Baloncesto | . Liga Endesa
Iberostar Tenerife7069UCAM Murcia
 

Con agonía sabe mejor

El Iberostar Tenerife cierra la primera vuelta con un sufrido triunfo frente al Murcia, al que remontó 13 puntos

25.01.2016 | 16:09
Con agonía sabe mejor
Varios jugadores canaristas celebran el triunfo de ayer.

A este Iberostar Tenerife le va el sufrimiento. Como si estuviera destinado a resolver la mayoría de sus encuentros en el último aliento, ayer el cuadro aurinegro vivió otro final de infarto. Un cara o cruz que los laguneros resolvieron otra vez a su favor, en este caso frente al UCAM Murcia, que vio como los de Txus Vidorreta fueron capaces de reponerse a una mala primera parte (en la que llegaron a estar 13 abajo) para llevarse el envite en un epílogo cargado de tensión y desacierto, y en el que resultó determinante un 2+1 de Richotti (70-66) cuando todavía restaban más de dos minutos de juego.

Los canaristas han hecho de la agonía una forma de vida. Esa angustia que derivaba casi siempre en un desenlace negativo, pero que recientemente se ha convertido en la mejor aliada de los tinerfeños. De esta manera se impusieron en la visita a Bilbao, como también ocurrió hace apenas una semana en Santiago. Ayer, en un duelo que arrancó muy torcido, los de Vidorreta lo volvieron a hacer para sumar su séptima victoria del curso. Un triunfo para cerrar con alegría la primera vuelta que tuvo un nombre propio, el de Blagota Sekulic, autor de 17 puntos en la segunda mitad, pero por encima de todo, la aportación del colectivo. Y es que los diez profesionales del cuadro tinerfeño jugaron al menos 10 minutos y aportaron sin excepción en ataque.

Aún así, y como si le pudiera la ansiedad por romper la racha de tres derrotas en casa, y si la temprana hora del partido le tuviera todavía adormecido, el arranque canarista fue para olvidar. Ataques precipitados y tiros sencillos errados provocaron que el Iberostar tardara casi cuatro minutos en anotar su primera canasta (3-2). Sequía mutua de la que escapó el Murcia gracias a su carga en el rebote ofensivo y, especialmente, su acierto desde el 6,75 en situaciones límites. Así, tres triples seguidos dispararon a los visitantes (3-13) contra un conjunto, el isleño que solo había sido capaz de anotar una canasta en más de ocho minutos.

Pero con la entrada de la segunda unidad el Iberostar ganó en frescura. Aire renovado que aportaron White y Hanley para apretar un tanto el marcador (9-15) si bien la mejoría no escondía una tarjeta estadística para olvidar. Y es que los laguneros acabaron el primer cuarto con 4/15 en tiros de campo y superados claramente bajo los aros (6 a 13 en rebotes). La progresión de los isleños continuó hasta casi el ecuador del segundo acto (18-22), pero ahí a los de Vidorreta se volvieron a agarrotar.

Unos pasos de Beirán, dos libres fallados de Sekulic, el acierto pimentonero desde el perímetro y una buena circulación de balón de los de Katsikaris para sacar ventajas de los 2x1 locales dispararon al Murcia hasta un 18-30. El cuadro lagunero intentaba sobrevivir con solo seis canastas en 16 minutos de partido, una tara a la que se añadía algún chispazo de Campazzo y la aportación de Radovic, que trajo en jaque a los interiores canaristas y colaboró a que se mantuviera el desequilibrio en el rebote (8-19). Solo sendos triples de Richotti y Abromaitis permitió que la desventaja local no fuera mayor al intermedio 828-40). Un receso al que los aurinegros llegaban además con muy malas sensaciones.

En el arranque del tercer cuarto el Canarias fue un querer y no poder. Una contraposición encarnada a la perfección por White, capaz de robar un balón pero dejárselo por el camino en el mismo ataque (32-43). Solo a base de una mayor intensidad defensiva el Iberostar Tenerife empezó a crecer el cuadro de Vidorreta. Más cambios en los bloqueos y el alero (Beirán y Arco) en la marca de Campazzo fueron algunos de los sustentos para que los canaristas fueran más sólidos. Más intensidad que en el otro lado de la cancha tuvo un protagonista, Blagota Sekulic. El montenegrino, inédito hasta el descanso, se echó a su equipo a las espaldas para convertir nueve puntos (incluidos cinco libres seguidos) en un parcial de 11-0 que igualaba el choque (43-43).

Se abría un partido nuevo a 13 minutos del final. Un minichoque en el que el Iberostar parecía estar en mejor disposición para llevarse el triunfo. Más aún con la enésima acción positiva de Sekulic (14 puntos) en el arranque del último acto (54-49). Pero ahí el Murcia tiró de su mejor repertorio exterior para volver a tomar el mando bajo el acierto de Campazzo, Radovic y Woo (58-62, 35´).

Otro momento delicado del que salieron los canaristas gracias a su oficio. Aquel que mostró Jones en el uno contra uno ante Antelo, y también la puntería en los libres de Arco y Hanley (64-64). Y en el momento de la verdad aparecieron los capos. Esos que no se ponen nerviosos ante situaciones límites. Primero Sekulic con un triple, y a continuación Richotti, que en un uno contra superó a su amigo Campazzo para materializar un 2+1 que ponía cuatro arriba a los locales (70-66).

Quedaban más de dos minutos por delante, pero el choque sufrió una regresión que le llevó al mismo escenario de un inicio, donde reinaba una espiral de errores en las dos canastas. Solo Faverani y Antelo (un libre) lograron anotar. Sekulic tuvo la ocasión de sentenciar con un triple, pero erró, como tampoco supo hacerlo Beirán posteando. Murcia tenía bola para ganar. Antelo no acertó en una penetración y aunque en el rebote la bola fue a parar de nuevo a los visitantes, Campazzo estuvo bien defendido por Hanley e incluso, mientras el partido agonizaba, el mar de cuerpos y manos dentro de la zona impidió a Lima palmear cómodamente. El Iberostar ataba así un triunfo con tintes heroicos con el que rompe su mal fario como local, y además se sitúa en una situación favorable para encarar la segunda mitad de la fase regular para poder firmar algo significativo.

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