Fútbol. CDTenerife
Raúl Agné
Entrenador del CD Tenerife 

"Lo que más me ofendió es que se dudase de nuestra profesionalidad"

"Como entrenador me han llamado ´amarrategui´, ultradefensivo y hasta han dicho que estoy loco"

07.10.2015 | 14:57
Raúl Agné, en un partido.

Siete jornadas después de comenzar la competición, Raúl Agné toma la palabra. El técnico aragonés explica cómo hizo para reflotar al equipo después de una situación alarmante –cero victorias en los cinco primeros partidos oficiales– y responde a las críticas más hirientes. "Como entrenador me han llamado de todo; han dicho que soy amarrategui, ultradefensivo y hasta que estoy loco", recuerda. También habla con nitidez de la posición y el rol de algunos futbolistas que no están teniendo el protagonismo deseado, avisa de que todos tendrán su momento y deja abierta la puerta a posibles retoques en el mercado invernal.

Balance. "Tuvimos un inicio inesperado y no deseado. A partir de ahí tuvimos que remar mucho y por suerte hemos conseguido revertir la situación, pero esto es fútbol y no nos podemos relajar", apunta el profesional aragonés. "Sí es cierto que hemos reaccionado bien", añade Agné, quien cree que el representativo suma en la competición los puntos que se ha merecido. "Yo creo que el juego te da lo que te corresponde. Si tenemos esos puntos, es que son los que hemos merecido", enuncia.

Las claves. El inquilino del banquillo local del Heliodoro tiene claros cuáles son los motivos de la resurrección tinerfeñista. "Creo que hemos encontrado equilibrio, tanto en defensa en ataque. Además el equipo ha empezado a ajustarse y también hemos superado el problema anímico que nos produjeron los primeros malos resultados. La primera victoria ha variado nuestro estado de ánimo. Y todo eso ha sido gracias a nuestra tranquilidad, a la serenidad y al buen trabajo hecho en los momentos más complicados", expone.

Cambio de dibujo. No cree que sea lo más importante, pero ahora sí percibe que el grupo ha alcanzado "la estabilidad necesaria" a partir de una modificación en "el posicionamiento de los jugadores". "Pero lo más importante es que los jugadores han dado un paso al frente", indica. "Nosotros hicimos una plantilla a partir de una mezcla de experiencia y mucha juventud. Y al principio nos penalizó que los jugadores más experimentados y acostumbrados a un rendimiento alto no estuviesen a su mejor nivel. Su recuperación nos ha ayudado a salir del mal momento que atravesábamos", admite.

Un momento delicado. Agné asegura que la semana del partido de Palamós, aquel donde empezó la remontada, no fue distinta a las demás. "Yo sé que cuando pierdo me va mal y cuando gano, me va bien. Pero trato de estar tranquilo porque una mente intranquila es una mente bloqueada. Si hubiera tocado un cese, pues habría cogido las maletas y me habría ido agradecido al Tenerife por la oportunidad que me dio. Nada más. Pero prefiero hablar del presente", señala el preparador maño.
Reforzados. Vaticinó el entrenador que saldrían fortalecidos de la crisis si lograban aparcar definitivamente los malos resultados. "Es que el fútbol es como la vida", esgrime. "Al que le regalan las cosas, no las valora. Nosotros salimos del barro, nos han dado tortas por todos lados y eso te hace más fuerte, no hay duda", respondió ayer. Del plantel que tiene a su disposición, resaltó que "humanamente es un grupo muy sano". "Al final esto es fútbol profesional y lo que queremos todos es rendimiento, pero siempre es más fácil desde un grupo como éste", agregó.

Buenas señales. Hay dos circunstancias que llaman la atención de este Tenerife: su solvencia a domicilio y su alto número de goles. Los buenos registros agradan al entrenador, quien cree que los dígitos fuera del Heliodoro son muy buenos. "El déficit y el lastre que tenemos en nuestros números fuera de casa es el desastre de Soria. Y en cuanto a los goles, somos un equipo vertical y estamos siendo además bastante efectivos. Estamos muy inspirados en la definición y, para mí lo más importante, está empezando a marcar goles mucha gente distinta. Eso es buena señal".

Lo que falta. "Nos falta ser lo que el Tenerife hasido siempre históricamente, esto es, un equipo fiable en casa. Tenemos que empezar a coger buenos números como local. Más que la derrota de Soria, nos hizo daño la derrota de Oviedo. A nivel anímico, nos mermó mucho", rememora el técnico, quien ahora más que nunca opina que el problema fundamental era anímico. "Es que el fútbol está en la cabeza. Pierdes, y lo haces jugando muy mal. Entonces percibes que no vas a ganar nunca. Pero esa realidad es mentira. El grupo sí estaba capacitado para ganar. Y lo que había que hacer era una limpieza de cerebro, convencerles de sus capacidades. Y de su potencial".

Mirar hacia arriba. Agné rehusó hablar de los play off como un objetivo para esta temporada. "Hablar de eso no nos beneficia", argumenta el técnico. "Hace dos días éramos muy malos, ahora parece que somos muy buenos. No, aquí no hay tregua y aquí hay un partido el sábado. Pienso solo en eso. Ojalá consigamos los 50 puntos cuanto antes, muy rápido, para poder plantearnos otros objetivos. Pero no me voy a salir del guion del día a día", aduce. Al entrenador sí que le llama la atención cómo ha cambiado la opinión que en el entorno se tiene del Tenerife. "Ahora resulta que el equipo se puso bien físicamente en una semana; que el entrenador se fue a dormir y de repente se le encendió la luz... No, las cosas no son así. Y a mí, dudar de la profesionalidad del cuerpo técnico y los futbolistas es de las cosas que más me ha ofendido", dijo.

El entorno. "No voy a perder ni un segundo en que haya alguien que sea injusto conmigo. Sé lo que son los medios y lo que es la guerra de medios, lo que es usar al entrenador o al club como herramienta. No atiendo a nada que no pueda controlar, allá cada uno con su conciencia", sugirió al preguntársele por las críticas que ha recibido.

Injusticia. "Lo que me cuesta entender es la falta de sentido común en algunas preguntas", apuntó. "Te das cuenta perfectamente de que están dirigidas en un sentido y en una dirección, que es negativa hacia mí. Lo que no me parece bien es que se digan mentiras. Y que cuando el equipo juega bien, se quiera destacar la parte que quema. Ahí ves la dirección y la intencionalidad. Que no se preocupe nadie, que a Raúl no lo van a encontrar en esta guerra", dijo también.

El trivote. "Claro que caben en él", replicó acerca de Tommy y Ricardo. "Y cabrán más jugadores también, pero ahora lo importante es mantener un patrón". Dicho lo cual, elogió sobremanera a Cristian. "No solo da trabajo, sino nos da fútbol. Es un jugador muy, muy experimentado. Es de la zona que yo vivo y lo conozco desde hace años. Es un futbolista al que siempre me quise entrenar. Lo quise fichar para el Cádiz. Es un profesional como la copa de un pino, entiende el oficio y, lo más importante, es buen futbolista".

Los que no juegan. De Ricardo, subrayó que "ya está bien" y que tendrá sus minutos previsiblemente "en la posición de cuatro, en la que jugaba Guardiola". De Tommy, que no le preocupa su situación. "El chiquillo es encantador y, como viene de lejos, necesita un tiempo. Intentamos ayudarle para que no se sienta desplazado", reseñó. Y de Cristo González, que "va por el buen camino y sigue por el buen camino".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine