MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
-¿Cómo se siente después de haber entrado en la historia?
-Contento, muy contento por conseguir este objetivo que tenía en mente y que finalmente se ha podido lograr. Es algo importante, algo muy grande, algo que no había conseguido nadie en toda la historia...
-¿Se sintió presionado al saberse a un pasito nada más de lograr este récord?
-Sí es verdad que tenía ganas de conseguir el gol, pero estuve siempre tranquilo. Además el partido afortunadamente fue bien y se logró el objetivo principal, que era la victoria.
-Cuénteme el gol, el momento en el que Pedrito pasa a ser leyenda.
-Fue una jugada muy buena de Andrés [Iniesta] y buena parte del mérito es suyo. Me llega la pelota y trato de colocarla al lado derecho del portero. Visto lo que pasó, la elección fue la acertada y la cosa me salió bien.
-Y en ese momento, la celebración. Se volvió usted loco...
-¿Sí? No sé cómo se habrá visto por televisión. Pasaba por mi cabeza que había conseguido algo muy grande, pero también tuve una sensación de agradecimiento. Esto no es algo sólo mío, sino de la gente que está conmigo y del Barcelona y de sus jugadores.
-Supongo que se le pasó por la cabeza que el gol le servía para completar el círculo: Liga, Copa del Rey, Liga de Campeones, Supercopa de España, Supercopa Europea... y Mundialito.
-Sí, pensé en eso. Era un reto, quería conseguirlo, me lo propuse y la sensación fue también de alivio. Se lo dedico a mis compañeros, porque sin ellos no ha sido posible, y mi familia y amigos. Ellos no pudieron estar aquí pero me acuerdo de ellos porque son los que me apoyan y me rodean.
-¿Se imagina qué pudo estar pasando en Abades mientras usted marcaba?
-Sí... (risas). Supongo que lo habrán vivido todos reunidos con mucha alegría, viviendo a tope la felicidad mía y la de todos. Lo primero que quise hacer fue hablar con ellos después de acabar con todos los compromisos de prensa y llegar al hotel. Están muy contentos por mí y yo por ellos.
-¿Qué le dijeron en las horas previas?
-Me decían que estuviera tranquilo, que no me obsesionara. Y, al final, seguir estos consejos ha tenido recompensa.
-Dijo Guardiola después del partido que le felicita por el récord y que se acuerda de Unzué, el preparador de porteros, ¿por qué?
-Pues... (risas). Juan Carlos me había dicho que si tenía alguna ocasión delante del portero, que buscara los huecos de arriba porque los argentinos eran buenos por abajo. Hice lo que me dijo y la cosa salió bien.
-Goles en todos los torneos. Y de todos, ¿con cuál se queda?
-Éste ha sido importante porque ha servido para conseguir un objetivo importante como es pasar a la final del sábado, pero de todos me quedo con el Mónaco. Era la final de la Supercopa, el partido estaba muy trabado y marcar sirvió para ganar un título.
-Y otro lo puede levantar en cuestión de días. Es muy grande esto que le está pasando al Barça.
-Sí, ahora falta culminar el asunto en el partido contra el Estudiantes. Esperamos hacer otro buen partido allí, pero de poco servirá lo hecho hasta ahora si no ganamos el otro partido.
-Le noto tranquilo. ¿No siente euforia?
-No se crea. Estoy muy contento, totalmente emocionado... Sé que ha sido algo muy grande, algo gigante. Y que he sido yo el primero.
-¿Qué va a ser lo próximo?
-Seguir, seguir. Esto no acaba aquí y ésta está siendo una experiencia preciosa para mí. Sé que debo aprovechar cada partido, cada minuto. Siempre hay un objetivo y el siguiente es conseguir un título que no tenemos. Ojalá lo consigamos.
-Y luego, por aquí nos vemos.
-Claro. Las vacaciones, a Tenerife. Por supuesto.