L.D. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La plantilla del Socas Canarias regresó ayer a los entrenamientos después de los cinco días que el cuerpo técnico que encabeza Alejandro Martínez le concedió. Los jugadores aurinegros estaban citados para las 19:30 horas en el pabellón Juan Ríos Tejera, donde desarrollaron una sesión física a las órdenes del preparador aurinegro Óscar Díaz. El profesional tinerfeño trabajó con un grupo en el que faltaron Richi Guillén y Jaime Heras, quienes recogieron ayer un premio en Las Palmas de Gran Canaria.
Tampoco se ejercitó el base Quique Garrido, aunque sí que se encontraba en el recinto lagunero. El jugador catalán recibió tratamiento fisioterapéutico, dentro de su proceso de curación de la contractura que padece en el gemelo externo de su pierna derecha. Su participación en el derbi del próximo sábado 6 de febrero está aún en el aire, si bien desde la entidad que preside Félix Hernández se espera que continúe evolucionando y pueda estar disponible para el encuentro del Santiago Martín. Garrido ya se perdió el duelo de la jornada anterior ante el UB La Palma, con lo que Iker Urreizti se ha visto en la obligación de asumir casi toda la responsabilidad en la dirección de su equipo. Aún falta más de una semana para la celebración del choque contra el Tenerife Rural y hasta ayer no se había descartado ni mucho menos su concurso.
Los jugadores canaristas completarán hoy una doble sesión de entrenamiento. Realizarán pesas (9:30 horas) y tiros (11:00) por la mañana en el Complejo Deportivo San Benito y en el Juan Ríos Tejera, respectivamente. Mientras que el trabajo vespertino se llevará a cabo a partir de las 19:30 horas en el escenario de los partidos que el Canarias juega como local.