MANOJ DASWANI | S.C. DE TENERIFE
Acabado su ciclo en el Tenerife e iniciada una etapa nueva en Segunda División B, no podía imaginarse Roberto Carlos García (Santa Cruz, 1982) ni en sus mejores sueños que pisaría el Camp Nou y que jugaría contra el Barça. "Ha sido una experiencia fantástica", afirmaba ayer, una vez convertido en paradoja que fuera feliz para él un partido que perdió por 5-0. "Vivimos al máximo toda la jornada, desde el principio y hasta el final", completa Roberto, a quien llamó la atención la inmensidad del estadio.
"Luego el fútbol es igual en todas partes, pero por supuesto que impresiona estar en uno de los escenarios más grandes donde he estado", apunta el isleño, quien considera "impagable" que el destino cruzara a la Cultural Leonesa con todo un Barça. "Para nosotros, ha sido lo más grande de toda la temporada", indica el lateral izquierdo, ex del Tenerife y enrolado por quinto año en la división de bronce. "Para los equipos más modestos, la Copa es una oportunidad", sentencia.
Rivales. El tinerfeño explica que le llama la atención "la velocidad a la que se mueven y la calidad inmensa de futbolistas como los que había enfrente". "Guardiola puso a muchos titulares y ahí estaban Xavi, Puyol, Alves... y Pedrito", cuenta Roberto, quien asegura que el de Abades "ya es uno más". "Le van las cosas de maravilla", completa el defensor canario, convencido de que llegará lejos. "Tuve la oportunidad de conocerlo en el partido de ida y ayer [por el martes] tuvo el detalle de esperarme para darme su camiseta", afirma el jugador de la Cultural, que regalará a su hermano Manolo –jugó junto al delantero barcelonista en el Raqui San Isidro– tan ansiada prenda. "No fui el único que la quería; también nuestro portero quería la de Pedro", ya un referente para quienes más siguen al Barça.
Dice Roberto que del sureño le llama la atención "su humildad, su forma de ser... pero también cómo es en el campo". "Me tocó vérmelas con él y en más de una ocasión traté de hacerle algún comentario, alguna gracia de las que se hacen sobre el campo. Nunca respondió, y a partir de ahí, no lo intenté otra vez", bromea el que fue futbolista del Tenerife, tan sorprendido por la eliminación del representativo a las primeras de cambio como por el alud de goles que les cayó en Barcelona. "No pararon de llegar y de marcar... y eso que ya casi venían clasificados". Perdió, sí, pero la experiencia, a Roberto Carlos, no se la quita nadie.
Copa de modestos, Copa de tinerfeños
No fue el martes un día especialísimo sólo para Roberto Carlos. El jugador de la Leonesa cumplió el sueño de estrenarse en el Camp Nou, pero además también otros isleños jugaron en campos celebérrimos. Fue el caso del portuense Raúl Barcos y del también tinerfeño Édgar, quienes tuvieron el privilegio de jugar el mismo día en el Ramón Sánchez Pizjuán con su Atlético Ciudad, que también acabó arrollado (5-1).
Más opciones de pasar a octavos tuvo otro ex blanquiazul, Acorán Barrera, con su Puertollano y en la cancha de El Madrigal. Jugó y a punto estuvo de amargar la clasificación al Villarreal, que pasó tras vencer a los manchegos sólo por la mínima (1-0) en su propio estadio.