lleno en partido a los de Vidorreta pese a que por momentos todo contacto en balón suelto era sancionado con personal de los laguneros, que se metieron muy pronto en bonus. En medio de las alternativas en el electrónico emergió Fran Vázquez. El de Chantada había protagonizado una puesta en escena cargada de errores, pero en su reaparición en pista rememoró su mejor versión ofensiva al irse hasta 10 puntos en apenas cuatro minutos, ya sea en finalización, de media distancia e incluso dándose la vuelta al borde de la posesión de 24 (31-36). Los de Casimiro parecían colapsados y solo daban con vías de anotación desde el 4,60, el peaje que tuvo que pagar el cuadro canarista a su aplicación detrás. Solo un triple lanzado por Abromaitis de manera horrenda y una todavía peor transición defensiva permitieron que Báez hiciera el 36-35 con el que se llegó al descanso.

Cargado de confianza por los buenos minutos previos de su segunda unidad, el Iberostar regreso de los vestuarios con un quinteto un tanto inusual, pero que aún así los aurinegros respondieron: Hanley con un triple y Bassas con un penetración de fantasía y sacándole falta en ataque a McCalebb (40-43). Respondió el Granca desde el perímetro y corriendo, pero el 7-0 de los locales tuvo su reedición a la inversa gracias al oficio de Doornekamp y Bogris (47-52). Tuvieron incluso la ocasión los laguneros de subir su renta por encima de los cinco puntos por primera vez en todo el partido, pero Bassas no atinó debajo del aro y a continuación fue sancionado con una técnica por simular. El pago de su debut. Aire para el Granca que volvió a dar otro zarpazo, esta vez con los puntos en la zona de Planinic (55-54). Pero lejos de venirse abajo en cada uno de los arreones de los claretianos, los de Vidorreta respondían incluso con mayor contundencia. Esta vez con los tiros libres de un seguro San Miguel (4/4) y, sobre todo con los dos certeros triples de Beirán, el segundo de ellos para acabar el cuarto y situar el 57-64 en el marcador.

Los aurinegros habían llenado de días a su rival, que ya fue presa del miedo cuando Fran Vázquez repitió, aunque con una dosis menor, su estado de gracia del segundo cuarto. Cuatro puntos más del gallego y el Iberostar se iba 59-68. Nueve puntos de los que los tinerfeños volvieron a disfrutar hasta en dos ocasiones más (62-71 y 65-74). La máxima del partido, pero a todas luces insuficiente por el previsible empuje de los amarillos y por un encuentro que ya se había vuelto loco. Locura que trataron de aumentar Kuric y Salin, con clara falta a Vázquez de por medio no señalada, para poner a los suyos a solo dos (74-72). Más de cuatro minutos por delante que se antojan un mundo. Pero sabedor de como se las gastan en Las Palmas en los momentos más calientes, Beirán echó hielo en la pista. El alero madrileño dio continuidad a sendas canastas de Vázquez y Bogris, primero llevando al poste a Kuric, anotando un triple después que disparaba a los suyos (75-83), taponando a Planinic tras rebote ofensivo del croata y además anotando un punto más desde el 4,60 que supondría la puntilla para los de Casimiro (76-84) con menos de dos minutos por jugarse. A las cuatro esquinas y sin complicarse en demasía el Iberostar terminaba de amarrar un triunfo tan histórico como necesario para que cualquier atisbo de indecisión que pudiera existir en el entorno.

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