Baloncesto . Liga Endesa
Iberostar Tenerife 8183Morabanc Andorra
 

Un equipo en plena construcción

El Iberostar cae en su estreno en casa tras un partido en el que los de Martínez dejan al descubierto numerosos errores

19.10.2015 | 02:10
Un equipo en plena construcción
Rodrigo San Miguel es taponado por Clark en una acción del partido de ayer.

Solo una reacción final, con más voluntad que juego, aprieta el marcador definitivo (81-83)

Un Iberostar Tenerife a medio hacer. Esa es la sensación que dejó ayer el cuadro aurinegro, lejos aún de la que en teoría debe ser su mejor versión y, sobretodo, en las antípodas de aquel conjunto que hasta el pasado curso poseía un patrón de juego perfectamente definido y reconocible. Ahora, y con las piezas a medio encajar, los de Alejandro Martínez alternan una cal con una de arena en un baloncesto que tiene más corazón que cabeza. Más voluntad que intención. Frente a un Morabanc Andorra que sabía perfectamente lo que debía hacer, el cuadro isleño nunca dio sensaciones de encontrarse cómodo. Detrás, sin la visión necesaria para realizar las ayudas en su justa medida (lo que derivó en varios triples liberados) y muy inferior justo debajo del aro, donde Shermadini campó a sus anchas cada vez que quiso. Y delante porque los canaristas no dieron con el ritmo que más le convenía, principalmente porque les costó horrores correr, y cuando lo intentaron se toparon con no pocas faltas tácticas de su contrincante.

Con un obligado freno de mano puesto, impotente en el juego debajo del aro, e inferior en el rebote de ambas canastas, al Iberostar ayer también le faltó referencia exterior (3/14 en triples en el minuto 25) por mucho que en el epílogo maquillara sus números a la desesperada, a la vez que no terminó de encontrar la solvencia de un Sekulic que aportó a cuentagotas, mientras que los cuatros (Abromaitis, 0´Leary y Hanley) dejaron mucho que desear. Con White cortocircuitado hasta los minutos finales, con San Miguel lejos de una forma física ideal, y con Richotti sin la capacidad de resolución de otros partidos, solo Xavi Rey y Javi Beirán parecían capacitados para tirar del carro. A todas luces insuficiente para un Iberostar que todavía no sabe lo que es jugar de memoria y cuya rotación queda limitada a solo tres hombres de banco, toda vez que Carter y Hanley parecen destinados –al menos en este tramo nicial del curso– a desempeñar un papel más que secundario.

Con todo, y frente a un Andorra serio, muy físico, con Betinho como estilete exterior, y por momentos al límite de lo permitido en labores defensivas, el Iberostar tiró de coraje para darle vida a un duelo que parecía finiquitado y en el que tuvo que remar a contracorriente después de dos inicios deficientes, tanto en el primer cuarto como en el tercero y también en el último periodos. Con 13 abajo (60-73), y solo cinco minutos por delante, los de Martínez trataron de tirar de épica e incluso se colocaron a un solo punto de su rival (81-82) tras triple de San Miguel con dos segundos por delante. Reacción tan tardía como imposible ante un rival que solo tuvo que estar medianamente atinado en el tiro libre para rubricar su victoria.

Pero antes de este final con ciertos tintes heroicos, el Iberostar pagó su irregularidad. Y es que justo después de varias acciones positivas de entrada (incluidos un par de robos por anticipación) afloraron bastantes deficiencias en el cuadro isleño. Por un lado, el no cerrar el rebote en su aro, lo que dio al Andorra unas cuantas segundas opciones; y por otro, una rotación defensiva desequilibrada que otorgó a los de Peñarroya tiros liberados en el perímetro. Con cinco triples los del Principado adquirieron una renta de hasta 10 puntos (17-27), que no fue mayor gracias a los fogonazos de raza de Beirán y el acierto en los libres (8/9) de los locales.

Con el Andorra al filo de lo permitido y gastando todas las faltas necesarias con tal de negar el campo abierto a su rival, el Iberostar solo estuvo suelto unos instantes. Comodidad relativa (solo cuatro asistencias en 16 minutos) que solo le dio para situarse a dos (30-32) antes de que Sekulic y Shermadini se enfrascaran en un mano a mano del que sacaría ventaja el georgiano, mucho más eficiente bajo el aro (39-42).

Una canasta de O´Leary (41-42, 21´) fue solo un espejismo, ya que el Andorra volvió a castigar desde el perímetro los desajustes defensivos de un Iberostar ofuscado a su vez desde el 6,75 y que con varias pérdidas absurdas colaboró para encajar un parcial de 2-15 (43-57). Únicamente la aparición de un Rey tremendamente efectivo cerca del aro permitió a los isleños seguir con vida (53-61) antes del último periodo. Pero los laguneros, en medio de una montaña rusa, recibieron otro 4-10 que parecía ya definitivo, no tanto por la diferencia (57-71, 34´) como por las sensaciones que dejaban los aurinegros.

Pero con todo ya perdido, el Iberostar dio la sensación de quitarse un peso de encima y empezó a jugar sin ataduras. Eso permitió ver la mejor versión de un hasta entonces desaparecido White y también obró algunas recuperaciones (69-75) que metieron a los de Martínez en el choque. Pero el ímpetu vino acompañado por no pocas imprecisiones, como las de Richotti en dos ocasiones y una tercera de Carter.
Fueron, quizá, las acciones claves que impidieron lo que hubiera sido una machada, toda vez que un robo de Beirán puso a los locales solo tres abajo con 32 segundos por jugarse (76-79). Al Andorra, sin embargo, apenas le tembló la mano desde el 4,60 (78-82), lo que hizo estéril el postrero triple de San Miguel (81-82) con solo 2"2 por jugarse. En el saque de fondo Carter no estuvo del todo rápido e hizo falta sobre Schreiner a 0"8. El austriaco anotó el primero y erró el segundo. Beirán cogió el rebote y lanzó a la desesperada sin que el balón llegara al aro. Hubiera sido un triple para frotarse los ojos por una victoria imposible. La afición canarista sí lo hizo, pero porque ayer no reconoció a su Canarias de siempre. Lo que vio fue un equipo sin identidad. Al menos queda el consuelo de que esté en plena construcción.

Árbitros:
Vicente Bultó (Castilla León), Carlos Sánchez Monserrat (Madrid) y Míchel Pérez Niz (Canarias). Eliminaron a White (40´) y Richotti (40´).
Incidencias:
Pabellón Santiago Martín, ante 3.182 espectadores.
Parciales:
9-12, 20-27, 28-30 39-42 –descanso–, 43-55, 53-61, 60-73 y 81-83

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