Baloncesto . Liga Endesa
Iberostar Tenerife 7771Bilbao Basket
 

Este Iberostar quiere morir matando

El club isleño tira de orgullo para sobreponerse a la ausencia de Richotti y doblegar al Bilbao en un partido cargado de tensión (77-71)

16.05.2016 | 12:57
Este Iberostar quiere morir matando
Blagota Sekulic se dispone a anotar ante la defensa de Álex Mumbrú.

Este Iberostar Tenerife no se conforma con jugar 34 partidos esta temporada. Pese a haber llegado a la recta definitiva de la fase regular contra las cuerdas (con una sola victoria en cinco encuentros), el conjunto lagunero ha decidido tirar de casta y de orgullo para acabar el curso con la cabeza bien alta. Un reprís final que han puesto de manifiesto los aurinegros en sus dos últimos encuentros –Obradoiro y Bilbao– y que, de paso, les puede reportar el premio de meterse en el play off. Los isleños siguen sin depender de sí mismos para concluir octavos, pero al menos llegarán el domingo al Palau Blaugrana sabiendo que un triunfo podría suponer la guinda de una recuperación mayúscula que, tras su triunfo de ayer, fue premiada por su afición, sabedora del sacrificio realizado por los canaristas para acabar de esta forma tras un arranque de curso tan torcido.

Esta vez, con la baja de Nico Richotti, el Iberostar tuvo que redoblar sacrificio para doblegar al Bilbao Basket, que afrontaba el choque igual de necesitado que el cuadro lagunero. Lo hizo, nuevamente, en una aportación coral –con siete jugadores anotando al menos siete puntos-, atinado desde el perímetro (11/25 en triples), muy sólido en el rebote (solo permitió rechaces ofensivos a su rival) y, sobre todo, con una fortaleza mental encomiable, aquella que demostró en dos momentos complicados del encuentro: primero tras un parcial de 2-15 (19-25), y más tarde con otro de 0-6 (57-60, 35´) tras sendos colapsos ofensivos. Ahí, en esas situaciones críticas, los de Vidorreta volvieron a estar enteros para resolver a su favor.

El conjunto isleño trató de hacer valer su buena circulación de balón y su acierto exterior para cobrar ventaja de entrada (8-2), pero entre un par de pérdidas, la contundencia en el 2x2, y el enorme poder intimidador de Begic, el Bilbao equilibró la balanza (10-10 tras triple a la carrera de Hannah). Con las primeras rotaciones el Iberostar dejaba en cancha un quinteto sin apenas referencias tiradoras, un déficit paliado por la garra de O´Leary y Gagic en el rebote ofensivo (seis en total en el primer cuarto) y por un triple sobre la bocina de Jones (17-10, 8´).

De nuevo amagaban los canaristas con abrir brecha, pero ahí el Iberostar entró en colapso defensivo, a lo que sumó la incapacidad para frenar a un Dairis Bertans en estado de gracia y que con nueve puntos lideró un parcial de 2-15 (19-25). Sacudida que por momentos dejó groggy a los aurinegros, capaces de producir solo dos tiros libres en cuatro minutos y medio. Pero entre un tiempo muerto de Vidorreta, la vuelta a la cancha de Beirán y Abromaitis, y especialmente la asunción de galones por parte de Sekulic, el cuadro tinerfeño cambió de cara. El pívot montenegrino cortó primero la sequía, y más tarde, tras un triple de White, marcó territorio, a base de veteranía, frente a Todorovic y Begic (30-28). Al buen hacer de el de Podgorica (ocho puntos en tres minutos) le dio continuidad Beirán, amo y señor de los tableros y en el correr a campo abierto para desarbolar el partido a favor de los locales (38-30 tras triple de San Miguel).

En medio de ida y vuelta de parciales (19-5 había sido el último para los canaristas), el Bilbao dio el siguiente golpe. Amparado en la presencia interior de Begic (2+1), la aparición de Mumbrú (dos triples), y la rapidez y electricidad de Hannah a la contra, los de Sito Alonso tomaban de nuevo la delantera gracias a un break de 2-11 (45-47, 25´). Fue, sin embargo, el último altibajo significativo que sufrió el marcador, ya que desde ese momento el equilibrio fue máximo. Frente al estado de gracia de Hannah, el Iberostar tiró de un triple de San Miguel, el oficio bajo aro de Beirán y, por encima del resto, de la actividad en la zona de Gagic, tan activo para sacar faltas como hábil (sin ser demasiado ortodoxo) para levantar un balón imposible y acabar anotando (57-54, 31´).

Por sensaciones parecía que el Iberostar podía darle otro zarpazo al choque, pero tal y como ocurriera en el segundo acto, los laguneros se estancaron. El Bilbao recurrió al músculo atrás y a la aportación de un Todorovic, que hasta estos minutos finales fue una caricatura de aquel jugador que deslumbrara el año pasado en la ACB (57-60). Y también, tras cuatro minutos sin ver aro, y en una reedición calcada de lo que ocurrió justo antes del descanso, el cuadro tinerfeño volvió a revolverse con una canasta de Sekulic y un triple de White (62-60, 36´).

Solo dos puntos de renta y cuatro minutos por delante, pero esas dos canastas le sirvieron al conjunto tinerfeño para convencerse de que la victoria no se le escaparía por mucho que respondieran Begic y Räul López (65-65). Los tinerfeños endurecieron su 1x1 y aunque fueran superados por piernas prefirieron llevar a su rival al tiro libre antes que dejarle lanzar de tres. Apuesta ganadora, toda vez que en el otro aro Abromaitis y San Miguel la enchufaron desde el 6,75 para un 71-66 casi definitivo a 1´35" del final. Beirán, siempre vertical ante Mumbrú, y el propio San Miguel ampliaron la renta (74-68) antes de un triple de Hannah (74-71). Los locales supieron jugar con su colchón y certificaron su sufrida victoria con el error de Bertans desde el 6,75. Un triunfo de coraje, un premio al esfuerzo de un conjunto, el canarista, que se ha ganado, por mérito propio, el seguir soñando hasta el último suspiro.

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