LORENZO DORTA
SANTA CRUZ DE TENERIFE
La ausencia de objetivos relevantes en el partido del domingo para el Valencia ha motivado una distracción inevitable por parte del equipo che en relación con ese encuentro. La prueba más fehaciente de esta desatención obedece a que las noticias que está generando el club levantinista durante estos días nada tienen que ver con el choque en el que el Tenerife se jugará la permanencia.
Portadas de los periódicos deportivos más leídos del país recogen posibles traspasos de jugadores valencianistas a otros destinos. El caso más llamativo es el de David Villa, por el que suspiran los clubes más importantes del planeta, pero al parecer con el Barcelona en el primer lugar de la lista de pretendientes. El grancanario David Silva o el asturiano Juan Mata también cuentan con numerosos equipos interesados en contar con sus servicios.
Sobre la marcha de futbolistas de peso en el Valencia al finalizar la presente temporada también se está escribiendo y hablando mucho estos días. En especial acerca de la del capitán Rubén Baraja, que se despedirá este domingo de la que ha sido su afición durante esta última década. Otro de los asuntos de la actualidad valencianista en boga estos días es la continuidad o no del técnico Unai Emery; y en caso de que siga, la elaboración de su nuevo proyecto. Por si fueran pocas las informaciones que ha generado recientemente el Valencia, el lunes se produjo un controvertido incidente que también ha hecho correr tinta en las últimas horas. Se trata de una agresión entre un aficionado valencianista y el jefe de seguridad del club, Fernando Jiménez, que además es padre del jugador David Silva. La lógica invita a pensar que esta clara distración del Valencia a falta de tres días para el partido beneficia al CD Tenerife, aunque hasta el domingo no se sabrá si esta ventaja le será suficiente a los isleños para salvarse.