Baloncesto Liga Endesa
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El Iberostar se aferra al equilibrio

El club lagunero vuelve en Donosti a la senda de los triunfos gracias a un choque con un juego regular y sin apenas altibajos

14.03.2016 | 15:27
Nico Richotti trata de lanzar a canasta ante la defensa de Swing y la mirada de Kravstov.

Con esta victoria, los aurinegros se meten de lleno en la lucha por el 'play off'

Un Iberostar Tenerife en su auténtica versión a domicilio. Esa fue la cara ofrecida ayer por los de Txus Vidorreta en su visita al colista Gipuzkoa, siempre a merced de un club isleño (9-24 al final del primer cuarto) que dejó de lado su imagen frente al CAI Zaragoza y que tiró de regularidad y equilibrio para sumar su décima victoria de la temporada. Un triunfo, el sexto del curso a domicilio, que de paso permite a los laguneros recuperar la identidad que parecía haber perdido en suelo maño y además aferrarse de lleno a la lucha por el play off, una frontera que queda a un solo triunfo de diferencia -al margen del average- con 11 jornadas por delante.

La dirección y descaro de Rodrigo San Miguel, el acierto exterior y la intuición reboteadora de Tim Abromaitis, la verticalidad y explosividad de Nico Richotti, y la actividad bajo los aros de Blagota Sekulic fueron algunas de las armas individuales esgrimidas ayer por los isleños, que a nivel colectivo supieron tener paciencia para mover bien el balón y dar con la opción adecuada. Además, los de Vidorreta hicieron daño en momentos puntuales con sus rebotes ofensivos y, lo más importante, nunca se vinieron abajo ante la necesidad de su rival. Ni con un parcial de 11-0 mediado en el segundo acto (24-28) con el que los locales amagaron con meterse de nuevo en el encuentro. A partir de ahí los laguneros parecieron marcar el tempo del choque a su antojo y solo una serie de pérdidas absurdas -fruto de la relajación- evitó que el triunfo canarista fuera más abultado.

El Iberostar arrancó ayer en el San Sebastián Arena buscando balones interiores para Jones y moviendo el balón con inteligencia ante la zona 2-3 planteada por los de Porfirio Fisac, que también trataron de cargar el rebote ofensivo gracias a poner a tres altos de entrada. Un planteamiento que en un primer momento derivó en equilibrio (7-7). Pero desde que los aurinegros empezaron a hurgar en sus segundas opciones el partido se rompió. Alguna acción de pick and roll, un par de triples de Richotti y varias buenas defensas, y el cuadro canarista se catapultó hasta un 9-24 tras un 2-17 de parcial.

Como siete días atrás en Zaragoza, y solo un par de minutos después, el Iberostar estaba firmando un inicio para enmarcar. Con la salida a pista de las primeras rotaciones el conjunto lagunero mantuvo su renta en los primeros compases del segundo acto (13-28). Pero ahí, el cuadro isleño entró en otro de sus peligrosos colapsos. Los donostiarras, con Agbelese como faro, endurecieron su defensa, hicieron de cada ataque aurinegro un imposible y corrieron a la contra. Ingredientes para un 11-0 que no solo igualó el duelo (24-28) sino que resucitó, para los canaristas, sus fantasmas más recientes y habituales. Una sequía de casi cinco minutos sin anotar que rompió San Miguel a lo grande. Cuatro tiros libres y un triple del aragonés que dieron un respiro a los tinerfeños (26-35), que llegaron al intermedio sin los apuros que se vaticinaban tras la reacción local.

Habían cerrado los aurinegros el segundo acto con un triple de Abromaitis y de la misma manera arrancaron el tercero. Un acierto que tuvo su continuidad con otros tres puntos de el de Connecticut y un 2+1 de Sekulic tras robo y asistencia de White. Fisac tuvo que parar el partido porque en solo un minuto y 50 segundos el Iberostar parecía haber asestado un golpe casi definitivo (31-47), más aún con el tercer triple seguido de Tim (33-50). Más por la diferencia en el marcador por las sensaciones que se trasmitían sobre la pista. La capacidad de reacción de los locales fue mas bien nula, toda vez que sus intentonas por recortar diferencias se quedaron en nada gracias a la aparición de Richotti. El argentino ya había dejado una buena puesta en escena y apareció de nuevo con otros siete puntos en apenas dos minutos para dejar siempre el colchón canarista por encima de la decena (44-57, 28').

Y como si se tratara de una reedición del periodo anterior, el arranque canarista del cuarto acto supuso la puntilla para el Gipuzkoa. Esta vez el Iberostar recurrió a su capacidad para defender y correr y también a la astucia de Abromaitis en el rebote de un tiro libre adicional que supo convertir en un 2+1 para establecer la que sería máxima renta de todo el choque (48-66). Todo en menos de dos minutos. Solo el ímpetu mostrado por Vrkic y Urtasun permitió que el choque entrara en un intercambio de canastas que mantuvo casi invariable la diferencia aurinegra (57-72, 35'), y únicamente una bajada de brazos final canarista, con la victoria más que asegurada, permitió a los locales adecentar el marcador definitivo antes de que Richotti, como a él le gusta, le pusiera la guinda al choque con un mate coast to coast desafiando las leyes de la gravedad.

Con el de ayer, este Iberostar recupera identidad, confianza y se gana un hueco para opositar a los ocho primeros puestos en una jornada propicia por los tropiezos de varios de los otros aspirantes. El domingo, ante un Santiago Martín que estará a rebosar, aguarda el potente Real Madrid. Los blancos son como el día y la noche respecto al Gipuzkoa, pero cargados de moral y en su mejor versión, este Canarias es capaz de prácticamente todo.

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