Ciclismo . El Tour de Francia vuelve a gestarse en Tenerife

El Parador nunca pasa de moda

El recinto hotelero a las faldas de El Teide alojó estas semanas a Sky, Tinkoff y Lotto Jumbo, tres de los mejores equipos del pelotón internacional

08.06.2016 | 13:43
El Parador nunca pasa de moda
Alberto Contador, durante su reciente estancia en Tenerife.

Este pasado domingo día 5 cuatro ciclistas del Lotto Jumbo abandonaban la Isla después de casi tres semanas de dura preparación por las carreteras de la Isla. Sus cuatro integrantes eran los últimos vestigios de lo que ha vuelto a ser, durante las cuatro semanas más recientes, el centro neurálgico para varios de los integrantes más destacados del pelotón internacional: el Parador de Las Cañadas. Allí, en una continuación de lo que ha ocurrido en los últimos años –y también como segundos e inclusos terceros episodios de lo sucedido esta misma temporada–, han estado concentrados, entre otros, los dos grandes aspirantes a ganar el Tour de Francia 2016, Chris Froome y Alberto Contador. Los jefes de fila de Sky y Tinkoff han vuelto, de esta forma, a anclar a la Isla la parte más importante de su preparación en esta campaña.

Tinkoff Team. Los primeros en llegar de este bloque primaveral fueron los corredores del Tinkoff Team, que empezaron a rodar por las carreteras de Tenerife en la segunda semana de mayo. A la cabeza, Alberto Contador, rodeado de buena parte de los que serán sus lugartenientes en el Tour, caso de Sergio Paulinho, Roman Kreuziger, Robert Kiserlovski y Yuri Trofimov. Al de Pinto le costó convencerse de los beneficios de la Isla para concentrarse en altura, pero desde que la conoció a fondo –hace dos años– incluye el territorio insular de manera fija en su plan de trabajo. Un primer stage a comienzos de año, y un segundo en busca de un pico de forma en julio. "En El Teide realicé un gran trabajo, sobre todo de fuerza", señaló hace unos días Contador en la previa de la Dauphiné, avisando de la "falta de un poco de velocidad", una apreciación con la que coincidía su preparador Steven de Jongh, el encargado de guiar su trabajo por estos lares. "Los primeros días serán difíciles para volver a encontrar su ritmo", advertía. Pero lo cierto es que los resultados del training camp a las faldas de El Teide han sido inmediatos, hasta tal punto de que el escalador madrileño se impuso el domingo con cierta superioridad en la cronoescalada que sirvió como prólogo de la Dauphiné.

Team Sky. Ya a mitad de mayo fue el Team Sky el que desembarcaría en el Parador. Lo hacía la escuadra inglesa dejando patentes sus marcadas señas de identidad en este tipo de concentraciones: un extremo cuidado por el más mínimo de los detalles, y el hermetismo necesario para evitar cualquier tipo de contaminación en forma de distracción. Junto a Chris Froome, otros seis compañeros con la mente puesta en el Tour: Salvatore Puccio, Luke Rowe, Michal Golas, Wout Poels, Micha? Kwiatkowski (campeón del mundo en 2014) y Geraint Thomas, ganador este año de la Paris Niza. Como en el caso del Sky, la mayor parte de los ciclistas relacionados desentumece estos días en la Dauphiné las cargadas piernas que le han dejado los desniveles sorteados y los kilómetros acumulados en las carreteras de las Islas durante casi dos semanas. Froome, por ejemplo, ya ha asomado la cabeza en uno de los test más fiables antes del Tour, siendo tercero en el prólogo.

Lotto Jumbo. Solo un par de días después del Sky, el tercer equipo que llegó a la Isla fue el holandés Lotto Jumbo. Últimos en aterrizar en Tenerife, pero también los que más han exprimido este training camp a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, con casi tres semanas de estadía. En una nómina de cuatro ciclistas destacan por encima del resto Robert Gesink (cuarto en el Tour 2010 y sexto en el de la temporada pasada) y, sobre todo, la gran promesa Wilco Kelderman, que ejercerá de jefe de filas en la próxima ronda gala. Junto a ellos, Koen Bouwman y Bert Jan Lindeman. "Estamos muy contentos de este stage en el Parador, ya que la variedad de las carreteras que hay en Tenerife y los duros ascensos son el escenario perfecto para preparar el Tour", apuntaba ayer a este diario Louis Delahaije, director deportivo de la escuadra holandesa, una continuación de lo que fueron el Blanco (que su vez tomaba el testigo del Rabobank) y el Belkin. "Han sido entre 25 y 32 horas de trabajo en cada una de las tres semanas que hemos estado en la Isla", añadía la misma fuente sobre "una planificación que ha salido como estaba prevista" y que llegó a su conclusión este pasado domingo.

En los últimos años buena parte de los que se han concentrado en El Teide han traducido su paso por la Isla con grandes réditos deportivos. Ahora, solo falta que la tradición se cumpla y que este último bloque de huéspedes del Parador también sea tocado por una varita mágica y vea a alguno de sus integrantes, el próximo 24 de julio, en lo más alto del podio de los Campos Elíseos.

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