Un día especial

16.11.2015 | 12:11
Un día especial

Por fin estalló de júbilo el Santiago Martín. La afición canarista acudió una vez más a la llamada de su equipo. Nunca camina solo el Iberostar Tenerife, ni siquiera cuando el infortunio se ceba con él. Y en esta ocasión el representativo del baloncesto tinerfeño necesitaba más especialmente del aliento de su gente, que por supuesto no le falló. Debió hacérsele extraño a los seguidores aurinegros mirar al banquillo local y no ver por allí la figura de Alejandro Martínez. La ausencia del técnico tinerfeño tocaba la fibra de muchos de los allí presentes. Pero es que fue una tarde de emociones y sensibilidades, que comenzaron a manifestarse con el minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de París. Además, Kyle Kuric recibía ánimos a través de algún cartel en la grada.

Y es que este derbi representa el mejor ejemplo de cómo se debe vivir un acontecimiento deportivo entre dos eternos rivales. La deportividad está siempre presente en la grada, con dos aficiones hermanadas y respetuosas la una con la otra. En la cancha hay lucha, entrega, intensidad y competitividad, pero todo en dosis justas. La victoria cayó del lado local y su hinchada fue la que más disfrutó. Por primera vez esta temporada los jugadores aurinegros regresaron a la cancha desde los vestuarios tras el bocinazo definitivo, tal y como se ha hecho tradicionalmente otros años. En definitiva, un gran espectáculo que se perdió Xavi Rey y que sí vivió, aunque desde fuera, Joseph Jones.

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