Un trotamundos desde los 15 años

El futbolista Mario Abrante pone fin a su larga trayectoria en España y se embarca en una exótica aventura en Tailandia

07.03.2016 | 11:24
Un trotamundos desde los 15 años

Su etapa en el FC Barcelona coincidió con la llegada de Leo Messi pero admite que donde más disfrutó fue en el Betis "Con el Tenerife hablé muchas veces pero nunca nos pusimos de acuerdo", revela

Mario Abrante deja el fútbol español. La noticia saltó el pasado jueves cuando el realejero llegó a un acuerdo amistoso con el Zaragoza para rescindir anticipadamente su contrato. "Por desgracia no jugaba y decidí cambiar de aires", cuenta el tinerfeño, cuyo próximo destino será Tailandia. "Fue un país que me fascinó cuando fuimos de viaje de novios y ahora regresamos ilusionados", dice. Habla en plural porque se marcha con su mujer y con su hijo, a quien algún día le contará que fue compañero de Messi en un Barcelona "que empezaba a crecer de manera imparable".

Haber sido testigo de la eclosión del astro argentino es una de las innumerables experiencias que forman parte de un magnífico álbum de buenos momentos -y otros no tanto- en una larga lista de clubes españoles. De Messi cuenta que "ya se veía que despuntaba y era mejor que el resto, pero nadie pensó que llegaría tan, tan lejos como luego ocurrió". Mario, que había salido del Longuera, también pulverizó sus propias expectativas. El Barça fijó sus ojos en él por su notable progresión en el Valladolid, adonde luego regresaría cedido.

"Al Barcelona le gusté y decidieron pagar un traspaso por mí; firmé por cuatro años pero solo jugué uno. Rijkaard no contó conmigo y, por circunstancias del fútbol, volví a Pucela. Si ya aquel Barça era grande, me imagino el de ahora. Era un club top, que estaba en crecimiento. Ya estaba Ronaldinho y otros muchos que elevaron el nivel del equipo a cotas inimaginables", dice.

La carrera de Mario en la Península comenzó por una desdicha. "Falleció mi madre y decidimos que lo mejor era cambiar de ambiente para despistarme un poco de la tristeza que provocó en todos aquella noticia. Me fui a una residencia de Madrid y estar lejos me valió para sobrellevar la pena un poquito mejor", apunta. Todo en su carrera sucedió de forma precoz. Con 15 años se suma a las filas del Atlético y con solo 18 debuta en Primera.

Eran tiempos felices para Mario, que fue añadiendo líneas a su currículum siempre fuera de Tenerife. "La mitad de mi vida ha sido lejos de mi isla, pero me ha ido bien. He conocido a muchísima gente y me he llevado a muchos amigos de cada uno de mis equipos", presume. La etiqueta de trotamundos se la ha ganado a pulso. "El fútbol me ha llevado siempre de un lado para otro", apunta.

Lo peor, una lesión y la sensación de "no estar a gusto" cuando los entrenadores prescindieron de él para conformar sus alineaciones. "Cuando uno no juega, no está bien. Por eso ahora cojo las maletas y me voy. Me surgió la posibilidad, lo consulté con la familia y nos vamos. Seguro que vamos a disfrutar muchísimo", señala. Es casi definitivo el punto y final a su carrera en España, de las más longevas firmadas por un futbolista canario. "Pero nunca se sabe porque el fútbol da muchas vueltas", matiza. "También cuando me fui a Baku pensé que no volvería, pero lo hice al año siguiente. Ahora me toca disfrutar de este momento al máximo. Son cinco meses de competición y luego veremos qué pasa", sugiere.

Lució la azulgrana del Barça, la rojiblanca del Atlético, la azul de un Getafe que se codeó con los mejores a golpe de fútbol... "Pero donde más disfruté fue en el Betis", responde. "¿Por qué? Porque fue un año bonito, porque jugué mucho, por la confianza del entrenador en mí y porque Sevilla me encantó. Además entramos en la UEFA y soñamos con cosas muy bonitas", añade. La asignatura que le quedó pendiente fue volver a casa y brillar delante de su gente, que le ha seguido con fruición, paso a paso. Pudo regresar pero dejó pasar el tren. "Con el Tenerife he hablado en alguna ocasión pero nunca hemos llegado a entendernos del todo. Antes de firmar en Zaragoza hablé con Alfonso Serrano, y además muchas veces. Hubo conversaciones y no es que yo cerrase la puerta, es que no nos pusimos de acuerdo", afirma.

Sea como fuere, los lazos con sus orígenes canarios están fuera de toda duda. Y así lo demuestra su último gran proyecto, que emprende en compañía de su hermano y otros socios. Es el relanzamiento del Intergym, un gimnasio de Puerto de la Cruz que han decidido "modernizar y equipar con los mejores aparatos para brindar a todos la posibilidad de hacer deporte y llevar una vida sana". El propósito principal es "ponérselo fácil a la gente, de ahí los precios tan asequibles, desde solo 19 euros al mes", cuenta Mario, ya con la cabeza en otro lado. En su sueño tailandés y en seguir disfrutando con lo que más le gusta: jugar al fútbol con la ilusión del niño que dejó Tenerife con 15 años para hacerse trotamundos. Del balón.

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