Atletismo. Multideportista amputado

Daniel Nafría: "La clave es conocerte a ti mismo y saber dónde están tus límites"

"Lo que más me gustó de la Tenerife Bluetrail fue el Reto Solidario, porque integrar la discapacidad o las capacidades diferentes en una prueba masiva es muy importante"

15.06.2016 | 13:29
Daniel Nafría, tras pasar la meta de la Bluetrail el pasado sábado.

Dani Nafría (Barcelona, 1988) hizo historia el pasado sábado en la Tenerife Bluetrail. El atleta catalán fue el primer deportista amputado que finalizó una de las modalidades que dan forma a la competición tinerfeña: la Mediatrail. La historia de este barcelonés que no conoce barreras tiene un antes y un después de junio de 2000. En esa fecha, los médicos le amputan su pierna, aquejada de una neurofibromatosis ósea –una enfermedad que crea una malformación en el hueso afectando a la tibia y peroné–. Lo que podría parecer un hándicap, Nafría lo ha convertido en la fortaleza de un hombre que en su palmarés puede presumir, por ejemplo, de ser subcampeón de España de Paratriatlón en la distancia Half Ironman.

¿Cómo nace la posibilidad de participar en la Tenerife Bluetrail?
Sindo Hernández –uno de los colaboradores de la organización de la Bluetrail– se pone en contacto conmigo a través de un mensaje privado en Instagram ofreciéndome la posibilidad de venir. Yo, al principio, le dije que no podía por un tema de calendario, pero luego hubo unos cambios y vuelvo a contactar con Sindo. Le pregunté que si todavía era posible venir porque yo estaba encantado de poder correr la Bluetrail y el día 10 aterricé en Tenerife.

¿Había estado antes en Tenerife?
Estuve el año pasado en el Acuatlón de La Caleta en Garachico y fue todo muy bien, fenomenal.

¿Por qué razón eligió un reto como la Mediatrail?
La Bluetrail me la recomendaron cuando quise hacer un reto de completar un maratón por montaña y lo que saqué en claro es que acerté en no ir (risas). Hubiera muerto porque en la Mediatrail ya iba un poco justo. Me daba mucho respeto porque el desnivel es muy fuerte para alguien como yo, tanto en subida como en bajada. En mi caso, es peor la bajada porque en la subida puedes bajar el ritmo o pararte y si tardas un poco más no pasa nada. Este año, con la lluvia del día anterior, todo estaba muy resbaladizo y tuve que ir con pies de plomo (risas). La verdad es que me lo pasé muy bien, conseguí entrar en meta en 3 horas y 58 minutos, cosa que tampoco esperaba. Quizá el que hubiese más tramo de asfalto del que yo imaginaba me benefició porque en asfalto yo puedo correr bastante más cómodo que en la montaña, pese a que me gustan ambas superficies. Cuanto más estable esté la superficie es mejor para mi pierna, con lo que fue bastante superable, y por eso pude tener ese puntillo extra, apretar en esas zonas y pude entrar en meta. Yo había calculado hacer la Media en torno a las cuatro horas y media o cinco horas y bajé de las cuatro horas.

¿Qué le pareció la Tenerife Bluetrail de este año?
Lo que más me gustó fue la actividad del viernes, el Reto Solidario. Integrar la discapacidad o la capacidad diferente, como yo la llamo, dentro de una prueba masiva como la Bluetrail, me parece muy importante. Y más en una competición que discurre por muchas zonas y municipios. El nivel de la organización me pareció de lujo y las gentes de Tenerife siempre son muy agradecidas con los deportistas. Las dos veces que he venido me han tratado fenomenal y me lo he pasado muy bien. Además, atletas que corren distancias más largas que yo han dicho que es un placer subir y bajar al Teide. Debe ser algo alucinante. Decía el nepalí que ganó –Senga Sherpa– que se lo había pasado muy bien. Ya me han mandado la indirecta desde la organización a ver si me animaba a hacer una distancia más larga, pero en mi caso es complicado.

¿Por qué? ¿No se ve en distancias mayores?
Realmente si quisiera plantearme otras distancias todo sería distinto para mí. La Mediatrail, entre comillas, es asumible porque tengo una base de preparación física que intento que sea buena y que me permita decidir si en dos semanas puedo correr una prueba o en un mes hacer algo más complicado sin que me perjudique. Evidentemente tengo que descansar como por ejemplo cuando hice la Titan Desert, que al acabarla, no hice nada serio sino seguir entrenando. Cuando salió la opción de ir a Tenerife ya tenía claro que debía recuperarme bien para llegar a la Bluetrail bien. Todavía estoy un poco cargado tras la carrera del sábado, pero sé que si dentro de dos o tres semanas podría correr algo. Si voy a algo más largo, un maratón por ejemplo, tengo la experiencia del que hice en 2015 que me dejó muy, muy tocado a nivel mental, porque fueron muchas horas y a eso no estaba acostumbrado. De hecho, sigo sin estarlo. Yo, a la Mediatrail, me volvería a apuntar sin ningún problema.

¿No cree usted que a veces se habla de hacer kilómetros y kilómetros de una forma banal? ¿Cree que la gente no sabe dónde están sus límites?
Creo que hay unas ciertas distancias que son asequibles para mucha gente como cinco, diez o 15 kilómetros, que se pueden preparar sin muchos problemas porque te podrían llevar una hora y cuarto en asfalto y menos de dos horas en montaña. Eso, con 45 minutos o una hora al día durante tres o cuatro días por semana, es asumible. Si empezamos a hablar de medios maratones, maratones o distancias más largas tanto en asfalto como en montaña es otra cosa. Sin que se me entienda mal, en asfalto es un poco más sencillo porque no tienes que afrontar desniveles, que complican y endurecen más si cabe la carrera. A mí una de las cosas que más miedo me daba de la Bluetrail es los casi 1.300 metros de desnivel que debíamos afrontar en la Media, porque yo he hecho medios maratones con 750 metros de desnivel y lo había pasado mal. Cuando vi que era casi el doble pensé ´cuidado´ y por eso me lo tomé con cierta calma, sin agobiarme y no querer correr más rápido de lo que debiera porque si no puedes petar. No lo digo yo sino gente como Kilian Jornet o Luis Alberto Hernando –dos de los mejores atletas del trail mundial–, quienes afirman que a la gente se le está yendo un poco la castaña con el tema de las distancias. Creo que hay que ir con cabeza, ser humilde, intentarlo sí pero con mucho respeto. La clave es conocerte a ti mismo, saber dónde están tus límites y poco a poco ir superándolos. Hay quien empieza a correr y hacer dos kilómetros le parece una barbaridad y al cabo de un año está corriendo un 10 kilómetros. Claro que se pueden hacer cosas, pero siempre con cabeza y no perderle el respeto a la distancia.

En una conversación que tuve hace unos días con una deportista surgió el proverbio japonés que dice ´Cáete siete veces, levántate ocho´. A usted que le sugiere esta frase...
Yo me la aplico. Una de las cosas que siempre digo es que hay que hacer las cosas como uno puede y no todos las podemos hacer igual. Hay que levantarse siempre de las caídas. De nada sirve mandarlo todo al traste por un mal día. Hay que analizar las cosas y ver qué ha pasado. Recuerdo en un triatlón que hice, que era el Campeonato de España, que el mar estaba muy picado y me metí a nadar, salí, hice la bici sin problemas y cuando empecé a correr me encontré horrible. Podría haber pensado que no había entrenado lo suficiente, pero no era el caso. Lo que no había preparado es tragar litro y medio de agua de mar. Un deportista siempre debe analizar lo que le ha pasado y quizá después de hacerlo te das cuenta que no te has caído como dice el refrán sino que has resbalado y no estás en el suelo. Para nosotros es muy aplicable, porque a lo mejor te has lesionado y tienes la opción de nadar o ir en bici. Y cuando estés bien, trabaja y trabaja que seguramente las cosas terminarán por irte bien.

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