MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
-Su último periplo con el Barça dejó dos noticias absolutamente dispares. Su participación en la final del Mundialito, exitosa; y su lesión en un amistoso en Kuwait, penosa absolutamente. ¿Cómo se encuentra?
-Ya ha pasado una semana desde entonces. Me encuentro mucho mejor y creo que en cuestión de 15 días podré estar bien. Vamos a ver si la lesión la supero y puedo jugar lo antes posible.
-¿Recuerda cómo se produjo el incidente?
-Sucedió en Kuwait, adonde fuimos para el amistoso que cerró el año para nosotros. Es una acción en la que me fui del lateral rival y, cuando le fui a meter el cuerpo y arrancar de nuevo, siento un pinchazo fortísimo. Me quedé encogido, literalmente.
-No obstante, la lesión no puede empañar su magnífica actuación en Abu Dhabi. La realidad es que resultó decisivo en la victoria de su equipo.
-Estoy contento y feliz de que al final el míster contara conmigo. No me lo esperaba porque además era una final. Tenía muchas ganas y creo que lo hice bien. Las cosas me salieron. Me lesioné, sí, pero la final ya pasó, la ganamos y conseguimos lo que importaba: el título.
-Desde fuera sorprende la confianza tan grande de Guardiola en la cantera. Incluso en los momentos más espinosos....
-Él tiene confianza en nosotros porque ya nos conoce desde que estuvo en el equipo de Tercera. Sabe lo que puedo aportar al equipo, en ese momento necesitaba velocidad y confió en mí. Yo se la podía dar, y respondí.
-¿Cómo recuerda la celebración del título que completó el círculo perfecto del Barça?
-La noche fue bonita. Fue un sueño conseguido. Yo, si te digo la verdad, no esperaba que fuéramos a ganar después de que el Estudiantes nos marcara el gol y tardáramos tantísimo en empatar. Pensé que no ganaríamos. Fue así, y a partir de ahí todo fue como vivir en una burbuja. Increíble.
-Supongo que ya lo habrá pensado. Estar lesionado le impide jugar en el Heliodoro.
-Más que por ninguna otra razón, por eso me fastidió tanto la lesión. Lo primero que se me pasó por la cabeza es que la lesión llegaba justo cuando el míster me había puesto en la final, pero luego pensé en el partido de Tenerife. Tenía muchas ganas de estar ahí. Y no va a ser posible.
-Aún así, vienen otros retos atractivos, ¿no?
-Si me recupero en dos semanas, el míster va a confiar en mí para la Copa del Rey. Intentaré sacar lo mejor de mí.
-Cuénteme. ¿Cómo es la relación con los ídolos? Con Messi, con Xavi, con Ibrahimovic...
-Con todos muy bien. A lo mejor te llevas más con unos que con otros, pero Messi, Ibra... son, como dice Pedro, personas humildes, normales y compañeros que te apoyan cuando sea.
-Están consiguiendo usted y Pedro que hasta los madridistas tinerfeños se alegren por ustedes.
-Eso sí es verdad. Tengo familiares que son del Madrid y como me ven a mí en Barcelona jugando, ya sienten un cariño por este equipo. Eso me gusta (risas). Que sepan que tienen a dos chicharreros aquí, a Pedro y a mí.
-Le he leído que mejor para usted que no venga Robinho al Barça. ¿Y eso?
-Pues lo dije hace poco. Pienso que para mí es lo mejor. Si ya me cuesta jugar, imagínate si encima viene Robinho. Ya casi ni contaría para el míster.
-Ayer dijo Del Bosque que ustedes los canteranos, cuando salen, consiguen que la ausencia de las estrellas no se note. ¿Es así?
-Es que quien no juegue bien en el Barça, es que no sabe jugar. Aquí es muy fácil integrarse. Todos sabemos cómo se juega aquí, todos nos conocemos, esto funciona prácticamente a la perfección.