Baloncesto . Copa del Rey
MANOJ DASWANI
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Sergio Rodríguez, base canario del Real Madrid, rompió dos malas rachas de golpe con el título que el conjunto blanco se adjudicó en Barcelona el pasado fin de semana. Por un lado, finalizó así su particular sequía. "No levantaba una copa desde 2006 –en el Mundial de Saitama– y ya tenía ganas", apuntó ayer. De paso, bromeó con el largo período que había transcurrido sin que el Madrid triunfara en esta competición. "Esta victoria se ha resistido durante muchos años y por fin la hemos conseguido. Desde el 93 no se ganaba la Copa del Rey, han pasado 19 años y ya no nos harán otra vez esas preguntas, un mes antes, sobre todo el tiempo que ha transcurrido desde nuestra última vez. Por fin el año que viene, cuando se acerque la Copa, no nos harán esas preguntas", comentó.
"La Copa es un torneo bonito y emocionante. Son cuatro días en los que todo el país está pendiente de esa fase final y estoy seguro de que nos va a dar mucha confianza para el futuro", pronosticó. "Todos vamos a los equipos a ganar cosas, y en el Madrid hay más facilidades por ello, por la historia que tiene el club y también por el nivel que hay... pero este éxito tiene mucho mérito", agregó el isleño. A continuación, se refirió a la exhibición merengue ante el Barcelona. "Fue un gran partido. Nos salió todo redondo, habíamos estado bien en los cuartos y semifinal, pero entonces aún sin encontrar nuestro mejor baloncesto. El encuentro del domingo fue una exhibición hasta el final", continuó.
Por otro lado, elogió a su compañero Llull. "Hizo un partidazo, dirigió bien al equipo y tiene mucha culpa de este éxito", remarcó. Asimismo, se refirió al papel del técnico, Pablo Laso. "Ha mantenido la serenidad siempre, también en los malos momentos".
El base dedica el título a sus paisanos isleños
"Se lo dedico a mi familia, a mi novia, a mis seguidores y especialmente a la gente de Tenerife", enunció ayer Sergio Rodríguez, quien además quiso zanjar cualquier halo de polémica respecto a la celebración de su equipo en los vestuarios del Palau Sant Jordi, donde corearon el Viva España. "Si elegimos esa canción es porque era de las dos o tres que nos sabíamos. No quisimos crear problemas ni disgustar a nadie. Fue una celebración íntima en el vestuario", comentó el jugador. Hoy, el Madrid se mide al Unicaja.