Olimpismo

Dos fijos y cuatro aspirantes

Sergio Rodríguez y Eli Chávez, únicos tinerfeños con el pasaporte asegurado para Río a menos de 100 días para los Juegos

09.05.2016 | 13:23
Dos fijos y cuatro aspirantes

A menos de 90 días para la ceremonia de apertura de los próximos Juegos, solo dos deportistas tinerfeños tienen casi garantizado su pasaporte para Río. Son Sergio Rodríguez y Eli Chávez, fijos en sus respectivos deportes de equipo, a su vez ya clasificados. En ambos casos, además, aspiran a volver de Brasil con una medalla, propósito que ya cumplieron -en el caso de la norteña como reserva del combinado nacional de balonmano femenino- en las Olimpiadas de Londres.

Descartada la regatista Alicia Cebrián tras no conseguir España una plaza en su categoría (en vela), los otros aspirantes aún con opciones de representar a la provincia tinerfeña en la cita con los cinco aros son Samuel García y Mario Pestano en atletismo, Andrés Mata en halterofilia y Vicente Hernández en triatlón. Las plazas olímpicas están más caras que nunca y, a día de hoy, ninguno de ellos tiene atada su calificación para un acontecimiento que reunirá a 10.500 deportistas de 206 países.

Pestano cree que tiene en sus brazos la mínima olímpica, pero los plazos para lograrla se han recortado y habrá de hacerlo antes del 10 de julio, lo cual le ha obligado a retocar su planificación a última hora. Samuel, mientras, había dispuesto dos fechas en rojo en su hoja de ruta. Son los Europeos de Ámsterdam y el Nacional de Gijón, en ambos casos con el propósito de firmar la marca de 45.40 que le dará el billete para Brasil en su prueba predilecta.

Para Mata, las perspectivas son especialmente halagüeñas. Fue sexto en Londres y se trajo a casa un diploma olímpico. Ahora, tras quedar conforme a medias con su concurso en los Europeos, buscará un sitio entre los tres mejores del país el próximo 11 de junio. Ese día, a cara o cruz, definirá su participación en los que serían sus segundos Juegos. Por edad, progresión y potencial, todo apunta a que serán los de su confirmación.

En cuanto a Vicente, el problema estriba en la altísima competencia. Hay tanto nivel en el triatlón español que es muy probable que se quede a las puertas de Brasil, superado por Javier Gómez Noya, Mario Mola y Fernando Alarza. Está muy próxima la decisión del seleccionador y todas las quinielas le dejan fuera, pero el isleño aún no está descartado. Y en el tiempo que falta para el inicio de los Juegos, todo puede pasar.

Sea como fuere, la posibilidad de repetir la cifra de embajadores isleños de Londres 2012 (fueron seis) está ya descartada. Entonces, a Sergio Rodríguez, Eli Chávez, Javier Hernández, Alicia Cebrián, Andrés Mata y Mario Pestano les correspondió el altísimo honor de representar a Tenerife. Y en el caso del Chacho, además, brindó a la isla del Teide la primera medalla olímpica. Una de plata, forjada en una vibrante semifinal en el torneo de baloncesto y que pudo ser de oro porque en la final a punto estuvo de caer el imbatible Dream Team.

Haciendo historia

Francisco Calamita y Jesús Domínguez, ambos nadadores, fueron los primeros tinerfeños que compitieron en unos Juegos. Fue en Londres también, pero e n1948. Luego, también la piscina permitió ser olímpico a José Vicente León, quien participó en los 200 metros mariposa tras certificar su pasaporte para Roma 1960 como deportista del Real Club Victoria de Las Palmas. El relevo de la natación lo tomó el boxeo, disciplina que hizo saborear las mieles olímpicas a Domingo Barreras en Tokio 1964, donde el púgil isleño alcanzó las semifinales de su peso tras un recorrido impoluto hasta las rondas definitivas. Más discreta, pero también meritoria, fue la carrera de Miguel Velázquez, que cayó en la segunda ronda en la capital nipona.

Boxeo y natación volvieron a traer alegrías al deporte isleño en México 1968, donde se estrenaron como olímpicos un gomero (Marcos Chinea) y un palmero (Moisés Fajardo), ambos sobre el ring; al tiempo que Diego Martell Barth-Hansen, del Club Náutico, fue parte del relevo 4x100 metros libres. Fueron también los Juegos del Tigre Barrios, suplente en los partidos que la selección española de fútbol jugó ante Brasil y Nigeria, pero luego titular en el compromiso que cerró la primera fase ante Japón. Más adelante, en Montreal 1976, se produjo el estreno de un tinerfeño en vela, pues Francisco Acevedo acudió como reserva del equipo de regatas español, al tiempo que una lesión frustraba el sueño de Conchita García Rubio, saltadora lagunera del Metropole. También escasa fue la delegación tinerfeña en Moscú 1980, adonde solo acudió el nadador Gustavo Torrijos, en la prueba de 100 metros braza. Tras los Juegos de Los Angeles, sin un solo tinerfeño en el desfile de inauguración, en Seúl sí pudo verse por televisión a la jovencísima Ana Bautista (16 años) como reserva en la competición de gimnasia.

El plan ADO y el esfuerzo de las instituciones por que los españoles hicieran un gran papel en Barcelona también trajo consecuencias positivas para los deportistas de la Isla. Hasta cuatro acudieron a la Ciudad Condal para defender los colores nacionales: Víctor Baute cayó en la segunda eliminatoria de su peso en boxeo; Juan Carlos Javier firmó una destacada actuación en halterofilia, aunque lejos de los metales; Carlos Santacreu quedó duodécimo -uno de los mejores puestos de un tinerfeño en unos Juegos- y Héctor López se volvió a casa con un diploma con el equipo español de voleibol. Más reciente es la participación de Iván Rodríguez Ramallo, que paladeó dos Juegos consecutivos, hace ocho años en Sidney y hace cuatro en Atenas.

En la capital griega, además, estuvo acompañado de Pestano. Éste último y el propio Hernández Cebrián ya estuvieron en Pekín, misma ciudad donde debutó Rosanna Simón en taekwondo. Ahora bien, si a Londres fueron seis es probable que en Río solo dos o tres. La embajada tinerfeña se reduce.

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