Baloncesto . Liga Endesa
Iberostar Tenerife 6792Montakit Fuenlabrada
 

Desangrado gota a gota

El Iberostar Tenerife, en un continuo querer y no poder, acaba cayendo de forma clara frente al Fuenlabrada y complica, con su segunda derrota seguida, sus opciones de disputar el ´play off´ (67-92)

18.04.2016 | 02:00
Desangrado gota a gota
Javi Beirán ve como se la escapa un balón ante la defensa de varios jugadores del Fuenlabrada.

Una derrota cargada de impotencia. Eso fue lo que vivió ayer el Iberostar Tenerife frente al Fuenlabrada en un partido que se le fue escapando de las manos poco a poco a los de Vidorreta y complica (al menos limita) un tanto las opciones de los aurinegros de acabar entre los ocho primeros y jugar play off. Impotencia porque los tinerfeños nunca estuvieron cómodos ante la defensa siempre pegajosa de su rival; impotencia porque detrás los isleños nunca dieron con la tecla para evitar que los visitantes produjeran con cierta regularidad; e impotencia porque los laguneros sufrieron un arbitraje un tanto sibilino, permisivo casi siempre con las intensas manos de los fuenlabreños, mirando para el tendido en determinadas acciones, y rematando a los canaristas con una técnica y una antideportiva un tanto evitables.

Pero más allá de que el trío arbitral no ayudara a los locales, el de ayer no fue, en absoluto, el Iberostar de sus últimas comparecencias en el Santiago Martín. Sin apenas acercarse a la misma mordiente defensiva que la ofrecida contra Real Madrid y el Baskonia, los aurinegros tuvieron un día negado en el tiro exterior con solo dos aciertos tras 19 intentos, cifras prohibitivas para opositar al triunfo. A ello, los isleños añadieron nada menos que 20 pérdidas, uno de los debes que este Canarias parecía haber pulido en las últimas jornadas. Fueron los dos máximos exponentes de un equipo, el lagunero, incapaz de enlazar más de dos acciones seguidas para intentar agarrarse al choque.
Desangrado poco a poco, un último esfuerzo a la heroica solo le sirvió a los locales para colocarse a diez (63-73) e intentar al menos salvar el average. Pero ni por esas el conjunto canarista logró dar con las sensaciones adecuadas antes de un final para olvidar y que deja abierta la puerta a las dudas sobre si a este equipo le va a dar la gasolina para afrontar con punch las seis jornadas finales.

Un epílogo desastroso que nadie podía presagiar a tenor del arranque del choque. Un arranque equilibrado en los dos lados de la cancha. Y es que pese a no estar ya acertados desde el perímetro, los laguneros sacaron tajada de la superioridad de Sekulic debajo del aro, muy superior a Sobin, a lo que ayudaba un atinado Abromaitis. Detrás Richotti se encargada de atar en corto a Tabu, a la vez que todo el equipo respondía en los cambios con los bloqueos (16-10). Pero a partir de ahí todo se fue virando para los tinerfeños, que con las primeras rotaciones bajaron enteros. Menos fluidez en ataque (malos pases tras penetración), y en defensa dificultad para llegar a los tiros de Wear y Tabu, encargado, este segundo, de culminar un parcial de 2-14 (18-24, 11´).

Momento complicado del que se percató la grada y aunque el Iberostar pareció salir del atolladero su reacción, liderada por O´Leary, duró solo un momento (23-25). El Fuenla apretó algo más en defensa y sacó provecho del buen hacer debajo del aro de Smith, bien tras un mal balance defensivo local, o bien tras rebote ofensivo (25-34 con triple de Urtasun). En ese momento que Sekulic le sacara la tercera Stevic y convirtiera sus dos tiros libres era el chocolate del loro. Y es que precisamente solo de lo que anotó desde el 4,60 vivieron los de Vidorreta durante casi cuatro minutos (30-38). Solo una canasta de San Miguel y una buena defensa final sobre Tabu (35-41) abrieron un horizonte esperanzador de cara a la segunda mitad, más aún cuando el tercer cuarto se abrió con la enésima superioridad interior de Sekulic (37-41).

Pero ahí el Iberostar empezó a desangrarse. En defensa porque el propio Sekulic no atinó a frenar a Sobin, y en el exterior Wear y Popovic lanzaron y acertaron sin oposición. Por el contrario, Jones cometía falta en ataque, Abromaitis no atinaba con sendos triples liberados (41-52). De nada sirvieron la aportación interior de Niang, por centímetros con mayor presencia que sus pares ni el triple de Richotti, último del Canarias en todo el partido. Metido en bonus demasiado pronto, el cuadro lagunero vio como su rival produjo una y otra vez desde el tiro libre, a la vez que iba desarmándose en ataque (46-59). Más aceleración de la adecuada (en especial Richotti), miedo a lanzar, o simplemente faltas a destiempo, como la de Beirán sobre Paunic en un rebote ofensivo con el reloj casi a cero.

Y todo con un Fuenlabrada muy agresivo en líneas de pase e incisivo en el cuerpo a cuerpo, en varias ocasiones con la anuencia arbitral que quizá pudo quedar plasmada en que tras ocho minutos de cuarto, los de Cuspinera solo acumulaban dos faltas en ese cuarto. Por un motivo o por otro, el Iberostar no atinaba a hilvanar dos acciones positivas seguidas, con lo que la renta visitante creció, irremediablemente, hasta rondar la veintena (48-64, 30´). Poco o nada cambió el panorama en el arranque del último acto, minutos en los que cada una de las escasas canastas canaristas venía precedida de un mayúsculo ejercicio de sufrimiento (54-71).

Solo a la heroica, con presión a toda la posta, y recurriendo a la chispa de Richotti el Iberostar creyó en meterle el miedo en el cuerpo al Montakit. Dos libres de arco dejaron la desventaja canarista en la decena (63-73) pero cualquier intento de machada se vino abajo en un suspiro, toda vez que los de Vidorreta repitieron errores pretéritos. Casi calcados. Precipitación a la hora de atacar, nulo acierto desde el perímetro, mal balance defensivo, falta de piernas para llegar a los triples visitantes. Todo para un nuevo parcial de 2-14, idéntico al del primer cuarto, el que supuso el inicio del fin, esta vez para un 65-87 que dejaba planchado al Santiago Martín.

El escenario perfecto para que el Iberostar Tenerife terminara de bajar los brazos, aunque los laguneros, por orgullo, y como ocurrió la pasada semana en Manresa, trataron de dejarse la piel (sin acierto alguno) hasta el final. Quizá por ello, por no mirar hacia otro lado, más de uno acabó desquiciado. Consigo mismos, con un rival incómodo, y con unos colegiados, que sin incidir directamente en el resultado final, se sumaron a un día aciago para el cuadro canarista. Así, el play off pasará a mejor vida.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine