Baloncesto. Adecco Oro
CARLOS GARCÍA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
No supo cómo hacerlo. Como si de un novato en estas lides se tratara, el Socas Canarias sucumbió ayer –por primera vez en su feudo en el presente ejercicio– ante un Breogán que siempre pareció tener controlados a los de Alejandro Martínez. Y es que pese a un buen arranque, lo cierto es que los laguneros nunca terminaron de carburar en ataque –en especial desde el perímetro– y no fueron capaces de frenar un juego cerebral por momentos, pero sobre todo arrojado y frontal de los gallegos.
Con el Canarias metido en su disfraz de local y un Breogán amparado en un físico primoroso, el partido fue vibrante desde sus albores. La tensión fue tanta en cada balón que el baloncesto sobre el parquet del Ríos Tejera rozaba la locura, una catarsis en la que Coleman pagó todos los platos rotos al situarse en tres faltas en menos de tres minutos. La merma interior lucense fue aprovechada por un Chagoyen que se puso las botas (10-6) con ocho puntos, aunque los laguneros hacían aguas en la defensa al base, primero con Ordín y luego con Vallmajó, que trajeron en jaque a sus pares aurinegros. Donaldson trató de ajustar el desequilibrio con 10 tantos (23-17, 9´), pero un 0-8 capitaneado por Vallmajó puso por encima a los visitantes (25-30, 13´).
Los isleños empezaron a seleccionar malos tiros, se acogotaron en ataque y comenzaron a depender de su acierto en el tiro libre, faceta en la que los de Martínez se marcharon inmaculados al descanso al hacer 16/16. A la tensión del inicio Betinho añadió una pizca de provocación que no supo conjugar el cuadro lagunero, desacertado desde el perímetro (llegó a estar con 2/13) y mucho más acelerado de lo aconsejable, lo que derivó en varias pérdidas que rozaron lo absurdo. Pese a evidenciar un atisbo de reacción (47-45, 23´), un par de acciones de picardía de Xavier y sobre todo la tozudez canarista para tratar de golpear una y otra vez desde el perímetro, sacaron por completo del camino correcto a los locales (53-64, 28´).
Coleman, con un mate estratosférico, encendió las alarmas, pero casi a continuación volvió a dar vida a los locales al hacer su quinta y serle señalada una técnica. El Canarias pareció aprovechar el regalo y se puso a sólo tres puntos (62-65, 30´), pero los laguneros nunca dieron con la tecla adecuada al juego vivo y descarado de su oponente y lo más que lograron fue hacer la goma una y otra vez de forma impotente mientras se iba consumiendo el tiempo irremisiblemente. Entre la defensa alternativa lucense, el desacierto local desde el 6,75 y sobre todo canastas puntuales del Breogán –con Ordín, Javi Román y Betinho a la cabeza– hicieron ayer que el Ríos Tejera dejara de ser un fortín en la presente campaña.