FÚTBOL. CD Tenerife
MANOJ DASWANI
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Rotura muscular del aductor y arrancamiento parcial en la inserción en la pelvis. Es el escalofriante resultado de las pruebas radiológicas a las que se sometió ayer Ritchie Kitoko, futbolista del Tenerife que causará baja "entre dos meses, y dos meses y medio", según los vaticinios de Juan José Valencia, el jefe de los servicios médicos del club. La lesión llega en un momento dulce para él, que se había afianzado en los planes de Andrés García Tébar y había disputado como titular los cuatro partidos consecutivos que había dirigido el técnico manchego. Conocido el alcance de su rotura, es probable que no reaparezca hasta final de curso. Y aunque ayer se mostró convencido de que acortará los plazos, lo normal es que se pierda un mínimo de 10 partidos.
Kitoko es baja segura para el Montañeros-Tenerife de este fin de semana, y luego también faltará a los duelos ante el Castilla, La Roda, Rayo Vallecano B, San Sebastián de los Reyes, Leganés, Toledo, Celta B, Lugo y Atlético B. El día del choque contra el filial colchonero se cumplirán dos meses exactos del momento del diagnóstico de la lesión. O lo que es lo mismo, el congoleño solo podría disputar –si la rehabilitación avanza según lo previsto– los tres últimos compromisos de la liga regular y, a continuacion, los definitivos cruces por el ascenso. "Debo ser paciente", se recomendó Kitoko a sí mismo, aunque en varias ocasiones mostró su deseo de anticipar su vuelta todo lo posible.
"Tengo la esperanza de que finalmente el plazo para regresar sea de menos de dos meses", declaró. "Habrá que esperar la evolución, aunque intentaré que sea antes", repitió. Además, anunció que el comienzo del tratamiento está previsto "para ya mismo, y luego vendrá otra prueba más". La de ayer le dejó el peor resultado posible, si bien el futbolista blanquiazul ya se esperaba algo así. "Sabía que iba a ser una rotura, aunque confiaba en que fuera menos grave", adujo el mediocentro, quien está pasando una campaña difícil por las molestias físicas que le han acompañado durante varios partidos.
"Había tenido otras lesiones, aunque pocas tan importantes como ésta", reconoció un Kitoko al que ya le había molestado esta zona de la rodilla en semanas pretéritas. Lamentablemente para sus intereses, este percance se produce cuando era indiscutible para el nuevo técnico. "Sí es verdad que lo estaba jugando todo", señaló. Su presencia en las alineaciones, de hecho, se interrumpió justamente en el minuto 75 del choque contra el Getafe B. Antes, había completado de cabo a rabo los encuentros ganados al Conquense, al Albacete y al Coruxo.
"Duele bastante esta situación pero hay que estar tranquilos, no queda otra... y, como ya me ha dicho el entrenador, tengo que afrontar el futuro con ánimo", expresó Kitoko. "El mundo no se acaba aquí y saldré adelante", dijo, disimulando su abatimiento.