M.D. | ALMERÍA
La semana ha traído recados elogiosos de Lillo a Oltra, y viceversa. Empezó el técnico tolosarra cuando vaticinó que el Tenerife tiene mucho camino recorrido para salvarse, pues considera que es una ventaja que sus jugadores "se conozcan desde el año pasado y tengan asumidos, casi subconscientes, algunos mecanismos colectivos". Replicó el viernes Oltra, que entiende como positivo el aterrizaje del profesional vasco a las filas del Almería. En realidad, los dos se conocen bien. Podría decirse que pertenecen a la misma generación de entrenadores, que ambos gustan de que sus equipos domestiquen la pelota y tengan para sí la posesión del esférico y que, por encima de todo, están a la última siempre. Hay en la pasada campaña un partido que los enfrentó. Fue el Real Sociedad-Tenerife de la segunda vuelta del campeonato en Segunda y el choque resultó favorable a los de Oltra, por 1-2. Nino marcó por partida doble para el representativo en un duelo que desterró de la pugna por el ascenso a los locales. Aún hoy, Lillo recuerda que fueron los futbolistas de la Real los que mejor jugaron y más ocasiones generaron ese sábado.