Córdoba CF10CD Tenerife
 

Otro estreno liguero infructuoso

Un gol del exblanquiazul Alfaro da al traste con la ilusión del Tenerife de empezar con victoria el campeonatol conjunto

21.08.2016 | 04:57
Otro estreno liguero infructuoso

uno por uno

  • El mejor: Jorge Sáenz (2). El más atinado de su equipo. Contundente y rápido atrás, el canterano demostró gran personalidad en el campo empujando a los suyos hacia arriba en la segunda mitad. Pudo empatar de cabeza.
  • Dani Hernández (1): No tuvo demasiado trabajo. Quizás en el gol del Córdoba podía haber salido de puños para evitar que el balón fuera peinado por Luso. En líneas generales, bien.
  • Raúl Cámara (1): Defendió con garra, como en él suele ser habitual. Se prodigó muy poco en ataque y no se le vio tan rápido como otras veces.
  • Carlos Ruiz (1): No ha llegado en buen estado físico a este inicio del campeonato. Algo lento y poco participativo.
  • Iñaki Sáenz (1): Se dejó mucho ver el riojano en su debut oficial como blanquiazul. En la segunda mitad hizo casi de interior izquierdo. Sufrió en defensa.
  • Vitolo (1): El de Valleseco mejorará con el paso de las jornadas como ya hizo la temporada pasada. Ayer se le vio aún un poco espeso.
  • Aitor Sanz (1): Se echó en falta un mayor dinamismo y participación del madrileño. Tampoco exhibió el despliegue físico de siempre.
  • Edu Oriol (0): Discreta actuación del jugador procedente del Llagostera. No aportó nada en ataque. Quizás como lateral pueda ofrecer más.
  • Álex García (0): Desaparecido. Puede que sus problemas físicos hayan sido los causantes de su mala actuación.
  • Suso (0): Sin chispa ni velocidad. Le falta ritmo, que irá adquiriendo a medida que avance la competición.
  • Omar Perdomo (1): Como delantero le cuesta más. Ayer tuvo que jugar arriba por las circunstancias. Peleó, pero no creo mucho peligro.
  • Los cambios: Cristo (1) dio otro aire al ataque visitante. Ale González (sc) y Ale Pipo (0) apenas entraron en juego.

El CD Tenerife volvió a fallar en un debut liguero tras caer en el Nuevo Arcángel por la mínima en un partido en el que nunca fue capaz de desarrollar el juego que le gusta. Un equipo sin identidad y escaso de energía no tuvo más remedio que doblar su rodilla ante un Córdoba que sin demasiado lustre pero que demostró llegar más rodado que su adversario a este arranque liguero. Los blanquiazules acusaron sus bajas en ataque y como único aspecto positivo derivado de este duelo, la notable actuación del joven Jorge Sáenz, al que pude haberle llegado la hora de su madurez deportiva.

José Luis Martí optó por situar en su improvisada ofensiva a Suso y Omar Perdomo, como hombre más adelantados. Las ausencias de Nano y del olímpico Choco Lozano obligaron al técnico balear a recomponer su línea de ataque. Sorprendió que prescindiera de Cristo González, con protagonismo en pretemporada, y que alineara de inicio a Álex García, con problemas físicos en las últimas semanas. De resto, utilizó de partida a los futbolistas esperados.

Comenzó el choque con un Córdoba más centrado e incisivo. De hecho, en los cinco primeros minutos los locales ya habían percutido con cierto peligro en dos ocasiones. El extinerfeñista Alfaro fue el que golpeó primero, al recoger un balón suelto en el área rival y soltar un zapatazo que se le marchó alto (2'). A continuación, sería Rodri el que tampoco acertaría de cabeza tras un centro desde la derecha de Antoñito (4'). El Tenerife no conseguía mantener la pelota por culpa de la presión y mayor intensidad de los jugadores verdiblancos en sus acciones. Aún así, los isleños pudieron encontrar petróleo a poco que Omar Perdomo hubiera atinado en su disparo desde el borde del área tras recibir un pase en largo de Aitor Sanz (8').

El partido continuó por los mismos derroteros en los minutos posteriores. El Córdoba era el que llevaba el peso del encuentro y el Tenerife solo parecía aspirar a que en algún contragolpe pudiera obtener su premio. Rodri no llegó a un centro sobre el área pequeña de los canarios (19') en una oportunidad que tuvo su réplica en un disparo lejano del joven Jorge Sáenz al que respondió el meta Pawel Kieszek con más problemas de lo esperado (23'). El conjunto chicharrero seguía perdido sobre el terreno de juego y sus adversarios sabían que era el momento para aprovechar la debilidad que mostraban los de fuera. Y así fue. El Córdoba provocó un córner del que salió el fruto que buscaba. El destino quiso que el autor del primer tanto que encajó el Tenerife esta temporada fuera el exblanquiazul Alejandro Alfaro, uno de los artífices del último ascenso a Primera de los del Heliodoro. El andaluz solo tuvo que empujar la red un balón peinado previamente por su compañero Luso.

El Tenerife trató de reaccionar pero no fue capaz antes de que se llegara al descanso. Los de Oltra seguían arribando al área contraria con relativa facilidad. Incluso, Alfaro pudo volver a marcar en un nuevo centro desde la derecha de Antoñito, pero su testarazo fue detenido sobre la línea de gol por Dani Hernández (33'). Del ataque visitante no se tuvo noticias hasta casi el final del primer período, en el que Omar remató sin suerte un servicio de Iñaki (42').

Martí movió ficha e introdujo en el campo al telentoso Cristo González, en detrimento de Álex García. El de Añaza se colocó junto a Omar arriba, mientras que Iñaki se encargó de atacar por esa banda izquierda, pasando casi a una defensa de tres. El Tenerife saltó al campo con más brío en el segundo tiempo. Trató de amedrentar a su rival con varios ataques seguidos nada más reanudarse el choque, pero rápidamente se sacudió el Córdoba de ese proyecto de asedio. Los andaluces se propusieron seguir explotando su banda derecha donde, con Antoñito y Pedro Ríos, eran netamente superiores. Curiosamente, desde ese costado salían las jugadas más esperanzadoras de los chicharreros, especialmente de las botas de Iñaki. Aunque seguía sin convencer el juego del Tenerife, este ya no se dejaba dominar tanto como en el período inicial. Al menos se le advertía mucha más voluntad de querer llegar a la meta contraria. Como en una jugada individual de Cristo González, quien tras dejar sentado a Deivid, disparó sin fuerza y desviado (62'). El duelo llegó abierto a su tramo final. Un penalti más que discutible señalado contra el Tenerife en un forcejeo de Iñaki y Luso pudo suponer la sentencia pero a Alfaro se le marchó alto su golpeo en la ejecución de la pena máxima (70'). Interpretó esa acción el cuadro insular como una señal para ir a por el partido. Y apretó los dientes el equipo de Martí en la fase decisiva del choque. Jorge Sáenz, el mejor de los suyos ayer, estuvo a punto de empatar con un gran cabezazo que el meta local detuvo con una mano providencial (79').

Aunque quedaba tiempo por delante para conseguir igualar la contienda, el Córdoba hizo valer su experiencia para abortar las acometidas del cuadro foráneo, en la mayoría de ellas con Cristo González de protagonista. Tres puntos que ya no recuperará el Tenerife pero que puede hacer olvidar el próximo viernes si logra derrotar al Sevilla Atlético en su estreno como local.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine