Baloncesto . Liga Endesa

Will Hanley abre el abanico

El CB Canarias ficha al interior, de 2,01 metros, que añade mayor versatilidad en la posición de ala pívot

29.08.2015 | 00:12
Will Hanley, durante su etapa en el Gipuzkoa Basket.

El Iberostar Tenerife 15/16 empieza a tomar forma definitiva. Tras varios días de inactividad en materia de fichajes ayer el cuadro lagunero anunció la que será su cuarta incorporación para este próximo curso: Will Hanley. Se trata de un ala pívot norteamericano, con pasaporte irlandés, que mide 2,01 metros, tiene 25 años –nació en Connecticut el 12 de marzo de 1990– y que procede del Gipuzkoa Basket, donde militó las dos últimas temporadas. Ala pívot bastante intenso y con una zurda sin excesivo rango de tiro –no suele prodigarse en el lanzamiento exterior–, sí es, sin embargo, muy activo en el rebote y especialmente rápido, no solo en sus movimientos con balón sino también a la hora de correr la cancha a la contra.

Con la llegada de Hanley Alejandro Martínez dota de mayor versatilidad a su posición de cuatro, un puesto en el que el teórico hombre fuerte debe ser Ian O´Leary pero en el que también se pueden desenvolver sin mayores problemas tanto Javi Beirán como Tim Abromaitis. Sin aglutinar demasiados centímetros el técnico canarista sí que se ha rodeado de guerrilleros sin complejos ante ninguna batalla, un pundonor que por ejemplo, quedará patente en la faceta reboteadora. Lo que sí se antoja más complicado es que Will pueda hacer de manera regular las veces de tres.

Tras militar en los New Canaan –el equipo de su universidad– la última incorporación aurinegra debutó en el baloncesto español de la mano del Oviedo Baloncesto de LEB Plata, equipo con el que logró el ascenso directo en la campaña 12/13, curso en el que se hizo acreedor del MVP de la categoría: 17,7 puntos, 11,2 rebotes y 23,7 de valoración por partido. Escaparate perfecto en el que Hanley llamó la atención del Valencia Basket, donde llegó esa misma campaña para apuntalar su juego interior en sus cuatro últimos encuentros. Sus números fueron testimoniales, pero al menos ya dejó su tarjeta de presentación en la ACB, saltándose incluso el peaje de la LEB Oro.

El siguiente verano fue el Gipuzkoa Basket el que apostaría por el norteamericano. En su primera temporada completa su papel fue secundario, a la sombra de Charles Ramsdell, la apuesta de Sito Alonso para el cuatro. Pero ya este pasado curso el de Connecticut se ganó desde un principio a Jaume Ponsarnau, lo que le llevó a ser titular en 33 de los 34 encuentros que disputó. Mayor protagonismo y, por consecuencia, mejores números, hasta el punto de promediar 8,94 puntos y 5,74 rebotes (el decimocuarto mejor jugador de la Liga Endesa en este apartado) para 10,82 créditos de valoración en 24 minutos por duelo.

Ahora, Hanley ya piensa en aurinegro. Así al menos lo expresó ayer en twitter, donde reconoció "no poder esperar para llegar a la Isla". Lo hará en los próximos días, con la pretemporada ya arrancada, pero con un mínimo retraso que no le impedirá integrarse por completo en un equipo que añade otra pieza que, al margen de sus características técnicas, aterriza en el conjunto aurinegro con excelentes referencias sobre su forma de ser. Seña ineludible de todo buen canarista.

Pagó su billete para probar en el Oviedo CB

La llegada de Will Hanley a España se produjo en verano de 2012, justo después de concluir su periplo universitario en Bowdoin College, un pequeño y prestigioso centro formativo del estado de Maine, en la costa noreste de Estados Unidos, casi lindando con Canadá. Pese a sus buenos números, el hecho de que su equipo estuviera en la tercera división de la NCAA limitó su futuro profesional. Pero Emilio Durán, un agente asturiano afincado en Estados Unidos, creyó en sus cualidades y se lo ofreció al Oviedo Baloncesto para su segunda aventura en la LEB Plata. Los argumentos del agente no fueron muy extensos ya que la entidad carbayona solo aceptó a medias: para que Hanley fichara debía superar una prueba en suelo ovetense. Un test al que el jugador acudió tras costearse de su propio bolsillo el traslado desde Estados Unidos. Convenció a Guillermo Arenas, el técnico, y se quedó. Una inversión que la abrió las puertas del baloncesto europeo y que parecen haberle consolidado en la Liga Endesa. La del CB Canarias será su próxima reválida. C.G.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine