M.D.
La lesión de larga duración que sufre Ritchie Kitoko es otro motivo más para que el Tenerife piense en reforzarse. Aunque con el mercado cerrado, el cuadro blanquiazul se ampara en la reglamentación vigente y sostiene que aún tiene opciones a su alcance para apuntalar su plantel: uno, los jugadores en paro; y dos, los futbolistas pertenecientes a equipos que encadenen tres meses consecutivos sin cobrar.
Esas dos vías ofrecen varias alternativas potables que está sondeando Pedro Cordero, el director deportivo, quien no ha dado por finalizada su tarea con los movimientos que ya hizo durante los pasados meses de diciembre y enero. Una de las prioridades para el profesional cartagenero era precisamente la contratación de un mediocentro, demarcación que ocupa sobre el campo Kitoko, aunque el corte de jugador que se buscaba tenía un perfil mucho más ofensivo. Mientras, desde el consejo de administración se explica que las estrecheces económicas en las que se maneja el club no serán un inconveniente insalvable. De hecho, el presidente Miguel Concepción llegó a decir que se sacaría "el dinero de donde hiciera falta" para mejorar la competitividad del plantel en el mercado de enero. Pues bien, esa idea sigue vigente en el callejón del Combate.
Y hasta que el fichaje de otro pivote llegue –si es que finalmente se produce–, el entrenador trabajará con lo que tiene. A su disposición tiene distintas posibilidades para cubrir la vacante en cuestión: utilizar a David Medina como centrocampista, conferir un mayor protagonismo al canterano Abel o tirar de Zazo.