M.D. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Bruno Marioni, uno de los delanteros más idolatrados y reputados de la historia del Tenerife, anunció ayer que cuelga las botas. La decisión se produce cuando la temporada aún está en marcha en México, donde el Estudiantes de la Autónoma de Guadalajara ha sido su última estación después de haber militado en una larga nómina de clubes de todo el globo: Newell´s, Estudiantes, Independiente y Boca Juniors en Argentina; Sporting de Lisboa, en Portugal; y en los Pumas, el Toluca, el Pachuca, el Atlas y los Tecos mexicanos. También militó en España en el Villarreal, pero posiblemente de la Isla se llevara sus mejores recuerdos.
La razón de tan drástica decisión reside en sus problemas físicos en la rodilla izquierda, los cuales se han agobiado sobremanera en los últimos tiempos. Así lo explicó ayer al cabo del entrenamiento que su último equipo, el Estudiantes, realizó en el estadio Tres de Marzo. Si bien en otras de sus etapas como profesional alcanzó éxitos que ni por asomo rubricó como blanquiazul –valga como ejemplo la Libertadores que consiguió con el Boca–, en Tenerife firmó algunas de sus tardes de fútbol más rutilantes.
De sus tiempos en el representativo nunca se olvidará el gol que marcó en Las Palmas para apuntillar al eterno rival, pero se recordará también su raza, su ambición y su conexión perfecta con el Heliodoro. No en vano, hace escasos meses confirmaba con sus palabras que sigue al que fue su primer equipo en España cada vez que puede. "Nunca me olvidaré de mi Tenerife", adujo.
ADIÓS. Este fue el mensaje de Marioni a la hora de dar a conocer la noticia de su retirada. La decisión del delantero argentino causó una honda conmoción y sorpresa en su país, y también en México. Miguel Herrera, su último entrenador en Guadalajara, lamentó públicamente que cuelgue las botas ahora pero honró sobre todo su absoluta profesionalidad. "Siempre ha sido muy honesto y debemos respetar su decisión".