Fútbol. CD Tenerife

Puntos de decoración

Tenerife y Valladolid, ante un partido casi intrascendente y que puede servir como despedida para Dani y Lozano antes de irse con sus selecciones

21.05.2016 | 02:00
Martí y Suso, en el último partido en casa ante el Elche.

Valgan las palabras que ayer emitió José Luis Martí para confirmar que el Tenerife se toma los partidos que vienen –el primero esta tarde, ante el Valladolid– como si la posibilidad de clasificarse para la promoción fuese todavía un objetivo a su alcance. Las matemáticas reducen casi a cero las opciones blanquiazules, pero el entrenador propone competir hasta el final. Por muchos motivos, el más importante el respeto a la afición, al escudo y a la propia competición.

Ahora bien, el duelo es casi tan intrascendente para locales que para visitantes. Fue concebido el rival de hoy para aspirar a cotas mayores y su temporada ha sido un despropósito mayúsculo. Dos cambios de entrenador –Portugal y Alberto López fueron los revulsivos elegidos a mitad de camino– y un sinfín de fichajes fallidos han lastrado la trayectoria del Valladolid, ya sin nada que hacer. En situación semejante a la del Tenerife, la diferencia es que los blanquivioletas se dejaron de ilusionar con el ascenso mucho antes. Y eso que presentaban un presupuesto e inversión mucho mayores.

Ya a siete puntos de la zona de play off, Martí esperará a hacer rotaciones hasta que matemáticamente todavía haya un mínimo resquicio de acercarse a la zona noble. Así pues, es seguro que recuperará para la sala de máquinas a Vitolo, a quien el equipo echó muchísimo de menos en Mallorca. La duda vuelve a ser su apuesta para la delantera, donde Lozano ya suma 13 partidos sin hacer goles. Recuperar la eficiencia arriba es uno de los retos pendientes para el duelo de hoy, así como devolver a la afición el entusiasmo perdido en el último mes (ni un triunfo en cuatro intentos). Lo demás es accesorio: el regreso de Javi Moyano, futbolista que lució más de cien veces la elástica blanquiazul; el reto personal de Nano, que podría igualar los registros anotadores de Ayoze Pérez en su último año y las preocupaciones del rival, anclado en una depresión que se extiende durante meses.

La proximidad del final de la competición, por cierto, pone a algunos jugadores ante un escenario no deseado: el de su posible adiós al Heliodoro. Si Ricardo no renovase, por ejemplo, podría ser éste uno de sus últimos días ante la afición blanquiazul. Y lo mismo podría ocurrir con Cristian o Cristo, otros de los jugadores cuya continuidad está en entredicho. Dani y Lozano, además, apuran sus últimos días antes de irse con sus selecciones. Los alicientes, escasos, son minucia ante la obligación de dar la cara ante el público y competir. Aunque sea el primero de cuatro trámites.

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