Baloncesto. CB Canarias

Una incógnita por despejar

En su cuarto año seguido en la élite el Iberostar Tenerife desea mantener su característica filosofía de juego, un estilo y consiguiente rendimiento que están supeditados a que encajen bien sus nuevas piezas

09.10.2015 | 16:39

Pistoletazo de salida para un nuevo Iberostar Tenerife. Nuevo en el más amplio sentido de la palabra, porque el cuadro aurinegro afronta a partir de este sábado 10 de octubre el curso 2015/16 -su cuarto consecutivo en la élite- tras una minirrevolución en su plantilla, tanto por número de fichajes (cinco) como por la obligación de cubrir y mejorar el hueco dejado por aquellos que no continúan. Statu quo casi habitual en otros clubes, pero del que habitualmente vive ajeno el conjunto aurinegro, acostumbrado a realizar solo algunos retoques a los planteles que tan buen rédito le han venido reportando estos últimos cursos.

Pero este curso toca reinventarse. Una transformación en parte obligada y en parte deseada por la dirección técnica canarista. Luke Sikma, y su imparable progresión, ejemplifica el caso de jugador que no pudo retener el Iberostar, que por otro lado decidió dejar ir a Jaime Heras, Ricardo Úriz, Fotis Lampropoulos y Levi Rost, todos ellos con una importante ascendencia en el vestuario y en la grada, fruto de su larga y exitosa trayectoria dentro del conjunto lagunero. Ante tanta marcha el cuadro aurinegro ha realizado cinco incorporaciones, todas ellas del mercado extranjero e incluso dos sin experiencia previa en el baloncesto español. Por todo ello, por el peso específico de los que se fueron, y por las dudas que desprenden los que llegan, este Iberostar Tenerife llega al inicio liguero con unas prestaciones que son una incógnita por despejar.

Sobre el papel dos han sido los movimientos más significativos de los canaristas este verano: Tim Abromaitis y Davin White. El primero es un alero alto que puede jugar como ala pívot -o viceversa-, con capacidad para anotar desde dentro y de fuera y que ya ha demostrado su nivel en ligas de un escalón inferior a la ACB como la francesa y la alemana. Afirmar que llega para hacer recordar la mejor versión de Levi Rost, o para tapar el hueco que deja Sikma es, por ahora, atrevido. Con White, por su parte, el Iberostar recupera la figura del base netamente anotador, y que debería ser el complemento perfecto para San Miguel, al margen de además llega con el pasaporte comunitario bajo el brazo.

En la posición de escolta la gran referencia debe ser Nico Richotti. Y argumentos no faltan para esta afirmación. Primero, la veteranía del argentino a la hora de interpretar el juego de Alejandro Martínez; segundo, un crecimiento continuado que ha quedado patente con su presencia en la selección argentina; tercero, la lesión que impedirá a Saúl Blanco iniciar la competición; y cuarto, el aterrizaje de un Kerry Carter que tratará de no pagar la novatada del jugador recién salido de la universidad, una figura que no siempre ha terminado de salirle rentable al conjunto tinerfeño.

Pero donde realmente puede estar la llave de este Iberostar es en las posiciones de alero y ala pívot, un combo completo y versátil de hasta cuatro jugadores que pueden actuar indistintamente en ambas posiciones y que si cuaja permitiría a los de Alejandro Martínez elevar enormemente sus prestaciones. Javi Beirán ya lo dejó patente el pasado curso, como también ha hecho Ian O´Leary en cursos anteriores. El citado Abromaitis es otro caso similar -si bien Martínez parece haberlo escogido como el cuatro titular-, mientras que Hanley, si bien resta en lanzamiento anterior respecto a sus compañeros, aporta otros intangibles vitales para que no baje el nivel.

Ya cerca del aro el Iberostar contará, después de muchos años, con un cinco nato para iniciar el curso. Con Xavi Rey -que se ha tomado el verano como una pretemporada particular con el fin de recuperar su mejor versión- los canaristas ganan en presencia defensiva cuando haya que lidiar con torres similares. Pero en teoría debe ser Sekulic el que más alumbre en el puesto de cinco, en especial en la parcela ofensiva. Con todo, este Iberostar debe ser un equipo más físico, con mayor fondo de armario que en cursos anteriores, y llamado a dar otro pasito más al frente en la parcela defensiva. Si todas las piezas encajan como Martínez tiene en su mente, y además lo hacen en tiempo y forma, este Canarias dará de qué hablar.

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