Baloncesto. Adecco Oro
LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Después de tres victorias consecutivas, el técnico del Tenerife Rural, Iván Déniz, no baja la guardia por más que el rival de mañana sea el Cornellá, equipo que viene de encadenar cuatro derrotas consecutivas. Eso precisamente le convierte en un adversario especialmente peligroso. "No se les pasa por la cabeza perder contra nosotros, saben que tienen que ganar sí o sí y van a salir a muerte", pronosticaba el técnico tinerfeño, "porque se trata de un equipo muy necesitado, actúa en casa y sabe a lo que se juega".
Una de las claves del encuentro, "al margen de que podamos aprovechar esa posible ansiedad que podrían acusar en caso de que no consiguieran romper pronto el partido", pasa a juicio del máximo responable del banquillo tinerfeñista "por intentar llevar el partido a nuestro terreno. El Cornellá es un equipo con muchos jugadores jóvenes y de mucha calidad que además juega sin complejos. No podemos dejar que el partido sea un correcalles porque ahí tendríamos las de perder. Tenemos que estar muy concentrados y tratar de que el juego sea lo más ordenado posible y los ataques muy trabajados".
Fiel a su proverbial cautela, el técnico blanquiazul no quiso hablar abiertamente de las posibilidades de su equipo de luchar por una plaza en el playoff de ascenso, si bien comentó que "el Tenerife es un equipo que a pocos rivales les gustaría tener enfrente en el playoff, aunque para eso primero tendríamos que clasificarnos. El trabajo está siendo bueno desde hace tiempo y vamos a ir a por todas en las siete jornadas que quedan", apuntó.
Entre los factores que justifican el buen momento que atraviesa el Tenerife Rural, Déniz destacó el trabajo realizado por los preparadores físicos.