Fútbol CD Tenerife

"Hay entrenadores que llevan años y sin embargo no aprendieron nada"

12.11.2015 | 13:53
Ángel Cappa.

Fue uno de los actores principales del giro copernicano que dio el Tenerife a raíz de la llegada de Valdano, para el que ejerció de ayudante. Luego no tuvo tanta suerte como jefe del banquillo, pero en cualquier caso es una voz más que autorizada para responder a la pregunta que los aficionados blanquiazules se hacen a raíz de la llegada de Martí, quien aterriza igualmente con cero líneas en su currículo como entrenador. Responde Cappa que la experiencia es un factor secundario y lo importante es el conocimiento del juego, así como el aprovechamiento que haya hecho de su carrera como jugador.

Ha elegido el Tenerife a Pep Martí, que como Valdano ha venido al club sin ninguna experiencia como entrenador. ¿Hasta qué punto cree que es importante el factor experiencia?

La experiencia es un concepto no muy claro. Hay entrenadores que hace mucho tiempo que están entrenando y, sin embargo, no han aprendido nada. Y hay otros que, en su primera experiencia, ya demuestran que saben de fútbol. Lo más importante es el conocimiento del juego. Luego, la experiencia o falta de experiencia es un asunto secundario.

Porque siempre hay una primera vez. Para todo.

Efectivamente. Siempre hay un primer momento. Y lo más importante es que el entrenador sepa. Hay otros que abren un debate diferente: entrenadores viejos o entrenadores nuevos. No, lo más importante aquí es que sea un entrenador con conocimientos para ejercer. Eso es lo que más cuenta.

¿Y se ve a primera vista si el entrenador está capacitado para timonear con situaciones angustiosas?

Sí. En primer lugar he de decir que casi siempre las situaciones son angustiosas para un entrenador que accede al cargo. Siempre te llaman para resolver situaciones comprometidas. Pocas veces te llaman cuando un equipo va primero y distanciado del segundo. Dicho lo cual, claro que se ve de entrada si un entrenador está capacitado. Pero los únicos válidos para decirlo son los propios futbolistas. La gente de afuera no puede tener el conocimiento cabal para hablar con argumentos del entrenador; hablan en función de los resultados.

¿Y piensa que puede influir haber firmado una carrera larga como futbolista, en el caso de Martí además como capitán, para perfilar a un buen entrenador?

Algunas veces sí, otras no. Depende de que lo hayan aprovechado. Guardiola era un jugador que siempre estaba preocupado por el juego, Raúl también... Otros en cambio no se preocuparon nunca nada. Y cuando terminaron de jugar intentaron ser entrenadores, y toda la experiencia que tenían no les sirvió.

En el caso concreto de Martí, quienes coincidieron con él aseguran que ya se le veía como un futuro buen técnico. Así lo han aseverado algunos que coincidieron con él, como Oltra.

Si él se interesó por el fútbol, entonces evidentemente sí. Se interesó por el juego. El futbolista no solo juego por talento y habilidad, sino también por el conocimiento. A otros les basta con sus condiciones, evidentemente. Son los primeros los que están más capacitados luego para ejercer en los banquillos.

Me gustaría que evocásemos sus tiempos en el Tenerife, aquella primera etapa gloriosa con Valdano. ¿Cómo empezó todo?

Empezó un día que Valdano vino a mi casa a visitarme. Me dijo que trabajásemos juntos porque él quería ser entrenador. Estaba buscando su lugar en el fútbol y yo ya tenía experiencia incluso en Primera División en Argentina. Le dije que sí. Él no tenía experiencia, yo se la aportaba. Y yo no tenía el nombre suficiente para que me contrataran a mí, algo que él sí tenía. Ahí empezó todo. Hicimos un matrimonio de conveniencia. Empezamos a ver partidos, equipos... y que nos sedujo de entrada la plantilla del Tenerife. Tenía jugadores que se adaptaban a nuestro concepto del fútbol.

Hubo algo de instinto a la hora de decir sí al Tenerife porque estaban convencidos de que había materia prima para alcanzar grandes cotas.

Es que había muchos futbolistas aprovechables. Pensábamos que era posible salir adelante. Tuvimos suerte de empezar bien, ganando dos partidos importantes ante Valencia y Barcelona, y luego hubo más noticias positivas.

El Heliodoro tomó entonces un papel fundamental.

Efectivamente. Al aficionado canario le gustaba ese fútbol que hacía el Tenerife, de modo que disfrutaba doblemente. El equipo ganaba, y además jugaba de una forma que complacía a la gente, o a casi toda la gente.

¿Fue una etapa irrepetible?

Sí, sí. Para mí fue una etapa hermosísima, de la que disfruté muchísimo. No solo de los partidos, sino también de la Isla. Hice muchas amistades y viví ese momento vital con mucha intensidad. Fue una etapa totalmente inolvidable.

De ahí que se siga recordando tanto tiempo después.

Es tremendo. Pero me pasa como espectador también con otros equipos. Equipo del que me gusta su fútbol, equipo que no olvido.

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