MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Es un problema tener que jugar en lunes, más todavía cuando le tocará al Tenerife hacerlo sólo unas horas antes de la fiesta más grande del año en Santa Cruz. Las reacciones que ha tenido en el seno del cuadro blanquiazul la elección de su choque ante el Mallorca para reinaugurar la costumbre de tener fútbol el primer día de la semana han sido muy dispares. Ninguna positiva, pero más moderadas en la cúpula de la institución que a ras de césped. José Luis Oltra, de los más contestatarios, admitió ayer que una de las consecuencias de jugar el día 15 será que habrá que "cambiar la planificación".
Un agravio. Uno de los resultados más inmediatos de la determinación adoptada por la Liga ha sido que se ha sentido otra vez agraviado el aficionado del Tenerife, que se ve perjudicado frente a seguidores de otros equipos a los que se respeta más en Madrid. Sin ir más lejos, los grandes que esquivarán tener que jugar en lunes, pero también otros a los que se les brindan mayores concesiones. Ya dijo Oltra el martes que ve al representativo "perjudicado y discriminado". Ayer, se reafirmó en esta tesis pero se mostró partidario de "no buscar excusas y afrontar la realidad".
Una situación puntual. Deslizó Santiago Llorente que la obligación de jugar en casa un lunes puede ser una circunstancia puntual. "A la semana que viene, les tocará a otros", afirmó, casi deseando que sea excepcional el choque del Lunes de Carnaval contra el Mallorca. "El Tenerife está dentro de un colectivo que es la Liga de Fútbol Profesiona (LFP), y por ello hay unas obligaciones que deben cumplirse; el jugar los lunes entra en esas obligaciones y hay que asumirlas con naturalidad", señaló el pucelano. Luego, sugirió que, "seguro que si se mantiene en el tiempo esta medida, no habrá debate, sino que se verá todo con normalidad".