M.D. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Si hay consecuencias y malestar en el equipo anfitrión del primer partido en lunes, las hay también en el conjunto visitante, en este caso el Mallorca. El equipo balear deberá cambiar su plan de viaje y volar de madrugada para llegar a la Isla, además con escalas. El traslado del choque del Rodríguez López al 15-F les trastoca sus planes y también los de sus aficionados, que incluso podrían perder los pasajes que ya tenían pagados. Los afectados podrían ser unos dos centenares de aficionados bermellones, según las estimaciones del club mallorquín.
"Lo que faltaba, jugar los lunes. Si quieren también podemos jugar los martes por la mañana... pero ellos mandan. Habrá que acostumbrarse al lunes, pero lo que esta claro es que nos vera todo el mundo", manifestó Pierre Webó, sarcástico ante una determinación de la LFP que ha levantado ampollas en todo el país, pero sobre todo en los primeros perjudicados.