MANOJ DASWANI
ELCHE (ALICANTE)
Más allá de cuál fue el resultado de anoche, los dislates de la primera comparecencia liguera del Tenerife (4-2 en Girona) han devuelto a la actualidad blanquiazul el debate sobre la conveniencia de defender en zona. Dos de los cuatro goles encajados en Montilivi fueron consecuencia de una mala neutralización de acciones a balón parado, así que otra vez se habla de las dificultades del representativo para atajar este tipo de lances del juego. Luis García, portero en la primera jornada, ha hablado al respecto. Y sus palabras no ofrecen lugar a la duda: si fuera por él, elegiría una defensa individual, hombre a hombre.
Pablo Sicilia, uno de los futbolistas más veteranos del plantel, también se expresa en relación a tal asunto. "Personalmente, a mí me da igual", expresa el grancanario, quien ya comprobó en tiempos pretéritos como un entrenador cambiaba con la competición empezada y desistía de su afán por privilegiar la defensa zonal. "Ya hubo debate en tiempos de Oltra, cuando él era el técnico", señala el central, quien ayer tuvo la primera oportunidad para superar en las preferencias de Arconada a Melli y David Prieto, hasta la fecha presumibles titulares.
"En su día también se habló mucho si defensa en zona sí o defensa en zona no... pero lo importante es la actitud y la concentración para que no te rematen; más allá de cuál sea el sistema", apostilla Pablo, quien recuerda que "ahora el entrenador es otro y también hay futbolistas nuevos".
Sea como fuer, hay cuestiones que preocupan más. Por ejemplo, la necesidad de que el equipo mejore considerablemente su imagen del primer partido liguero en el segundo, aquel que supone el estreno en casa. Será unos cuantos meses después del último envite oficial jugado por el Tenerife en el Rodríguez López (empate contra el Almería en la penúltima jornada del curso pasado). Por aquel entonces, se despidieron de su parroquia los jugadores del representativo aún sin saber si, a su próxima cita en casa, seguirían siendo de Primera.
"Aquello ya pasó y ahora hay ganas otra vez de jugar en casa; esperamos que todo nos vaya bien el domingo", deseó en voz alta Sicilia, quien no esconde que en esta larga concentración en la Península se ha hablado –y bien– de la afición insular. "Hemos comentado que ya estamos en 11.000 abonados y eso significará que habrá mucho público en las gradas".