Baloncesto. Liga Endesa

14 meses infaustos en Donosti

El Gipuzkoa, próximo rival del Iberostar, solo ha ganado cuatro de sus últimos 20 duelos como local

09.03.2016 | 23:06
Los jugadores del Gipuzkoa celebran su triunfo en Tenerife, de sus pocas alegrías en los últimos 14 meses.

Todavía escuece en el seno del Iberostar Tenerife la fea derrota sufrida el pasado domingo en la visita al CAI Zaragoza. Un partido del que los de Txus Vidorreta desaparecieron a partir del minuto siete para ya no volver. Colapso ofensivo para anotar solo 28 puntos a lo largo de 26 minutos. Oportunidad perdida para asirse con más fuerza al tren de los equipos aspirantes a jugar el play off por el título. Mal sabor de boca, en definitiva, que podría disiparse si los aurinegros son capaces de mostrar su mejor versión este domingo en San Sebastián. Argumentos para ello existe. Al menos a priori. Y es que visitan los isleños al colista de la competición, un conjunto que no levanta cabeza y con unos números tan pobres como grande es su necesidad de enderezar el rumbo para no caer en el hoyo de la LEB Oro. Ese es el sino casi irremediable de los donostiarras, que viven en un continuo calvario desde que empezó 2015.

El 30 de diciembre de 2014 el Gipuzkoa enlazaba su segunda victoria gracias a sus triunfos frente a Valencia y Fuenlabrada (con Will Hanley promediando 13,5 puntos, ocho rebotes y 18 de valoración). Un total de cinco resultados positivos que mantenían a los vascos con dos de renta respecto a las dos plazas de descenso. Pero como si el entrar en 2015 le hubiera supuesto una maldición, los de Jaume Ponsarnau se metieron en una espiral negativa que les llevó a ganar solo cinco de los últimos 20 encuentros.

Un balance para olvidar que acabó con el Gipuzkoa en puestos de descenso, pero manteniendo luego la categoría en los despachos toda vez que ni Burgos ni Ourense pudieron cumplir con las condiciones exigidas por la ACB para pasar a formar parte de su selecto club. Un toque de atención que pareció calar en la entidad presidida por Nekane Arzallus, algo más respaldada por las ayudas institucionales para este ejercicio y con nuevo patrocinador. El fichaje de Pedro Llompart como primera piedra al nuevo proyecto parecía indicar que el Retabet no quería pasar más apuros.

Pero nada más lejos de la realidad. Las demás incorporaciones apenas han dado la talla. Algunos con experiencia previa en la ACB, caso de Txemi Urtasun, no han llegado al nivel esperado, mientras que otros debutantes en la liga (la mayoría de sus extranjeros) no terminan de tirar del carro. Tal fue el despropósito inicial que el próximo rival del Iberostar sucumbió en sus 10 primeros encuentros. Una racha cortada precisamente en el Santiago Martín en uno de los tropiezos más dolorosos e inesperados de la era Vidorreta (72-74).

La victoria en Los Majuelos pareció ser el consecuente cambio de dirección tras el regreso a su banquillo de Porfi Fisac. El del preparador segoviano no fue el único movimiento del Retabet, que ha incorporado a Danny Agbelese, Marcus Landry y Morayo Soluade. Pero la reacción ha resultado insuficiente, con tres victorias en los 11 encuentros más recientes, y con el agravante de que el margen de maniobra en los despachos parece estar casi agotado. Solo se plantean en su dirección deportiva, y si se les cruza un mirlo blanco, un fichaje exterior.

Con tres triunfos de desventaja respecto al antepenúltimo –y con el agobio, este año sí, de que al menos bajará el último clasificado– las malas prestaciones en su propia cancha de Illunbe están lastrando a los donostiarras. Ya en el tramo final del pasado curso el balance ante sus aficionados fue de 2-8, el mismo que acumulan los de Fisac en sus 10 choques de esta campaña. De San Sebastián han sacado petróleo, al margen de los grandes, conjuntos como Fuenlabrada, Sevilla, Murcia y Joventut. Quedan por pasar por la pista de los easonenses gallitos como el Barcelona, el Valencia y el Unicaja, un conjunto de la zona media, el Andorra; y rivales directos como el CAI Zaragoza y, para cerrar la temporada, el Estudiantes.

Rival motivante

Panorama más que complicado y que hace del duelo del domingo frente al Iberostar una final para el conjunto de San Sebastián. Casi un todo o nada para un Gipuzkoa, eso sí, que parece estar acostumbrado asomar la cabeza cada vez que tiene en frente al cuadro lagunero. Fue capaz de hacerlo unos meses atrás cortando esa racha de diez tropiezos. Y lo hizo previamente en el tramo final del pasado ejercicio, cuando los donostiarras se apuntaron, a costa de los aurinegros, su único partido de los diez últimos. Advertido por estos antecedentes y más aún por la derrota en el Príncipe Felipe de hace cuatro días, Vidorreta y los suyos deben impedir que la historia viva un tercer episodio seguido con el mismo desenlace.

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