Fútbol . CD Tenerife

Raúl Agné: "No tenemos un súper equipo que pueda jugar como un 'dream team"

"Yo me considero un entrenador de ataque, hemos intentando hallar el equilibrio desde la defensa", asegura Agné, entrenador del CD Tenerife

14.10.2015 | 16:21
Raúl Agné, justo después del entrenamiento que llevó a cabo su equipo ayer.

Raúl Agné respira fútbol por los cuatro costados. En las distancias cortas es una persona cercana y lo suficientemente humilde como para aceptar la crítica y gastar el tiempo que sea necesario para dialogar con cualquier ciudadano de a pie acerca de un deporte que conoce como nadie. En solo ocho jornadas ha pasado deestar al borde de la destitución a ver a su equipo sin perder durante cuatro partidos seguidos. Está convencido de que el Tenerife irá a más y de que todos sus jugadores son válidos.

Ocho puntos de 12 posibles y a solo dos del último puesto, ¿esta categoría no da tregua nunca?

Para mí este año es la Segunda más igualada de todas y ya lo vamos viendo cada jornada, creo que durante todo el año va a haber muchos cambios en la clasificación y una cosa tengo clara: cualquier equipo puede ganar a otro. No veo esta temporada a ninguno muy superior, a excepción de Osasuna con su gran inicio, como sí ha ocurrido otras veces con plantillas poderosísimas.

¿Le da la sensación de que para la opinión pública pesan menos cuatro jornadas seguidas sin perder que otras tantas sin ganar?

Nosotros somos conscientes del lastre que arrastramos desde el inicio del campeonato. Y para recuperarnos de ello debemos encadenar otra racha como la que hemos tenido ahora.

¿Cree que usted y sus jugadores han conseguido ya dar con la tecla adecuada, a tenor de los últimos resultados?

Es que yo no creo que sea una cuestión de teclas ni de estrategias ni de nada por el estilo. Yo en lo que creo es en el comportamiento de la persona. No es que hayamos hecho nada del otro mundo pero sí que hemos recuperado lo que queríamos ser desde el principio. Lo más importante es que estamos creciendo como equipo y siendo autocríticos, nos queda por mejorar todavía.

¿Qué le falta aún por captar a sus hombres en relación con lo que quiere usted que ellos interpreten sobre el terreno de juego?

Hemos mejorado mucho el aspecto defensivo y ahora lo que intentaremos, sin perder eso de vista, es progresar en el juego de ataque.

Esa línea de tres mediocampistas por delante de la defensa le está funcionando y lo ha tenido siempre claro desde la pretemporada. ¿Por qué?

Porque creo que para jugar bien al fútbol se necesitan tres por dentro, porque te dan juego y equilibrio. Lo que influye en si tienes más juego o equilibrio son las características de los futbolistas. A mí me gusta el juego creativo pero es cierto que después de ese comienzo tan dubitativo necesitábamos más equilibrio y con esos tres futbolistas lo encontramos. Pero estoy convencido de que iremos evolucionando y avanzando hacia un mejor fútbol.

¿Qué le sucede a los suyos en el Heliodoro, donde solo han ganado uno de cuatro encuentros?

De local, el mal inicio generó un ambiente raro alrededor del equipo porque se crearon unas expectativas altas en pretemporada. Entonces a los futbolistas, que cuando pierden una pelota le silban, algo lógico porque la gente es libre de pitar cuando ve algo que no les gusta, les afecta. Y a nosotros lo que nos está pasando, a excepción del partido del Mirandés, es que estamos perdiendo balones muy fáciles, no forzados. Ante el Mirandés, que estuvimos mejor con el balón, no sé si es casualidad o no, conseguimos sacar ese partido con solvencia. Es más una cuestión de cabeza y que los muchachos no pierdan esos balones tan fáciles para tener continuidad en ataque. Y cuando todo ese ambiente vuelva a la normalidad, volveremos a ser lo que éramos.

¿Cree que esta afición es más exigente que la de Cádiz, Girona u otros clubes en los que ha trabajado?

Que la del Girona sí pero que la del Cádiz o el Recre no no. El público es soberano y este es un lugar donde históricamente se ha jugado bien al fútbol, que la gente lo entiende de una manera determinanda. Y vienen de unos tiempos y una historia que también está ahí pero la realidad actual de este Tenerife, en cuanto a calidad, es que no es ni mejor ni peor que otros conjuntos pero tampoco somos un superequipo para jugar como un dream team. Pero acepto que la gente exija que juguemos mejor.

Si se tienen en cuenta los números del equipo, parece evidente pensar que el problema estaba en la contención. En tres de los últimos cuatro partidos, la portería a cero. ¿Ha logrado solucionar ese mal?

Más que la portería a cero, porque un gol siempre te lo pueden hacer, es que nos generan pocas ocasiones y eso es síntoma inequívoco de que el equipo ha crecido. Antes nos marcaban tras errores demasiado groseros. Ahora somos conscientes de que solo hemos mejorado, que no podemos bajar la guardia y que tenemos que seguir evolucionando en otros aspectos del juego.

¿Siendo el Tenerife el segundo máximo goleador de la Liga, llega a entender que haya quien lo tache a usted de entrenador defensivo?

No, porque es fútbol y aquí cada uno ve las cosas como quiere. Si uno tira de hemeroteca se verá que mis delanteros son siempre los máximos goleadores, que mis equipos generan mucho en ataque. Pero no voy a entrar en ese debate, no tengo por qué dar una explicación al respecto. Quien quiera ver las cosas que las vea. Igual que creo que lo más importante para un entrenador no es decir que muero con lo mío. A mi juicio, un técnico debe ser camaleónico y adaptarse a las características de sus futbolistas. Tú no puedes forzalos a que jueguen de una manera que a ellos les perjudica más que les beneficia. Yo me considero un entrenador de ataque, lo que pasa es que ahora hemos intentando hallar el equilibrio desde la parte defensiva, cosa que históricamente hacen los entrenadores de todos los equipos del mundo.

Francamente, ¿cree que con la plantilla que gestiona y sin aislarnos del marco de la Segunda División, considera que su equipo puede llegar a hacer un fútbol vistoso?

Hay gustos y gustos. Para mí el fútbol vistoso no es el del control de la pelota. Para mí en un partido de fútbol no manda el que controla el balón sino las ocasiones de gol, el que genera más oportunidades.. Con un juego más o menos vistoso lo que sí tenemos claro es que quermos generar más ocasiones y para mí lo verdaderamente important en el fútbol de ataque es ser vertical. Y hay veces que lo puedes ser con menos pases y otras veces con más y es lo que intentaremos ir mejorando.

¿Cómo se conjuga lo de querer dar minutos a sus jugadores que menos participan con lo de mantener en el once a otros que están rindiendo a un nivel óptimo?

Porque cuando el equipo se asiente en lo que quiere y en sus principios será más fácil luego, desde esa manera de entender el juego, cambiar según las caracterísiticas de otros futbolistas. Y espero adivinar con el tiempo lo que ganamos introduciendo a jugadores con otras características. Pienso que todos encajan y que son útiles.

¿Es por ello que a Tomás Martínez y a Cristo González les cuesta encontrar hueco en el once, dado el buen momento de hombres como Lozano y Suso?

También en su momento tomé la decisión de dar las riendas a los jugadores más expertos porque en una situación tan delicada a los jóvenes no les puedes dar ese marrón. Pero estoy convencido de que cuando el equipo empiece a estar bien asentado, esa ilusión, ese descaro que tienen los jóvenes tendrá su aportación en el equipo y ellos serán importantes para nosotros.

¿Y cómo se puede evitar que Jorge, para muchos el jugador con más proyección de la cantera blanquiazul, pase tanto tiempo sin jugar?

Porque uno antes de ser futbolista tiene que entender la profesión.. A día de hoy solo puedes jugar con dos centrales y elegí la experiencia de Carlos (Ruiz), que para mí es un jugador importante, luego entró Germán y ahora Alberto, que está rindiendo bien. Así que ahora le toca esperar a Jorge. Es una cuestión de buen rendimiento de sus compañeros. Pero tampoco dudo de su potencial porque creo que será un jugador importante.

¿Pero tendrá su oportunidad a corto plazo?

Sí. Jorge tuvo la desgracia de jugar en el peor partido que hemos tenido, ante el Oviedo. Aquel día estuvimos todos muy mal, empezando por mí. Ahí salió y justo empezamos a mejorar en ese momento. Yo creo que sí tendrá su momento, no sé si más temprano que tarde, pero lo tendrá seguro.

Con casi una quinta parte del campeonato consumida, ¿qué valoración hace del trabajo de Alfonso Serrano en verano? ¿Le han contado que el año pasado se fichó mucho y que varias de esas incorporaciones salieron rana?

Pienso que se ha sido opertativo al respecto. Desde el club se marca unas pautas de seguir con un bloque importante y apostar por la cantera. A mí me parece una conjugación muy buena, pero eso necesita tiempo, aunque es cierto que en este deporte la gente no lo entiende. Considero que los que han venido son futbolistas interesante, más allá de que ha habido jugadores que no han querido venir después de haber ido a por ellos. Pero al final sí creo que se hizo el equipo que más o menos se quería. Después, la competición te irá diciendo si hay algún déficit. Luego, para eso está el mercado invernal.

¿Le está sorprendiendo el rendimiento de Alberto?

No me está sorprendiendo porque es un jugador que reúne unas condiciones magníficas tanto físicas como técnicas, y sobre todo mentales, porque es un chico que aguanta bien la competición y la presión del lugar donde está. Se sabe aislar y eso es muy importante y encima es un jugador con mucho margen de mejora. Alberto puede ser un futbolista de mucho nivel.

Le escucho a menudo la expresión "esto es fútbol". ¿Me equivoco si pienso que quiere hacer ver con ello que este deporte no es matemático y que ganar no depende de cómo colocas a tus hombres en el campo?

Yo intento partir de la base de que es un deporte y que competimos contra otro rival que quiere ganar igual que tú. Es un deporte que lo practican personas, que son imperfectas y en las que el error existe. Esto sin errores no sería lo que es. Y lo hace grande esa imperfección de este juego, si no sería inexplicable por qué un jugador un día lo hace bien y al otro mal, por qué un equipo juega bien y al cabo de tres semanas juega mal con el mismo entrenador, por qué cuando uno es hoy ofensivo mañana es defensivo... Esto es fútbol. Tú no vas con un joystick, como en la play station, dirigiendo a los jugadores. Es un sistema complejo y solo un neurólogo conseguiría explicar la dificultad de este juego porque al final es la interacción de 22 elementos dentro de un terreno de juego.

¿Ha llegado a pensar que a lo mejor ese doloroso 6-3 de Soria ha podido venir bien a la postre al Tenerife?

Eso nos pudo ir bien pero el partido que nos hace daño de verdad es el segundo porque vas con un cero de seis puntos, luego vas a Huesca a evitar a toda costa una tercera derrota porque ya sabemos cómo es esta isla, conseguimos puntuar siendo más prácticos que vistosos. Y cuando llega el día del Oviedo, con la intención de recuperar la fortaleza como locales, nos llega el peor partido de la temporada. Y eso nos dejó muy tocados. Empezamos con lo de Soria, luego lo de Tarragona y lo del Oviedo nos remató. Y ahí es cuando nos tuvimos que plantear muy en serio que no había marcha atrás y que teníamos que dar un paso al frente. Que por mucho que todos dijeran por ahí que esto es muy largo, sabemos que tras las diez primeras jornadas, en función de dóde estés, cuesta más o menos.

¿Y ese paso al frente que se dio en el duelo ante el Llagostera lo tomó como un sobre esfuerzo realizado por los suyos para salvar su pellejo?

Yo no me tomo mi profesión pensando en mí. Yo llevo años en esto y no me planteo los partidos esos como si gano, me salvo y si pierdo, me echan. A mí cuando me quieran echar a la calle que me echen, en Tenerife y en cualquier club. No busques explicaciones como entrenador a esto, solo cuando te destituyan habla de indemnización. Mientras estás presente tu oblicación es hacer ver a los jugadores que independientemente de que prescindan del entrenador y de que venga otro o no, los que van a estar hasta el final son ellos. Y convencerlos de que tienen el suficiente potencial y capacidad para sacar los partidos adelante. Aquel día en Palamós nos salió todo bien y pasó lo que pasó. Pero nada más allá de por si iba en ello mi cargo. El día que me echen de aquí, ya lo he dicho, me iré agradecido de por vida por la oportunidad que me han dado. No tengo miedo de que vayan a destituirme, al revés, cuanto peor pintan las cosas más serenoestoy. Uno tiene que dignificar su profesión y tenemos que aceptar que se nos critique que se nos silbe, que nos insulten, aunque sea inaceptable, porque va con el cargo, con nuestra profesión.

Ahora que se ha reconducido la situación, ¿considera que el aluvión de críticas que recibió en el inicio del campeonato fue desproporcionado?

Yo es que no leo prensa local ni de mi trabajo porque creo que no conviene y que no hace ningún bien. Yo no sé si es exagerado, no me lo planteo así. Lo único que digo es que cada uno puede hacer su trabajo como quiere. Y allá uno si cree que puede decir ciertas cosas, en función de no sé qué. Si es una guerra política, si es una guerra de medios, si es una guerra civil... No lo sé. Pero tampoco soy tonto, me visto por los pies, tengo una edad y ya llevo tiempo en esto. Pero no le digo a nadie cómo tiene que hacer su trabajo. Yo prefiero que me critiquen a mí que a los futbolistas porque al final yo no fallo pases ni meto goles y los futbolistas sí. Y ellos sé que no hacen como yo. Los habrá que no leen pero otros sí y eso les afecta. Encima están las redes sociales, que hoy en día se han convertido en un periodismo también. Lo que antes se hablaba con un café o una cerveza ahora se dice por internet. Pero es que la cuestión no es solo que eso sea público sino del uso que se hace de la información que sale en esas redes sociales. Y no hace falta que diga yo que cada medio hace un uso diferente y no voy a entrar yo en si es desproporcionado o no porque siempre he dicho que es una guerra perdida. Ahora bien, yo entiendo mi profesión desde el respeto siempre. Jamás nadie me va a encontrar, aunque si tengo que decir una cosa, la diré. Y quien lo quiera entender desde otra cosa que no sea el respeto, que lo haga. Cuando tú vas a un sitio y te dicen ojo que aquí la prensa es muy peligrosa, cuidado, porque ellos mismos ya hacen gala de algo y se sienten con una propiedad que está por encima hasta del club.

¿La realidad ha superado a lo que le contaron del entorno de este club antes de llegar aquí?

Yo ya me esperaba esto. Y más desde mi posición porque yo considero que el entrenador por el simple hecho de serlo ya está cuestionado, en Tenerife y en cualquier otro lado. Y cada partido que juegas es uno menos que te queda en tu carrera profesional porque más pronto que tarde tienes fecha de caducidad. Yo me esperaba una plaza dura, lo que no sé es si esa exigencia es acorde a la realidad deportiva. Pero la gente tiene criterio y no se puede generalizar.

Ya se le ve más integrado en la Isla, hasta va a ver los partidos del Iberostar Tenerife. ¿Se siente a gusto entre los isleños?

Yo hago vida social lo que pasa es que soy una persona de costumbres y me muevo siempre por el mismo sector, por el entorno de mi casa. Pero nunca he dejado de salir, de andar, de ir al kiosko de la Rambla, que voy siempre, de coger el coche e irme al norte a desconectar. Ahora, cuando viene mi familia voy más al sur por los niños, que quieren playas. Pero yo hago la vida social que creo que debo hacer desde la posición que ocupo y lo que represento. Entiendo que al ser entrenador no puedo hacer lo que me da la gana porque soy la imagen también de un club, por lo tanto creo que es importante relacionarte con la gente y escucharla y eso no lo he dejado de hacer. Eso sí, soy una persona que no tengo una vida nocturna ni de bares. Pero en restaurantes sí se me puede ver cada día, además siempre voy al mismo.

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