Fútbol . CD Tenerife
CD Tenerife 20Bilbao Athletic
 

Tres puntos sin lustre

El Tenerife suma su segunda victoria consecutiva a costa de un Bilbao Athletic que demostró por qué ocupa el último lugar de la tabla

17.01.2016 | 10:36
Tres puntos sin lustre
Omar Perdomo trata de llevarse un balón ante el acoso del visitante Yeray.

El CD Tenerife cerró ayer la primera vuelta de la Liga con un triunfo ante el colista Bilbao Athletic. Fue un partido cómodo para el cuadro chicharrero, que, sin embargo, no estuvo especialmente fino. Su éxito en este choque se debió más al demérito de su rival, un equipo bisoño y escaso de moral que a la eficiencia de su fútbol. No jugaron bien los anfitriones, incapaces de combinar y condenados por sus carencias técnicas. Demasiados pases fallidos y numerosos desaciertos en la toma de decisiones. Eso sí, no por ello ha de restársele valor a una victoria que sabe a gloria, no solo porque es la segunda consecutiva sino porque se produjo en casa, donde le está costando sumar más que nunca al Tenerife, y al calor de una afición ávida de alegrías.

Martí decidió dar la alternativa a Saúl García, que ocupó el lateral izquierdo, propiedad hasta la fecha de Jon Aurtenetxe, quien no pudo participar en esta contienda por imperativo de una cláusula que figura en su contrato de cesión. La otra novedad en el once fue el regreso de Suso Santana, suplente el domingo pasado en El Toralín. Alberto volvió a situarse por delante de la defensa en el 4-1-4-1 con el que partió el Tenerife ayer. Vitolo y Aitor colaboraban con sus tres compañeros más ofensivos en la presión sobre la salida del balón del rival.

De esa manera comenzaron dominando los de casa. En los primeros minutos, robaban con facilidad debido, en parte, a las imprecisiones de los zagueros vascos, acuciados por la necesidad de sumar puntos para abandonar el farolillo rojo de la tabla clasificatoria. En uno de eso errores, Lozano pudo marcar en el primer minuto de juego, pero se entretuvo en exceso y desperdició la ocasión.

El Bilbao Athletic prácticamente no salía de su campo en los compases iniciales del choque pero al conjunto isleño le faltaba inspiración arriba. No lograba hilvanar jugadas de ataque de las que se pudiera esperar algo positivo. De hecho, los únicos recursos productivos que utilizaba el Tenerife eran los centros desde banda buscando la cabeza de Lozano. Lo cierto es que de esa forma el hondureño pudo inaugurar el marcador en dos ocasiones casi consecutivas. Primero, Saúl García sirvió desde la izquierda pero el catracho llegó forzado (11´). Y posteriormente sería Raúl Cámara el que pondría el desde el lado opuesto para que de nuevo el ariete latinoamericano rematara a las manos de Remiro (14´).

Esas dos acciones parecieron hacer reaccionar a los cachorros. Estos buscaron con algo más de ahínco la portería contraria, aunque sin demasiada fe. La situación clasificatoria les pesa como una losa y su juventud les dificulta luchar contra ello. Así las cosas, era de esperar que en algún momento cayeran en las trampas de su oponente. Y así fue. Aitor Sanz estuvo avispado para sacar una falta, teóricamente inofensiva, en largo y Lozano, tras ganar la espalda a los defensores visitantes, superó con un sutil golpeo de cabeza al meta adversario. El gol desanimó al filial del Athletic pero no por ello decidió bajar los brazos. Incluso consiguió inquietar a Dani Hernández en dos ocasiones, a través de Aketxe (30´) y de Vesga (39´), autores de sendos disparos desde fuera del área sin consecuncias.

Sin embargo, justo cuando parecía que los de Ziganda despertaban, llegó el segundo tanto local. Un centro raso y potente de Saúl García propició que Yeray introdujera el balón en su propia portería. Un golpe que iba a ser casi letal para un equipo tan endeble como el vasco. El marcador se mantendría así hasta el descanso.

Reacción visitante

En la segunda mitad, los vizcaínos salieron con la intención de remontar y comenzaron a tener más la pelota. Pero el que primero pudo marcar fue el Tenerife, a través de Suso, que se inventó una genial jugada en la que le faltaron fuerzas para definir con eficacia (57´). La primera opción de gol del Bilbao Athletic en la segunda mitad la provocó una salida en falso de Dani Hernández que Vesga no supo aprovechar (60´).

Los de Lezama ahora tenían más la pelota pero su falta de pólvora arriba convertía casi en una quimera perforar la meta rival. El Tenerife lo interpretó así y se dedicó a defender con orden y a tapar huecos, intención que se vio aún mejor con la entrada de Cristian García, en lugar de Omar Perdomo. Nano, el héroe de Ponferrada, había también entrado minutos antes y lo hacía para convertirse en la única referencia ofensiva de los suyos. El canterano provocó la expulsión de Gil y allanó aún más el camino hacia el triunfo final de los blanquiazules, segunda consecutiva, que les permite afrontar la segunda vuelta del campeonato con un colchón considerable de puntos, además de ilusionarse con algo más que la permanencia.

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