Baloncesto | . Liga Endesa
FC Barcelona9358Iberostar Tenerife
 

Castigo excesivo en la despedida

El Iberostar Tenerife cierra la temporada con una severa derrota en la pista del FC Barcelona en un partido en el que le aguantó la gasolina menos de dos periodos antes de encajar un parcial de 22-0

22.05.2016 | 23:52
Dani Pérez trata de marcharse de la marca de Juan Carlos Navarro en el partido de ayer.

Un adiós demasiado cruel. Cuando había llegado a la última jornada con la mayor ilusión ante la posibilidad de hacer historia, y tras tutear sin rubor alguno al FC Barcelona durante más de cuarto y medio, el Iberostar Tenerife recibió una cachetada de realidad. Un golpe frontal y sin capacidad de respuesta que despertó a los aurinegros de su particular sueño, aquel en el que se veía jugando play off por el título. Fue el impacto de la lógica, la que habla de la enorme diferencia que existe entre azulgranas y aurinegros, y que se tradujo en un parcial de 22-0 entre el final del segundo acto y el comienzo del tercero. Un arreón desmesurado que sacó por completo a los de Vidorreta, desconocidos ya hasta el término del choque.

Pero antes de sufrir este particular tsunami, el Iberostar Tenerife había firmado unos minutos inteligentes, sabiéndose reponer a los dos primeros estirones locales, y manteniéndose en el choque gracias a su sacrificio defensivo, a su acierto en el tiro exterior y también a su insistencia en el rebote ofensivo. Equilibrio a ambos lados de la cancha que permitió a los laguneros llegar al minuto 17 con igualdad en el marcador (32-32). Paridad que desapareció justo antes del descanso y coincidiendo con la arranque del tercer acto. Casi como un calco de los ocurrido en el duelo de la primera vuelta, aunque en este caso con una mayor virulencia por parte azulgrana que derivó en un colapso todavía mayor de los canaristas. Con el 54-32 y todo decidido, el conjunto aurinegro dejó de lado la cabeza para tirar de corazón en busca de la heroica. La solución de urgencia no funcionó y los tinerfeños acabaron siendo casi un juguete para los culés. Mucho castigo para lo visto ayer mismo en casi media parte; injusta condena para un equipo, el tinerfeño, que a base de superar infortunios a lo largo de la temporada había llegado a este epílogo de la fase regular con el derecho a darse un homenaje.

En el arranque el Barça ya avisó de sus intenciones con tres triples seguidos (9-2), a lo que unió la superioridad interior de Tomic en el uno contra uno. Respondió el Iberostar casi con la misma moneda, ya que los laguneros se mostraron solventes desde el perímetro, a la vez que Sekulic, sabedor de no tener nada que hacer bajo el aro, explotó su buena mano a media distancia (15-14). Pero la alegría ofensiva canarista se topó con una primera vuelta de tuerca de los locales, más aplicados en el 1x1 toda vez que su zona 2-3 inicial no dio los frutos esperados. En el otro lado de la cancha, Doellman hacía y deshacía a su antojo, sacando partida de su calidad individual y, especialmente, de su mano desde el 6,75 para irse a 13 puntos y llevar a los suyos a una renta de nueve tantos (23-14, 9´).

Lejos de ser presa de los nervios el Iberostar tiró de oficio para engancharse al partido. Y es que con la segunda unidad en pista los laguneros lograron réditos gracias a su rebote ofensivo (siete al descanso) ante el mejor reboteador defensivo de la liga, y tirando de la chispa ofensiva de White encontraron varias vías de anotación. Pero donde realmente se emplearon los de Vidorreta fue atrás. Una mano de White y una defensa por anticipación de O´Leary fueron los dos más claros ejemplos de ello para dejar a su rival sin anotar una sola canasta en juego durante cuatro minutos, en un parcial que fue de 2-11 y que igualó la contienda a 25. Y aunque las tornas bajo los aros se invirtieron y fue el Barça el que empezó a explotar las segundas opciones, el conjunto tinerfeño (pese a desperdiciar alguna que otra acción para tomar la delantera) se agarró a la eficacia de Sekulic y la omnipresencia de Beirán para alargar la igualad (32-32). En ocho minutos los azulgranas solo habían sido capaces de anotar dos canastas en juego.

Marcador parejo y un rival contestón con el descanso a la vuelta de la esquina. El escenario perfecto para que el Barça empezara a dudar y el Iberostar creyera en la hombrada. Pero como si la historia tuviera que ser cíclica, los ocurrido meses atrás en el Santiago Martín se repitió ayer en el Palau. Si hace unos meses, tras el 36-35 un parcial de 4-17 dejó sin opciones a los de Vidorreta, ayer el remake fue aún más demoledor. Una pérdida que convirtió Navarro en un triple, el acierto local desde el 4,60 y algunos errores aurinegros en ataque dejaron el choque en un 40-32 al descanso.

Lo peor, sin embargo, estaba por venir. El Iberostar no salió de vestuarios excesivamente metido (y encima con la baja por lesión de Gagic) y dejó jugar muy cómodo en ataque a su rival. Tanto, que Tomic por momentos parecía Gulliver en Liliput, toda vez que en los cambios defensivos el gigante croata quedó con la marca de San Miguel sin noticias de las segundas ayudas. Sin saber cómo frenar el vendaval local (ni con un tiempo muerto a los dos minutos del tercer acto) y empecinado en tratar de parar la sangría a base de triples (erró seis seguidos), el cuadro lagunero se vio con un 22-0 encima con el que dilapidaba cualquier opción de asaltar el Palau (54-32).

Más de ocho minutos de sequía anotadora en el sitio más previsible para ello (la del Barça es la mejor defensa de la Liga Endesa), pero también en el peor momento posible. A partir de ahí, el partido se convirtió para los tinerfeños más en un tortuoso camino que en lo que debía ser una agradable despedida. Y es que tras salir de entre las cuerdas gracias a un intercambio de canastas (67-44, 30´), el Iberostar sufrió luego la necesidad de protagonismo que pidieron para sí actores secundarios, tanto Samuels (muy superior a Niang) como Arroyo (12 puntos en el último cuarto). Así, la renta azulgrana llegó a ser de 38 tantos (91-53) solo tres más del 93-58 final. Al menos, sin los argumentos tácticos del arranque, los jugadores canaristas sí pusieron las últimas briznas de orgullo que le quedaban para al menos acabar con la cabeza alta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine