CARLOS GARCÍA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Ya está aquí. Después de dos semanas de espera el derbi del baloncesto insular, uno de esos encuentros marcados en rojo desde que se hace público el calendario, se jugará esta tarde en un Santiago Martín que vestirá sus mejores galas para la ocasión.
Sin favorito. Pese a la diferencia existente en la clasificación entre ambos, hablar de un favorito para el duelo de esta noche resulta al menos un tanto arriesgado. Lo es porque si bien el Socas Canarias se presenta al choque como cuarto clasificado, se mide a domicilio a un rival, el Tenerife Rural, enormemente mejorado en relación al último duelo mutuo que sin embargo sigue siendo capaz de lo mejor y también de lo peor.
El parón. Prácticamente acostumbrados hasta hace poco a un ritmo de encuentros casi de NBA (seis en menos de un mes), habrá que ver también el grado de influencia que puede tener en el choque de hoy el parón competitivo de estas dos últimas semanas. Los blanquiazules llegan tras ganar en una cancha, la del Menorca, donde no lo había hecho nadie antes, pero quizá ese efecto emocional ha quedado diluido con el paso de los días, mientras que el Socas Canarias sumó siete victorias en los últimos ocho encuentros con la incógnita de saber si aún mantiene ese pico de forma.
¿Tanteo alto o bajo? Otra de las incógnitas a despejar será el tempo que tenga el partido. Iván Déniz ya ha avisado de que intentará basar el triunfo de los suyos en una férrea defensa, lo que se traduciría en un tanteador bastante bajo. Su homólogo en el Canarias, Alejandro Martínez, es consciente de esta circunstancia y advierte además de que los blanquiazules ya han sido capaces de ganar con un marcador elevado, por lo que tratarán de amoldarse a cualquiera de los dos extremos.