Baloncesto. Liga Endesa

Una final perdida

02.11.2015 | 14:01
Una final perdida

Había catalogado Alejandro Martínez como final el encuentro de ayer domingo. Afirmación un tanto atrevida y contundente a tenor de la mesura, relatividad y perspectiva de la que suele estar rodeado el discurso del técnico del Iberostar Tenerife. Pero las palabras del entrenador aurinegro llevaban una carga tan sorprendente como veraz. Por mucho que todavía estemos en la cuarta jornada y queden otras 30 por delante. Y es que el de ayer era un partido con un valor más que doble. No solo se trataba, para los canaristas, de lograr la primera victoria del curso. Significaba también despejar las dudas que había despertado una endeble defensa sumando sobre un rival directo que tampoco se había estrenado después de tres encuentros. Además, cual hormiguita, el salir airoso del choque contra el cuadro colegial significaba guardar. Tener reservas para afrontar el crudo y más cercano invierno que se aproxima con los duelos contra Unicaja y Granca.

Y toda final siempre depara un vencedor... y un perdedor. Y ese mal parado fue ayer el Iberostar Tenerife. Un conjunto, el aurinegro, que sale tocado de su cuarta derrota seguida. Es cierto que mejoraron los de Martínez respecto a sus más recientes prestaciones defensivas, pero en cambio parecieron por momentos un conjunto decapitado en ataque, sin ideas claras sobre qué hacer y cómo ejecutarlo. Desequilibrio manifiesto que deben desterrar los aurinegros. Lo mínimo para evitar perder futuras finales.

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