LORENZO DORTA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El verbo es una de sus pasiones, como también lo es el fútbol. Pero no lo es menos Tenerife. Juanma Lillo, entrenador desde hace tres jornadas del Almería, se manifiesta constantemente como un acérrimo devoto de la Isla y de su gente. Ayer confirmó la admiración que le profesa a esta parte de Canarias, sentimiento que aflora en él con más fuerza cuando cruza su camino con el conjunto blanquiazul: "Siempre es diferente para mí enfrentarme al Tenerife porque es contactar con un lugar al que amo y que provoca que me invadan imágenes y recuerdos muy bonitos". No escatima en halagos cuando habla de rincones de la Isla como Garachico, "el pueblo más lindo del mundo", asegura, o de "Los Silos, Buenvista, Teno...". Pero sobre todo, ensalza "la singularidad de los tinerfeños", así como el cariño que admite recibir de ellos.
No es de extrañar, por tanto, que afirme lo siguiente: "Nunca me puede llenar del todo ganarle al Tenerife". Y es que ése es precisamente su objetivo este próximo domingo (16:00 horas, estadio Juegos del Mediterráneo). Sin embargo, no deja de reconocer que "el problema es que el Almería necesita ese triunfo". "Además", continúa, "no quiero fallar a esta gente que ha confiado en mí, aunque reitero que no será uno de esos partidos en los que, en caso de victoria, la celebres por haber ganado a un rival, tan sólo te alegras por haber obtenido los tres puntos; en otras ocasiones sí que te hace feliz derrotar al equipo que toque".
Lillo, que dirigió al Tenerife en las temporadas 97-98 y 98-99, reconoció que no ha seguido mucho la trayectoria en este campeonato de su rival en esta próxima jornada y que por tanto no puede diagnosticar por qué no terminan de acompañarle los resultados. "Como no los veo entrenar no sé quizás se están haciendo las cosas bien y lo que sucede es que luego salen mal", señaló. En cualquier caso, es consciente de que el grupo que prepara José Luis Oltra posee "grandes valores". Uno de ellos, opina, "es su orden colectivo natural, producto de que sus jugadores llevan mucho tiempo jugando juntos". Del mismo modo, pone de relieve "relaciones dentro del equipo como la que mantienen Alfaro y Nino".
Juanma Lillo casi acaba de aterrizar en el Almería y celebra que en los dos últimos partidos "se hayan sumado tantos puntos como en los ocho anteriores". Eso sí, considera que aún le queda bastante camino por recorrer, ya que entiende que "en estos momentos estamos en un proceso de descubrimiento mutuo entre el equipo y yo".