MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La resaca de una derrota tan triste como la cosechada ante el Celta (0-1) la mitigó la noticia feliz de la primera convocatoria del blanquiazul Omar Ramos con la selección sub 21. Culminación de una trayectoria alcista y sin interrupciones desde que el pasado agosto cuajó una notable pretemporada con el primer equipo, el interior de Punta del Hidalgo reconoció ayer que se pensó que "era una broma" cuando desde el Tenerife le comunicaron la citación. Dos compromisos oficiales le esperan con el conjunto que dirige Juan Ramón López Caro, el primero ante Finlandia mañana y el segundo, el martes próximo contra Holanda.
"Estoy muy contento", acertó a decir Omar, todavía "emocionado" por este paso adelante que no entraba en sus planes. "Por supuesto que no conozco a los rivales, pero esta vez tampoco a los que serán mis compañeros", explicó el canterano, beneficiado por bajas de última hora como la del también isleño Jeffren Suárez o del delantero Aarón Ñíguez, lesionado precisamente en el choque copero del martes en el Rodríguez López. "Ni siquiera sabía que me podían estar siguiendo", apuntó a continuación el blanquiazul, con la tranquilidad de saber que esta llamada del combinado sub 21 no condicionará su permanencia en el once del Tenerife.
Y es que su estreno con las categorías inferiores de la Roja no le impedirá jugar también contra el Sevilla el próximo fin de semana. "El salto que he experimentado esta temporada está siendo muy grande para mí pero, afortunadamente, me estoy adaptando y las cosas van bien", añadió Omar, dispuesto a "disfrutar de este momento". La otra gran novedad en la lista de López Caro es la inclusión de Fran Mérida, del Arsenal. Les acompañarán nombres nada desconocidos: Asenjo, De Gea, Azpilicueta, Botia, Canella, Capel... Añadan, ahora, a Omar.
luna: "me duele que se hable mal de mí"
Si ayer la cara de la moneda era Omar, la cruz en el Tenerife era Luna. El central argentino resultó determinante en la derrota del representativo por un inoportuno resbalón que aprovechó Danilo. Pero a su pobre actuación añadió luego un triste incidente con un aficionado que no llegó a mayores por la mediación de terceros. Cuestionadísimo por el alarmante bajón que ha sufrido su rendimiento, ayer reconoció que "a uno le duele que se hable mal de uno". "Estoy fastidiado", reconoció también.
"Sé que las cosas no me están saliendo bien y que estoy cometiendo equivocaciones", prosiguió el defensor, partidario de "seguir trabajando para mejorar, porque aquí debemos tirar todos del mismo lado", comentó después, comprensivo ante "el enfado de la gente por la derrota del equipo ante un rival de Segunda". Según dijo, él mismo es el primero que ve que no está a la altura del año pasado.
También Santiago Llorente, valedor de su venida a la Isla, valoraba recientemente la diferencia entre el Luna de hoy y el del curso anterior.
"No está siendo el central solvente al que nos tenía acostumbrados", precisó el profesional pucelano, para matizar después de que "el propio jugador y el cuerpo técnico ya están trabajando" para recuperar de él su mejor versión. Los dos últimos choques oficiales los ha completado como titular.