Baloncesto. Liga Endesa

Otro sufrimiento con final feliz

Una gran labor colectiva, con nueve jugadores en seis o más puntos, permite al Iberostar sumar, en Andorra, su octava victoria

14.02.2016 | 00:21

Otro final de infarto y un nuevo triunfo a domicilio. Estas parecen ser las señas de identidad de este Iberostar Tenerife, al que parece sentirse extraño sin un epílogo a cara o cruz, y preferiblemente lejos del Santiago Martín. Y ayer los de Vidorreta tuvieron se desenlace soñado. Un partido casi siempre igualado, relativamente encarrilado al descanso (39-47) y que se le puso cuesta arriba al inicio del último cuarto (72-68) antes de que Richotti (ocho puntos seguidos) saliera al rescate y, ya en la última jugada, prácticamente sobre la bocina, White sentenciara gracias a una sencilla penetración (77-79). Una victoria –la octava de la temporada y la quinta del curso– agónica y que permite a los laguneros cortar una racha de dos derrotas y, de paso, seguir agarrado a sus opciones de soñar con prolongar su temporada más allá de las 34 jornadas de la fase regular.

Pero más allá de la aparición estelar de Richotti en los minutos finales y de la puntilla dada por White, el de ayer fue, más que nunca, un triunfo colectivo de los canaristas, ya que hasta nueve jugadores –pese a que Sekulic sigue en barrena– aportaron seis o más puntos. Una producción colectiva que tanto ha demandado Vidorreta a lo largo de estas semanas y que ayer llevó a que los hombres salidos de banquillo produjeran un total de 41 tantos (entre ellos los 17 de Richotti). Una clara muestra de la cantidad de la diversidad de argumentos que puede ofrecer este equipo, personificado, por ejemplo, en la presencia ayer en el quinteto titular de Arco y Jones. Riqueza, eso sí, que no deben esconder algunos defectos mostrados ayer por el Iberostar en el Principado, caso de una escasa fluidez del balón (resuelta muchas veces por la calidad individual en el uno contra uno de los canaristas), y por el otro, las dificultades para cerrar el rebote de su canasta, una fuga de agua que dio a los locales hasta 12 segundas oportunidades y que evitaron una anterior resolución favorable para los isleños.

Pero antes de poner a prueba una vez más el estado cardiaco del canarismo, se vio un comienzo demasiado acelerado y cargado de errores en ataque. Aún así el Iberostar tomó una pequeña delantera (2-5), ventaja que fue un visto y no visto, ya que el cuadro local se agarró a la superioridad interior de Shermadini, imparable primero ante Jones (al que metió en dos faltas en menos de cinco minutos) y luego también con Petit –inusual primer recambio en lugar de Sekulic–. De esta forma los del Principado tomaron la delantera en el electrónico (11-7).
Sin apenas recursos para frenar al interior georgiano y ya con los primeros atisbos de lo que iba a ser otro de sus caballos de batalla en el primer tiempo (guardar el rebote de su propio aro), el Iberostar tiró de otros dos argumentos para agarrarse al encuentro. Y ambos con Arco de protagonista. Primero el de Navas se atrevió con dos penetraciones valientes para hacer cinco puntos, una verticalidad que no cesó y acabó atrayendo la ayuda de un segundo defensor que liberó a Beirán en la esquina. En su sitio favorito de la cancha, el madrileño no falló las dos asistencias de Salva y devolvió a los laguneros la delantera en el electrónico (15-16).

A partir de ese momento el choque se metió en un intercambio de canastas, con dos tapones de Niang, una contra de Richotti y una segunda opción de O´Leary para que los aurinegros recobraran la delantera (20-22). Un toma y daca de contradicciones. Y es que si los locales explotaron una y otra vez el rebote de ataque (nueve al descanso), los de Txus Vidorreta mostraron su mejor cara desde el perímetro. Desde el 6,75 empezó Richotti y le siguieron Hanley y San Miguel para un global de 6/10 hasta el momento y una primera brecha un tanto significativa (26-31, 14´).

Oleada canarista que los locales contuvieron con la vuelta a la pista de Shermadini (33-33), pero que de nuevo tuvo un nuevo arreón exterior de los isleños gracias a Abromaitis y Richotti (35-39, 17´). Ocho aciertos sobre 12 intentos era hasta ese momento la excelente carta de presentación de los aurinegros, que sin embargo, no pudieron poner tierra de por medio hasta añadieron a su repertorio exterior un par de acciones interiores del propio Abromaitis y un par de tiros libres (39-47).

Sensaciones más que positivas que desaparecieron a la vuelta de vestuarios, toda vez que los isleños dejaron de estar tan acertados desde el perímetro y sufrieron la subida de intensidad atrás de los andorranos. Y es que pese a meter a su rival en bonus en apenas dos minutos y medio, el Iberostar tardó otros 70 segundos más en anotar sus primeros puntos del tercer cuarto, una sequía que si bien en un primer momento le dio para mantenerse en franquicia en el electrónico (43-50), luego terminó por pasarle factura. Apenas seis puntos en más de ocho minutos le dieron un vuelco al marcador (18-6 para 57-53). Momento delicado que, pese a su racanería ofensiva, salvaron los aurinegros con dos libres de San Miguel y un triple de White (61-58).

El Iberostar había superado su habitual bache atacante y volvió a la velocidad de crucero al inicio del último acto. Un escorzo de O´Leary, sendos triples de White y Hanley y la primera y única canasta de Sekulic pusieron el 65-68 en el marcador. Pero lejos de dar la puntilla los de Vidorreta volvieron a sufrir atrás con un Shermadini que lideró un 7-0 (72-68). Otro momento de espesura que resolvió a su manera Richotti. El de Bahía Blanca asumió el liderazgo ofensivo y en la más amplia variedad de recursos hizo ocho puntos seguidos (73-76) con menos de tres minutos por jugarse.

En medio de varios ataques marcados por los errores en ambas canastas de nuevo aparecieron para el Iberostar los problemas con su propio rebote para que Jones produjera por enésima vez debajo del aro (77-76). Con 32 segundos por jugarse los de Vidorreta tenían bola para ganar. Pero White falló en la penetración y Sekulic se quedó corto en el palmeo, pero recibió falta en su segundo rebote. A 13 de la conclusión el montenegrino acertó con su primer libre y erró el siguiente, aunque de entre la nada salió Beirán para llevarse el rebote. Bola para White, que beneficiándose de un aclarado rompió a Sada y anotó la bandeja ganadora. Al Andorra solo le quedaron siete décimas para buscar un palmeo, pero Hanley evitó que el balón le llegara a Gomes. Otra agonía, esta vez transformada en victoria. Es el sino de este Iberostar Tenerife 2015/16.

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