MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Una de las máximas del fútbol aboga por cambiar cuando los resultados no acompañan. Pero resulta mínimo el margen de maniobra para el entrenador en una plantilla donde los recursos son limitadísimos y parece claramente delimitada la línea entre titulares y suplentes. La consecuencia, que apenas haya sitio para las variaciones. Ayer, una sola con respecto a la convocatoria anterior, Omar Ramos, quien compareció en Los Rodeos con los ánimos renovados y las pilas, también. "Me encuentro al cien por cien", aseguró el de Punta del Hidalgo, quien ocupa en la lista de expedicionarios el puesto de su amigo Román Martínez.
"Intentaré ganarme el puesto", dijo también, tal vez consciente de que su demarcación es una de las que más susceptible parece de que haya cambios. Así lo presagia el mal momento de su compañero Kome, quien ha reconocido que no está en su mejor momento y que el domingo pasado, sin ir más lejos, pidió el cambio a los 60 minutos. Sea como fuere, también una posible vuelta a las alineaciones de Omar dependerá de que demuestre estar al mismo nivel que firmó antes de salir de los onces, en su caso por una lesión.
"Tengo mucha ilusión aunque me toca empezar casi de cero", expuso el interior, quien puntualizó que para él "ya es importante" el mero hecho de haber sido elegido por Oltra para viajar a Pamplona. "Ganar no será fácil", advirtió Omar, afanoso seguidor por televisión de los equipos grandes y todo lo que sea fútbol. "Ya se ha visto que ninguno de los grandes, ni Barça ni Madrid, fueron capaces de ganar en Navarra", recordó el tinerfeño, que abogó por "intensidad y concentración" como primeras premisas para cimentar otro triunfo sobre Osasuna, al que ya se le ganó en el Heliodoro.