Fútbol . CD Tenerife

Paulino Rivero tiene un plan

Rescatar para el Tenerife a algunos históricos de la entidad insular, reordenar los cargos directivos y crear un gran área social serán ejes de su proyecto si presenta su candidatura

01.10.2015 | 02:10

Mientras termina de deshojar la margarita y decide si concurrir al proceso de renovación del consejo de administración del CD Tenerife, Paulino Rivero ya estudia cuál sería el modelo más adecuado para la institución blanquiazul a partir de 2016. Rescatar para la causa a algunos emblemas del tinerfeñismo, reordenar y renovar la estructura de altos cargos, fomentar la labor social que realiza la entidad, apostar por la cantera a partir de una Ciudad Deportiva fuerte y diseñar un plan para rebajar la deuda (en torno a unos 16 millones de euros) son los ejes de su programa para el club, que llevará a cabo si finalmente decide optar a la presidencia.

Apoyos. Algunos de los accionistas de referencia del club chicharrero ya han confirmado a Rivero que le otorgarán su respaldo a través de sus acciones. A los votos favorables de Amid Achi, Juan Fuentes Tabares y Miguel Concepción se suman los de Martín García Garzón, Pedro Luis Suárez, Conrado González Bacallado, Manuel Dharandas, Antonio Padrón e Indalecio Pérez. Rivero no pretende ser solo el presidente los empresarios, sino también una figura que aglutine el apoyo de un importante caudal de pequeños accionistas, a los que acudirá igualmente en busca de su respaldo en la asamblea electiva de febrero.

Emblemas. Una idea que Rivero siempre ha considerado imprescindible para el Tenerife es que el club se rodee de algunos históricos de la entidad. No solo aquellos que residen en la Isla y tienen raíces canarias, sino también otros que desde su condición de peninsulares o extranjeros se granjearon la admiración de la afición local y se ganaron la consideración del Heliodoro. No obstante, fuentes consultadas por la opinión explican que el expresidente del Gobierno tiene plena confianza en los profesionales del área deportiva que están cumpliendo con su trabajo actualmente en la institución y valora su trayectoria, así como sus méritos y capacidades. Entre ellos por supuesto el entrenador, Raúl Agné. Así que lo primero será dar confianza a los técnicos que ya están, no optar por una revolución como punto de partida.

Labor social. El probable próximo presidente quiere que el Tenerife sea más que un club, razón por la que buscaría una presencia constante del representativo ahí donde se le requiera. "Un club cercano, próximo al aficionado, que recupere la ilusión que fomentó durante sus años más gloriosos", verbaliza alguno de los empresarios que promueve su candidatura. Sobre el papel, la idea es que la institución esté en plena sintonía con sus aliados históricos, tanto las instituciones como la banca o los empresarios, pero sobre todo solícito a la llamada de los colectivos más necesitados y desfavorecidos. El propósito es que el Tenerife destaque por su repercusión en la sociedad que le rodea. Éste será uno de los objetivos donde Rivero pondría mayor empeño.

El consejo. Amid Achi proponía recientemente que los accionistas de referencia del club estén alejados de la próxima directiva que encabezaría Rivero, para así no influir y dejarle las manos desatadas para maniobrar en libertad. Pero está por ver si esta idea verá finalmente la luz. El aspirante a la presidencia entiende que estos inversores han de estar cerca del nuevo proyecto, falta por ver desde qué posición. Una vez liberado de todos sus compromisos, obligaciones y cargos políticos, el exalcalde de El Sauzal y exconsejero de Deportes del Cabildo sería un dirigente con plena dedicación al conjunto blanquiazul. Contrariamente a lo que se ha publicado a este respecto, aún no ha mantenido contactos para adherir consejeros a su plancha para unas posibles elecciones.

La cantera. A Rivero le gusta un modelo deportivo como el del Villarreal, con una estructura de cantera vigorosa y unas instalaciones modélicas y bien cuidadas. Uno de los grandes objetivos de su mandato al frente del Tenerife sería mejorar una de las joyas del patrimonio blanquiazul, la Ciudad Deportiva de Geneto, y cuidar a aquellos talentos que salgan de esta factoría. Las instalaciones de Los Baldíos, que próximamente serán bautizadas con el nombre de Javier Pérez, necesitan de un urgente remozado para poder funcionar a pleno rendimiento. Otra línea de actuación será la negociación de un acuerdo con otros clubes de categorías inferiores para fomentar que acaben en el Tenerife los canteranos más pujantes que salgan de los diferentes viveros insulares. Así se evitaría la fuga de talentos.

Generar ingresos... e ilusión. El gran reto de la directiva entrante será recuperar el orgullo de pertenencia perdido en las últimas difíciles temporadas en Segunda B y luego en Segunda. Es imprescindible un proyecto deportivo potente y que el área futbolística sea obviamente el que tenga mayor importancia en el engranaje blanquiazul. Para ello será preciso incrementar la cuantía de los ingresos y generar nuevas vías de recaudación. En esta faceta Rivero ya tiene experiencia. Fue quien sentó a una veintena de empresarios a principios de la pasada década en el hotel Mencey para rentabilizar los palcos del Heliodoro que nadie quería o el impulsor del proyecto de un nuevo videomarcador que pudiese reportar beneficios publicitarios a las entonces maltrechas arcas insulares. Ahora otra vez, el devaluado Tenerife requiere de imaginación y dedicación. Él se está pensando si da el paso.

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