Fútbol . CD Tenerife
SD Ponferradina 01CD Tenerife
 

El CD Tenerife renace ante la lluvia

El Tenerife se impone en el barrizal de Ponferrada gracias a la aparición inesperada de Nano, que marcó tras salir del banquillo

11.01.2016 | 02:20
Omar Perdomo cae al suelo en su intento de frenar a un jugador de la Ponferradina.

El Tenerife obtuvo ayer premio a su bravura. A su capacidad para sobreponerse a las adversidades, a la perfecta interpretación del partido y sus circunstancias, a su coraje hasta el final y a la fe en sus posibilidades, que mantuvo hasta el final. Cuando ya nadie lo esperaba le rescató un gol de Nano, que hasta se dejó el hombro en la contienda. El triunfo resulta imprescindible. Para alejar la zona peligrosa y porque ataca las dudas sobre la actitud justamente con una matrícula de honor al esfuerzo. A la actuación blanquiazul, ni una pega.

Lejos de sus respectivos objetivos, Ponferradina y Tenerife jugaron sobre el alambre un partido próximo a suspenderse. Con el campo hecho un lodazal por culpa de las precipitaciones, que no hicieron sino multiplicarse, el árbitro decidió jugar y ambos equipos aceptaron.
Así, el envite se convirtió en una colección de rechaces y balones en largo que -contra todo pronóstico- aprovecharon y rentabilizaron mejor los visitantes.

Martí preparó a los suyos para una batalla sobre el barro desde comienzos de semana. Les previno de serias dificultades para rasear el cuero y querer optar por la combinación donde sencillamente era imposible. De modo que sabían los blanquiazules lo que iban a encontrarse, que en todo caso fue todavía peor a cualquier presagio pesimista. Hilvanar siquiera tres pases seguidos se convirtó en un imposible. Llegados a este punto, el reto era no equivocarse. Al final, ganaría el que mejor se adaptase. Y ése fue el Tenerife.

El técnico visitante volvió a su sistema predilecto tras un efímero (y fallido) viaje al 4-2-3-1. La disponibilidad de Alberto tras cumplir sanción le permitió incrustar al majorero cerca de Aitor y Vitolo. Poblado el mediocampo, la idea era tener un mayor sostén en la sala de máquinas, al tiempo que Aurtenetxe se mantenía y Suso salía de la alineación. No hubo más revolución que ésa pero la lectura de los acontecimientos fue la acertada. Jugaron aquellos a quienes mejor les venía el partido. Y así de bien salió la apuesta.

La Ponferradina, un equipo aseado pero venido a menos antes del parón invernal, también comparecía a la cita con ciertas urgencias para no descolgarse de la zona noble. Ganar era imprescindible para los bercianos si no querían que se les cuestionase su verdadero objetivo (opositar al play off) y se confirmasen las dudas sobre su estado de forma. De modo que salieron envalentonados por el propio debate, convencidos de que la victoria habían de cocinársela desde el minuto uno. No obstante, las opciones más nítidas siempre fueron foráneas. En la primera mitad y en la segunda llegó con más veneno el Tenerife: un cabezazo de Lozano que se va fuera, una gran oportunidad de Jorge ante la que responde providencial Santamaría o un tiro cruzado de Carlos Ruiz, igualmente desafortunado.

Ni la reacción berciana tras el intermedio ni tampoco el peligro de jugarse más en campo visitante que en el territorio local fue una amenaza real para el representativo, que abrazó a la victoria justo cuando más lejos parecía. Fue Nano, revulsivo en la reanudación, el que cazó un balón para rematarlo con tanta fe como determinación. Parabólico, el balón trazó la ruta hacia el gol que fue una recompensa al esfuerzo coral. Pudo ganar cualquiera (Acorán la tuvo antes para los suyos) pero quien más se lo trabajó fue el Tenerife.

Nano, sinónimo de rentabilidad

Otra vez más, el canterano Nano resultó providencial para el Tenerife. Su aparición en la segunda mitad valió tres puntos. No había transcurrido ni un cuarto de hora desde su ingreso en la cancha cuando armó el disparo que significó la victoria. Ya son cuatro las dianas que ha materializado el joven delantero blanquiazul en apenas 321 minutos, lo cual quiere decir que marca un gol cada 81. Es, con diferencia, el atacante más eficaz por minuto jugado de toda la competición.

Eso sí, ayer Nano fue la cara y también la cruz. Una luxación en el hombro –según el primer diagnóstico del cuerpo médico del Tenerife– pone en duda su concurso para el siguiente compromiso de los isleños, previsto para el próximo sábado frente al Bilbao Athletic. Será en el cierre de la primera vuelta y los de Martí tienen la opción de acercarse todavía más a la zona de play off.

La victoria en El Toralín les aproxima a la sexta plaza al tiempo que les aleja de los puestos de emergencia, toda vez que los resultados ajenos fueron especialmente benévolos para los intereses canarios. En 2013, un triunfo en este mismo escenario catapultó al grupo entonces dirigido por Cervera, que se pasó a continuación un largo tiempo sin perder.

Ponferradina
Santamaría, Camille, Alan Baró, Casado, Miquel, Berrocal (Pablo Infante 84´), Basha,
Melero, Álvaro Antón (Jebor 60´), Acorán y Djordjevic.

CD Tenerife
Dani Hernández, Raúl Cámara, Jorge Sáenz, Carlos Ruiz, Aurtenetxe, Vitolo, Alberto,
Aitor Sanz, Omar (Germán 86´), Cristo González (Suso 66´) y Lozano (Nano 71´).

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