Fútbol. CD Tenerife

La cláusula del miedo

El Tenerife impone que Cervera no cobrará su segundo año de contrato si es destituido a lo largo del primero

28.02.2013 | 03:20
Cervera, junto a varios futbolistas.
Cervera, junto a varios futbolistas.

El acuerdo de renovación del Tenerife con Álvaro Cervera, su actual entrenador, tiene truco. Aunque ambas partes hablan de un compromiso por dos años más, el conjunto blanquiazul pretende fijar por contrato que el técnico chicharrero no cobrará ni un céntimo correspondiente a la segunda de las temporadas si es destituido a lo largo de la primera. Se trata de una medida preventiva para no hipotecar el futuro de la institución. En el callejón del Combate salieron escaldados del reciente juicio con David Amaral, a quien se aseguró una campaña más de vinculación contractual con el representativo y se le despidió antes de que la empezara. Luego, hubo que pagarle incluso por el tiempo que no trabajó para el club isleño.
La firma del nuevo contrato de Cervera se ha dilatado mucho más de lo previsto. "No hay prisa", enunció el martes Quique Medina, el director deportivo. Además, dejó en el aire que finalmente el acuerdo sea por dos años. El caso es que existen desavenencias entre las partes. Eso sí, no lo suficientemente graves como para romper el principio de acuerdo alcanzado con el preparador blanquiazul en un almuerzo celebrado durante la semana pasada. Este encuentro se produjo sin la presencia de sus representantes. Y ahí justamente está el otro obstáculo que mantiene paralizada la negociación.
El Tenerife, como ya hizo con la renovación de Ricardo León hace algunas temporadas, empezó las gestiones para la continuidad de Cervera de la mano de sus agentes (curiosamente, los mismos de Cervera). Días después, no obstante, los dejó a un lado y negoció directamente con el implicado. Ahora falta por definir si esta controvertida postura adoptada por la entidad le ahorra pagarle el correspondiente porcentaje de la gestión a la empresa que asesora al actual inquilino del banquillo local.
En sintonía
Aunque la relación entre Cervera y los rectores del club es magnífica, varios desencuentros han marcado las gestiones para su fichaje –el año pasado– y ahora las emprendidas para su permanencia en el cargo. De hecho, el técnico isleño llegó a aceptar en su primer contrato que solo percibiría las cantidades pertenecientes a aquellos meses (de este curso 12/13) durante los cuales estuviese trabajando. Esto es, dejaría de cobrar el día que fuese destituido y ha renunciado a una posible indemnización por su cese. Una decisión que realza su compromiso con el club y sus ganas de entrenar en Tenerife. Por lo pronto, el técnico chicharrero tiene al cuadro blanquiazul en primera posición de su grupo y en una inmejorable situación con vistas a los play off.

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