Fútbol CD Tenerife

Misma sangre, distinta bandera

Azael, el hermano pequeño de Omar Perdomo, también se asoma al fútbol profesional y ya ha entrenado con el primer equipo de la UD

29.03.2016 | 16:03
Misma sangre, distinta bandera

El fútbol va en el ADN de los Perdomo, una familia del grancanario barrio de Jinámar que reparte sus ilusiones en cada uno de sus tres talentosos jugadores. El más conocido Omar, a punto de rubricar su primer contrato profesional con el Tenerife y que ya ha debutado -además con gran solvencia- en la Liga Adelante. Pero la calidad, la velocidad o el buen manejo del cuero no son cualidades exclusivas del hermano mayor, que sigue con devoción la vertiginosa carrera de los otros dos Perdomo.

Azael, que juega de lateral, está llamado igualmente a franquear el listón del fútbol profesional. En su caso con los colores de la Unión Deportiva Las Palmas, cuyo primer equipo ya le ha convocado para ir a entrenar a las órdenes de Setién. "Me lo esperaba todo de otra forma, pero los compañeros son muy sociables y me han tratado como a uno más", afirma el defensa, quien está convencido de que Omar llegará muy lejos. "Hasta donde se proponga", subraya. "Algunos decían que estaba acabado cuando volvió de Madrid, tras cerrar su etapa en el Atlético, pero ni mucho menos", recalca el jugador.

Orgullo fraternal

El zaguero amarillo está muy orgulloso de su hermano mayor y subraya que "está haciendo todo lo que debe y siguiendo todos los pasos adecuados para llegar a ser profesional". Lo mejor son los valores que transmite, aduce Aza. "Por encima de todo, Omar es buena persona. Ahí lo ves, pues igual es en las distancias cortas. Es un pedazo de pan", le define. "No le gusta destacar; es discreto, va callado siempre", apunta Azael, quien afirma que todo va sobre ruedas en la carrera del atacante blanquiazul. En casa, y pese a ser grancanarios, tienen el corazón dividido. "Mis padres van con los dos, con el Tenerife y con Las Palmas", afirma Aza, que presume de pertenecer a una familia "muy futbolera y donde siempre se ha arropado" el talento de los niños. No en vano, despuntaban desde pequeñitos. "Omar lleva jugando desde los tres años y yo desde los cuatro", explica el canterano de la UD, que no ha sido ajeno a los rumores que situaban a su hermano mayor en el cuadro amarillo. Cuando surgieron dificultades -todavía no resueltas- para la renovación de Perdomo con el Tenerife, "algunos ya decían que iba a volver para su isla, pero no", reseña Azael, que es hermano y también admirador.

Semejanzas

Al margen de su indiscutible parecido físico, hay algo que une a los dos, uno en el Tenerife y otro en Las Palmas. Es su carácter competitivo, su afán por llegar lejos, su tenacidad para no tirar la toalla. "Omar nunca lo hizo, ni en los momentos difíciles", cuentan en la familia. La progresión de los dos Perdomo es un motivo de orgullo para los padres, que incluso les han visto jugar juntos. Pero uno contra el otro. Fue en un Tenerife B-Estrella. "Y me la jugó un par de veces", bromea Azael, quien recuerda que coincidieron los dos hermanos "por la misma banda".

"¿Y quién es mejor?", se le pregunta. A idéntica cuestión responden los dos hermanos con la misma respuesta. "Ni uno ni otro; el mejor es que el está en camino". El tercero de los Perdomo. Cómo no, también futbolista. "Ese sí es un crack, llegará donde quiera". Se llama Uziel y está a punto de cumplir 17. Ahora solo falta por ver con qué camiseta se produce su eclosión, que todos dan por hecha. Perdomo, en esto del fútbol, es ya sinónimo de talento. Éxito y constancia, en esta familia van de la mano.

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