Artífices del resurgimiento

Txus Vidorreta y José Luis Martí coinciden por primera vez para hablar de sus experiencias como entrenadores de dos equipos que han sabido reactivar

08.04.2016 | 16:24
Artífices del resurgimiento
carsten w. lauritsen

Dos valientes que ahora saborean el éxito, después de un arduo trabajo y gracias a su destreza como entrenadores. Txus Vidorreta y José Luis Martí decidieron embarcarse en sendas naves rumbo a la zozobra y no solo han conseguido mantenerlas a flote sino que además en estos momentos se encuentran cerca de llevarlas al mejor puerto posible. Existe un gran paralelismo en las experiencias particulares del vasco y del balear al frente del Iberostar y del CD Tenerife, respectivamente. Y ellos mismos, que no se conocían de antes, tuvieron ocasión ayer de compartirlas durante un encuentro propiciado por la opinión de tenerife.

La conexión entre ambos quedó patente desde el apretón de manos inicial. De hecho, el entrenador de baloncesto se declara como un futbolero empedernido y el profesional del balompié es un fiel seguidor del deporte de la canasta. En el primera tramo de la conversación, que se produjo el día en que el Athletic de Bilbao y el Sevilla se enfrentaban en la Liga Europa, cayeron en la cuenta de que sus respectivos hijos mayores cumplen hoy años. Así, Iván, primogénito de Martí, suma hoy diez primaveras, mientras que Josu, el retoño de Vidorreta, alcanza un lustro.

El preparador vizcaíno preguntó a su homólogo acerca de sus sensaciones sobre el próximo compromiso del CD Tenerife, que tendrá lugar en Vitoria, ciudad a la que pertenece la última víctima del representativo del baloncesto de la Isla, el Laboral Kutxa. También charlaron en privado acerca de cómo concilian la vida familiar con la profesional en un territorio, el canario, que ya conocían de anteriores etapas, ya que Vidorreta dirigió durante tres campañas al UB La Palma y Martí fue futbolista del conjunto titular del Heliodoro Rodríguez López el mismo número de años.

Después de conocerse mutuamente de manera más profunda en el ámbito personal, se adentraron en un diálogo en el que sus respectivos clubes se convirtieron en el tema central. La aparición de ambos en sus equipos era el recurso desesperado utilizado por los administradores de unas entidades amenazadas seriamente por el descenso de categoría. Así, llegaron Vidorreta y Martí a principios de noviembre de 2015 para tratar de salvar a dos escuadras inmersas en una depresión deportiva, en la cola de sus tablas clasificatorias y con escasos signos de poder revertir sus situaciones.

Sin embargo, tanto el técnico aurinegro como el blanquiazul creyeron en el potencial des sus nuevos pupilos y en su propia capacidad para reactivarlos. "El equipo estaba sin victorias y los primeros días me dediqué a ver el comportamiento del equipo desde fuera. Y las sensaciones fueron muy buenas. Percibí que los jugadores entrenaban con ritmo, que el cuerpo técnico que dejó Alejandro (Martínez) estaba bien preparado y vi competir al equipo a un nivel altísimo en Málaga, donde perdimos en la prórroga. Aunque íbamos 0-5 en el balance de victorias, tuve la sensación desde el primer día de que el equipo estaba muy vivo y eso les transmití", cuenta Vidorreta. El diagnóstico inicial de Martí fue algo similar y se puso inmediatamente a buscar soluciones: "Intenté recordar a mis jugadores lo buenos que son y que si no fuera así, un club tan importante como el Tenerife no los habría elegido. Les dije que debían asumir el reto con naturalidad sin presionarse, sabiendo que somos capaces de cumplirlo. Traté de transmitirles tranquilidad y que las cosas siempre suelen salir bien, además de equilibrio y orden. Primero lo conseguí a través de charlas colectivas. Y luego fui conociendo a cada persona para intentar llegar a cada una de manera apropiada".

La adaptación a sus equipos

Vidorreta aterrizaba en el CB Canarias con un gran bagaje profesional a sus espaldas y una filosofía de juego muy marcada, mientras que José Luis Martí se enfundaba en un chándal de entrenador por primera vez en el CD Tenerife. Ambos coinciden en que cuando se llega a un equipo nuevo "hay que tratar de adaptarse a las características de tus jugadores", aunque puntualizan que "no hasta el punto de traicionar tus propias ideas".

La empresa más complicada la tenía Txus Vidorreta, ya que relevaba en el banquillo del Santiago Martín a un Alejandro Martínez que se había mantenido durante 12 años en el cargo. Eso hacía que el Iberostar Tenerife tuviera una manera de jugar muy arraigada. Pero al nuevo entrenador también le gusta "correr y tirar en ventaja", lo que implica que al final no le costó tanto como imaginaba. Martí se propuso aplicar sus ideas futbolísticas pero "adaptándolas a las peculiaridades de su plantilla".

Los entrenadores de los conjuntos representativos del fútbol y del baloncesto de la Isla se volcaron desde el principio en mejorar "las prestaciones defensivas" de sus respectivas escuadras. Y ahora Vidorreta celebra que el cuadro aurinegro "ya es capaz de ganar partidos a muchos y a pocos puntos, cuando antes solo se imponía en los que lograba estar a un buen nivel en ataque". Martí, por su parte, recordó que en el CD Tenerife, cuando él llegó, "había una diferencia abismal entre los tantos a favor y en contra" y es lo que en primera instancia se propuso mejorar. La prueba de que así ha sido es que en estos momentos su portero Dani Hernández ha encadenado cinco partidos sin encajar un gol. Otra de las claves en los éxitos de sus equipos reside en el hecho de que ambos han contribuido a incrementar su producción fuera de casa. "Nosotros hemos ganado siete partidos de diez fuera de casa", presume el profesional vasco.

Todo este acierto en el arte de entrenar y la capacidad para gestionar grupos de Vidorreta y Martí ha quedado refrendada a través del comportamiento en la cancha del Iberostar y del CD Tenerife sobre el césped cada fin de semana. Así como por su situación clasificatoria. El conjunto lagunero ya ocupa uno de los puestos que da opción a jugar por el título en la Liga Endesa, mientras que los blanquiazules han remontado hasta colocarse a tres puntos de la zona de play off por el ascenso a Primera División.

El entrenador bilbaíno y el mallorquín son, junto con sus jugadores, artífices de ello y, por consiguiente, del regocijo que habita en la actualidad en las gradas del Santiago Martín y en las del Heliodoro Rodríguez López. Martí explica que "eran los jugadores los que tenían que levantar su ánimo y después de eso han sido capaces de contentar a sus seguidores". Vidorreta confiesa que donde mejor se puede comprobar la alegría que reside en la afición del Canarias es en el propio pabellón, "especialmente tras haber ganado a dos grandes como el Real Madrid y el Laboral Kutxa", apunta.

Pero ninguno de los dos quiere que esto se acabe aquí. El camino continúa para ellos y aspiran a ver cumplidos los objetivos que se han marcado al frente de sus equipos, al menos de aquí al final de la presente campaña, dado que todavía no han renovado con sus respectivos clubes. Eso sí, sigan o no al frente de los representativos del deporte tinerfeño, por su complicidad y admiración mutua que mostraron ayer, su relación va camino de acabar en amistad.

Conectados por sus deportes

La conexión entre Txus Vidorreta y José Luis Martí estaba garantizada de antemano a través de la devoción que cada uno de ellos profesa al deporte en el que el otro ejerce como profesional. El preparador del Iberostar Tenerife se considera "muy futbolero". "He sido muchos años socio del Athletic", asegura antes de revelar que desde los cinco años ya iba con su padre ver los partidos de San Mamés. Es más, revela que en todas sus etapas como técnico en distintas partes de España "han coincidido siempre con buenas temporadas de los equipos de fútbol de esas ciudades". Como anécdota, apunta que en su primer año como entrenador profesional en el Bilbao Basket coincidió en el Athletic con el extinerfeñista Jupp Heynckes, que realizó una gran labor en el banquillo de los leones y al que conoció personalmente.

Por su parte, Martí es un enamorado del baloncesto. Ha comentado para la televisión algunos partidos de la NBA, a la que se "enganchará especialmente ahora cuando empiecen los play off, asegura. El balear aprovechó que recientemente que llovía para llevar a sus hombres a entrenar al pabellón Paco Álvarez, donde los hizo jugar a baloncesto. Lo que señaló que desea con fuerza es que se consiga que "los horarios de su equipo y del Iberostar Tenerife no coincidan", para poder así ir a ver un encuentro de los aurinegros en el Santiago Martín.

Hospiten ejerce como anfitrión

Las instalaciones de la sede central del grupo Hospiten en Tenerife sirvieron de marco para un encuentro entre Txus Vidorreta y José Luis Martí que se producía por primera vez. La elección del lugar no era casual, ya que Hospiten ha venido colaborando tanto con el CD Tenerife como con el CB Canarias desde hace tres temporadas, en las cuales los jugadores de ambos clubes se han favorecido de las grandes prestaciones de sus centros.

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