Baloncesto. Liga Endesa
Unicaja 8575Iberostar Tenerife
 

Una derrota decorosa

El Iberostar sigue sin ganar en el presente curso, pero al menos cae con la cabeza bien alta en su visita a Málaga

09.11.2015 | 00:57

Una buena semilla de cara a un esperanzador futuro. Pero solo una semilla. Tras una semana convulsa, con la inesperada marcha de su técnico Alejandro Martínez –sin tiempo para que su sustituto Txus Vidorreta tomara las riendas del equipo– y la aún más que sorprendente espantada de Xavi Rey, el Iberostar Tenerife visitaba una de sus canchas malditas, el Martín Carpena, donde había saldado todas sus últimas comparecencias con claras e incontestables derrotas. Ayer, ante un cúmulo de adversidades y huérfanos del técnico que les ha llevado hasta la gloria en los 12 últimos años, todo apuntaba a otro claro resultado negativo para los aurinegros frente a un Unicaja necesitado de sumar tras sus dos resultados adversos en ACB. Sin embargo, el Iberostar mostró esta vez su mejor versión, no solo en suelo malagueño sino también de toda la actual temporada. Prestaciones positivas que permitieron a los isleños agarrarse al encuentro de tal modo que estuvieron a un tris de doblegar a su rival. Pese a ir casi siempre a remolque, el renovado brío y las manifiestas ganas mostradas les dieron a los pupilos aleccionados por Marco Justo para forzar la prórroga. En el tiempo extra, eso sí, un par de malas decisiones echaron por tierra el esfuerzo previo de los laguneros, que al menos regresan de territorio andaluz fortalecidos moralmente de cara a futuros compromisos.

Pero antes de caer rendidos en el tiempo extra, los 40 minutos iniciales canaristas resultaron más que decorosos. Bien es cierto que los aurinegros solo mandaron en el arranque (0-5), aunque luego fueron capaces de soportar cada uno de los embistes del Unicaja, que llegó a disponer de una renta de hasta 12 puntos (23-11, 11´). Más tarde, los laguneros se llegaron a ver ocho abajo en dos ocasiones (47-39 y 54-46). Pero nunca se vino abajo el Iberostar y gracias a un buen trabajo defensivo y una notable labor en el rebote, pudo correr para mantenerse cerca de su rival. Gran trabajo colectivo personalizado en la versión más suelta de Abromaitis, la aportación de garra de Hanley y O´Leary debajo de los aros, la generosidad de un Richotti para solventar su día negado de cara al aro, la sorpresiva aportación intimidadora de Niang y, sobre todo la abnegada labor de Xavi Rey, que pese a tener los dos pies fuera del cuadro isleño no guardó un gramo de implicación para con el Iberostar. Un último servicio que no tapa su desagradecida decisión y que, a fin de cuentas, no sirvió para lo importante, que el cuadro lagunero, inmerso en una desconocida catarsis, sumara su primera victoria del curso.

Sin nada que perder, la puesta en escena del Iberostar fue reseñable (0-5), si bien el fuelle le duró apenas un par de minutos a los isleños, ya que entre dos pérdidas de Richotti, el acierto exterior local y, especialmente, la facilidad para producir cerca del aro de Hendrix y Thomas el Unicaja tomó la delantera (18-8). A ello se sumó un primer cuarto para olvidar, delante y detrás, de White, que propició a los locales disparar su renta hasta la docena (23-11). Momento crítico que solventó el conjunto tinerfeño gracias a la solvencia bajo el tablero de Rey, la efectividad de O´Leary en la pintura, la zurda de Hanley, e incluso un par de manos atrás de White, que mejoró con el paso de los minutos. Reacción colectiva basada en muchas ganas, el control del rebote (llegó a mandar el Canarias 10 a 19) y una marcha más en ataque que permitió a los de Marco Justo igualar la contienda a 29.

Entereza, la del Iberostar, en la que también tuvo que ver Petit Niang, que respondió a la titularidad haciéndose fuerte en el rebote defensivo, con un soberano tapón a Vázquez y además un mate a la contra (32-31). Momentos dulces para los aurinegros, que incluso dispusieron de dos triples seguidos para colocarse por delante. Fue el debe más significativo de los canaristas, que pese al 9/13 en tiros de dos firmado en el segundo cuarto, vieron como sus ocho triples fallados de manera consecutiva les dejaron sin opciones de irse al descanso en franquicia. Solo el cierto final de San Miguel apretó el electrónico (37-34). Pero a la vuelta de vestuarios los de Marco Justo repitieron errores, esta vez en el rebote de su propia canasta, en algunas malas selecciones de tiro e incluso con pérdidas en saque de banda. Despropósitos momentáneos que dispararon a los locales (43-34 y 47-39).

La vuelta a cancha de Niang, sin embargo, dio más solidez atrás a los canaristas, que gracias a dos tapones del senegalés, una canasta a la remanguillé de White y un triple de Beirán volvieron a meterse de lleno en el choque (47-46). Solo un punto por debajo pero 45 a 60 en valoración y también control del rebote (25 a 27). Y todo habiendo gastado una falta en casi ocho minutos. A Joan Plaza no le quedó otra que parar el encuentro, lo que le sirvió a los suyos para tomar aire (54-46) tras un 7-0. Una renta de la que vivieron los malagueños durante varios minutos por mucho que los aurinegro corrieron cada vez que el juego se los permitió. Y cuando hubo que jugar en posicional apareció Xavi Rey, activo en los dos lados de la cancha. Detrás desquiciando a Hendrix, y delante con puntos en las manos para apretar el electrónico hasta el 59-58. Remontada culminada por San Miguel con triple (59-61).

Sin gasolina

Ver para creer, el Iberostar se había plantado por delante con solo dos minutos por delante y trasladando la presión a su oponente. Incluso, un tiro tras rebote ofensivo de Abromaitis pudo elevar la renta isleña a los tres puntos a solo 70 segundos del final, pero el norteamericano falló y dio alas al Unicaja. Aún así, con menos de 20 segundos por jugar y cuatro abajo (66-62) el Canarias aún tuvo arrestos para un último esfuerzo. Empuje protagonizado esta vez por Richotti, al que, tras un triple de Abromaitis, no le tembló la mano desde el 4,60 y finalmente estuvo claro de ideas para penetrar en la zona malaguista y anotar una bandeja que llevaba el duelo a la prórroga. Otro ejemplo más que el de ayer, el del Martín Carpena, era un Canarias diferente al de semanas atrás.

Pero el sacrificio para llevar el partido al tiempo extra pasó factura al conjunto tinerfeño. Y es que los laguneros apenas mantuvieron sus prestaciones durante minuto y medio en el tiempo extra (72-71). A partir de ahí un triple de Smith, el cansancio y dos controvertidas decisiones arbitrales lastraron por completo a los de Marco Justo (78-71), que a dos minutos del final quedaron ya sin opción a una nueva reacción. Lejos de mantener la calma de momentos delicados anteriores, los canaristas fueron presa de la desesperación y encadenaron varios errores que les condujeron a una derrota demasiada abultada en relación a los méritos contraídos. Al menos queda la imagen ofrecida y el refuerzo moral para llegar con entereza al derbi del domingo frente al Herbalife Gran Canaria.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine